By José Andrés Franco
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En el 2016 sucedieron una serie de acontecimientos que estaban tomando forma y que estarían dominando los titulares y la cobertura de los medios de comunicación. La dimensión de estos acontecimientos y la importancia para los países en los cuales se presentarían, estaba dada por las decisiones políticas que tenían que tomar los habitantes de estos.

Por lo tanto era perfectamente normal que estas decisiones estuvieran constantemente medidas por encuestas de opinión y que la cobertura por parte de los medios, tuviera una serie de debates o encuentros entre posturas contrarias, por parte de expertos, políticos o líderes de la opinión publica.

Al debatir sobre decisiones políticas, se realiza en base a las ventajas o los riesgos de tomar una opción sobre la otra, y el objetivo principal es llevar estas posturas hacia los ciudadanos para (de alguna forma u otra) influenciarlos para que tomen una decisión final. ¿Cuáles son los acontecimientos a los que me estoy refiriendo? Son, creo yo, bastante obvios: Los resultados del referendo sobre la salida de Reino Unido de la Unión Europea, los resultados del plebiscito en Colombia sobre los acuerdos de paz, y claro, Trump.

Decisiones con sus diferentes consecuencias para los países en donde se suscitaron, en contextos diferentes, en donde juegan actores diferentes. Pero hay que aceptar que los resultados y la forma cómo se expresaron las posiciones ganadoras dentro de cada toma de decisión, presentan rasgos interesantes.

Todavía es muy temprano para hablar de consecuencias concretas y, por lo tanto, es muy prematuro hablar de “cambios” o “reformas” que los resultados de estas decisiones tienen en sus respectivos países. Sin embargo, al acercarse el final de este año, vale la pena preguntarse si se puede o no abrir la puerta para brindar algunas perspectivas sobre lo sucedido.

Es por esta razón que mas allá de ser una columna de opinión, busco motivar, en base a algunas ideas, el debate sobre estos (u otros) acontecimientos.

Antes que nada, valdría la pena preguntarse: ¿pueden o no tener puntos en común?, ¿son acontecimientos totalmente aislados? o mejor aún, ¿se puede hacer un ejercicio comparativo entre alguno de estos?

Porque respondiendo a estas preguntas iniciales, tendríamos un debate o no. La importancia de saber la relación o no de un acontecimiento con otro, nos permite comenzar a hacer el ejercicio de comparar. Si encontramos un área común en la cual se pueden discutir, podríamos pasar a una pregunta que considero necesaria para discutir estos u otros problemas, tanto aquí como en otras partes del mundo: ¿Vale la pena arriesgar la institucionalidad formal, por realizar una protesta hacia el sistema?

Esta pregunta la planteo porque cuando se toma una decisión política (luego de un debate objetivo y tomando en cuenta sus dimensiones), que busca modificar parcial o totalmente cierta institucionalidad, se necesitaría tener la información necesaria para saber cuáles son las consecuencias o beneficios de esta decisión. Porque al no tenerla, correríamos el riesgo de ver de una forma muy limitada, los alcances de un sistema.

El problema no es el descontento hacia un sistema político y los actores que influyen más en él, sino cómo esta forma de protestar se busca expresar:

¿Lo hago por medio de los mecanismo que me brinda ese sistema con el que no estoy de acuerdo, o busco formas alternativas para hacerlo?

Una de las cuestiones que influyen en gran medida a responder a esta pregunta, es la forma cómo el ciudadano que tiene que tomar una postura, y por ende, una decisión final sobre el problema, recibe la información para elegir.

Los grandes flujos de información que se presentan hoy en día, buscan ser filtrados de una forma u otra, por un canal o periódico. El ciudadano busca estos filtros, debido a que considera que la forma cómo se presenta la información es agradable para su forma de pensar, y confía en esta fuente de información.

Presento estas ideas para motivar al debate sobre estos temas, ya sea en este medio o en otra ocasión. El compartir posturas sobre las decisiones políticas y el proceso en las cuáles estas se desarrollan, permite realizar una aproximación sobre los acontecimientos que se desarrollaron este año, en base al comportamiento que presentaron los ciudadanos. El debate esta abierto y toda persona interesada en él, está libre de presentar su opinión.

Imagen: Unsplash

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Estudiante de la Licenciatura en Ciencia Política en la Universidad Rafael Landivar, me considero inesperadamente diferente y no me gustan las limitaciones que evitan expresarnos. Me gusta vivir para aprender y aprender para vivir.

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