By Alanon
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Edith/ Al Anon

Hola, soy Edith. Crecí en un hogar disfuncional vinculado a problemas de alcoholismo y luego me casé con un alcohólico quien actualmente está en recuperación; de hecho fue él quien me habló de los Grupos de Familia Al-Anon y, dada su motivación,  decidí asistir a mi primera reunión.

Quiero compartirles que antes de iniciar mi proceso de recuperación, viví un período de depresión profunda unido a neurosis, tenía pensamientos suicidas y  codependencia emocional; era una persona controladora, insegura, con baja autoestima y me gustaba jugar el papel de víctima.

Cuando llegué a la primera reunión de Al-Anon supe inmediatamente que era para mí.

 Desde las primeras reuniones comprendí que el alcoholismo es una enfermedad familiar, que no debía esperar que mi alcohólico cambiara sino que quien debía cambiar era yo. También comprendí que la felicidad no me la podía dar nadie más y que mi felicidad la tenía que construir yo misma.

Pero algo que superó todo lo anterior fue la oportunidad de reconstruir mi concepto de Dios, mi Poder Superior, ya que de niña me enseñaron que Él era un ser relacionado al amor pero también al castigo, a la culpabilidad, al sufrimiento y al sacrificio. Hoy sé, que es un ser amoroso, dispuesto a escuchar, a perdonar, a comprender  que no soy perfecta y que me trajo a este mundo para ser feliz.

Puedo decir que tengo aproximadamente cinco años de asistir a esta Hermandad que me ayudó a encontrarme a mí misma. Por supuesto, todavía no estoy como quisiera estar pero sí mejor que como estaba. Sé que este proceso de ser mejor persona es para siempre, todavía me sorprendo a mí misma regresando a mis antiguas conductas destructivas, sólo que ahora me doy cuenta inmediatamente y no permanezco en ellas por mucho tiempo.

Pero, ¿qué me dio Al-Anon para que ahora me sienta diferente, para que sea diferente con los demás, para concebir a Dios de otra manera? Me brindó muchas herramientas, algunas de ellas son:

  • La Oración de la Serenidad: fue lo primero que aprendí, es una oración tan corta pero encierra tanta sabiduría que me ayudó a iniciar este maravilloso camino.
  • Los lemas: fue lo que primero puse en práctica. Mis favoritos son: suelta las riendas y entrégaselas a Dios; sólo por hoy; vive y deja vivir, primero las cosas más importantes. Son afirmaciones que evitan que vuelva a engancharme con situaciones del pasado, me ayudan a desprenderme emocionalmente de la enfermedad del alcoholismo, me recuerdan que el ayer ya pasó y el mañana es incierto, y por supuesto, que la vida se vive un día a la vez.
  • Los Doce Pasos: me enseñaron a rendirme, a ser humilde, a pedir ayuda, que yo sola no puedo, a realizar un examen de conciencia, a reparar el daño causado y, a transmitir el mensaje a quienes lo quieren y lo necesitan.
  • Las Doce Tradiciones: mantienen la unión del grupo, debo practicarlas en todas mis acciones y anteponer los principios a las personas.
  • El servicio: sólo sirviendo pude iniciar realmente el proceso de mi recuperación, realizando pequeñas tareas y ocupando cargos dentro del grupo, llevando el mensaje a quienes lo necesitan. Mi aporte voluntario ha sido tanto de forma económica, como con mi tiempo y energía. El servicio me ha dado la oportunidad de poner en práctica lo aprendido.
  • La lectura: aunque todavía me cuesta concentrarme, he leído varios libros de Al-Anon que han fortalecido mis conocimientos y mi ser persona.
  • Las reuniones: asistir a las reuniones me ha permitido crecer de forma individual y como grupo, no sólo porque me han permitido compartir mis experiencias, fortalezas y esperanzas, sino también las demás compañeras del grupo han compartido conmigo su espiritualidad.

Hoy por hoy, soy una persona diferente, más serena y feliz.

Me he perdonado,  me he concentrado en mí, en mi recuperación, consciente de que tengo la libertad de hacerlo a mi ritmo, sin presiones y con mucho amor de mí misma y de los demás. La Edith de hoy no es la misma de hace cinco años, es mejor. Todo esto es gracias a mi Poder Superior, a la hermandad de Al-Anon y a mi perseverancia en el Programa.

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Grupo de Al-Anon y Alateen de Guatemala

Para parientes y amigos de alcohólicos

Oficina de Servicios Generales: 6a. calle 0-39 zona 1. teléfonos:2253-9637 y 2251-8949. Correo electrónico:alanondeguatemal@gmail.com.

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Imagen: Unsplash

About the Author

Somos una hermandad formada por parientes y amigos de alcohólicos, que sentimos que nuestras vidas han sido afectadas por la forma de beber del o de los alcohólicos, que comparten experiencia, fortaleza y esperanza.
En Al-Anon perseguimos un único propósito ayudar a los familiares y amigos de los alcohólicos.
Información a los teléfonos: 2251-8949 y 2253-9637 ó alanondeguatemal@gmail.com

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6 Comments
 
  1. wendy / 11/11/2016 at 12:21 /Responder

    Que excelente articulo.

  2. wendy / 11/11/2016 at 12:33 /Responder

    Excelente artículo!!

  3. Luisana / 12/11/2016 at 07:07 /Responder

    Animo a toda persona, hombre o mujer, que se dé la oportunidad de recibir ese comentario tan positivo que es, como lo dice el título, ¡cómo has cambiado! Esa oportunidad la tomé tiempo atrás asistiendo a Al-Anon, he aprendido a vivir más tranquilamente y a ser feliz con mis circunstancias, ya no peleo con la vida sino que la abrazo de la misma manera como mi Poder Superior lo hace conmigo y con mi familia.

  4. Fide / 12/11/2016 at 12:53 /Responder

    Me ha parecido que es un artículo excelente. Es motivador y práctico. Enseña qué recursos recibió en Al Anon para su vida diaria y la transformación que tiene, después de cinco años de perseverar. Gracias por esta información, edifica y anima a seguir adelante.

  5. Francis / 13/11/2016 at 17:34 /Responder

    Es muy bueno y lindo el poder reconocer dónde estaba y dónde me encuentro ahora.
    Reconocer nuestras faltas, desatinos , errores y algunas veces nuestras cualidades por cuenta propia resulta muy pero muy difícil pero con la ayuda de este programa así como lo hizo Edith….Creo que es lo mejor que puede suceder en nuestras vidas.

  6. Mía / 15/11/2016 at 15:35 /Responder

    Creo y siento cada palabra Edith, Al-Anon es un programa espiritual (no religioso) que nos presenta una plataforma tan real y al mismo tiempo tan paciente, que no importa la edad, ideología, sexo, religión ni país y mucho menos el tamaño de los problemas que cada persona tenga que enfrentar. Todos quienes hemos vivido las consecuencias de la enfermedad del alcoholismo podemos tener acceso a esta hermandad y si nos regalamos la oportunidad de conocer el programa y luego ponerlo en práctica, nos estamos regalando una vida mejor confiada a un Poder Superior.

    Espero que cada vez más personas conozcan de esta hermandad para aprender a salir adelante de las crisis y poder construir un futuro saludable para quienes nos siguen los pasos.

    Rompamos cadenas, es posible practicando el programa de 12 Pasos de Al-Anon

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