By Brújula
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Después del primer informe de gobierno del presidente Jimmy Morales, no queremos quedarnos sentados esperando. Esperando a que transcurra un año más sin pedirle un par de cosas al mandatario, acciones mínimas que debieran ser prioridad en el país, como educación, salud y desarrollo.  Le exigimos acciones y resultados en dos áreas especiales.

Esperamos más y mejor educación. Guatemala es uno de los países de la región en donde ir a la escuela todavía es un derecho por garantizar; mientras que en otros países, los desafíos actuales son cómo garantizar una educación de calidad -porque ya lograron que todos sus niños asistan a la escuela-. En nuestro país el reto todavía es el tema de acceso. Jimmy Morales habló del récord de lograr un promedio de 177 días de clases y los desembolsos puntuales para la refacción escolar, logros importantes. Sin embargo, ¿qué vamos a hacer con todos aquellos niños que siguen fuera de la escuela? ¿Qué estrategias gubernamentales se van a tomar para lograr que lleguen y permanezcan? Porque no es noticia nueva que en el nivel primario, aunque se ha avanzado, los programas de transferencias monetarias condicionadas del gobierno de Álvaro Colom sí permitieron un aumento en la matrícula que ni el gobierno del Partido Patriota ni el primer año de FCN Nación han logrado recuperar.

Es más preocupante aún que el nivel secundario y diversificado sea el sector más descuidado y al mismo tiempo privatizado del país.

Señor Presidente, Jimmy Morales y Ministro de Educación, Óscar Hugo López, es imperante que muestren claridad de las acciones a tomar para mejorar estas estadísticas. Nos quedamos cortos solo con pedirle mejoras en el acceso a la escuela, porque hay otros temas como la prioridad de la educación bilingüe intercultural o la profesionalización docente, que tiene que ver con temas de calidad. Pero podríamos sentirnos satisfechos si el gobierno se encamina a priorizar y trabajar por lograr que todos los niños en edad de asistir a la escuela, realmente lo hagan.

Junto a esto, hay otro tema importante que queremos poner sobre la mesa y es que pedimos menos niños con desnutrición. Deseamos que este año el otro gran tema prioritario sea el combate a la pobreza y la inseguridad alimentaria, porque ya no queremos que los casos de desnutrición aguda sigan aumentando en departamentos como San Marcos, Huehuetenango y Totonicapán, y especialmente que los datos oficiales sean confiables.  En un país donde más del 50% de niños menores de 5 años sufren de desnutrición crónica y a pesar que el actual gobierno se comprometió a reducir en un 10% la desnutrición crónica para el 2020, necesitamos más que una  “Estrategia Nacional para la Prevención de la Desnutrición Crónica“, la cual parece ser un nombre diferente para lo que el gobierno anterior denominó Pacto Hambre Cero, priorizando 82 municipios afectados por la desnutrición con intervenciones de los diferentes ministerios (El Plan Hambre Cero priorizaba 166).

De acuerdo a los datos encontrados en el Sistema de Información Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SIINSAN), en 2016 se identificaron 13, 418 casos de desnutrición aguda, en comparación a 14,657 del 2015 y 15,461 del 2014, pudiendo observar un descenso en las cifras. Lamentablemente el sitio no tenía disponibles los datos sobre desnutrición crónica, la más frágil.  Durante la presentación de resultados, el presidente Jimmy Morales mencionó la elaboración de la estrategia nacional, la implementación de escuelas saludables y la entrega de alimentos ( 17 millones 179 mil toneladas métricas de alimentos con una inversión de más de 242 millones de quetzales);  sin embargo, no se hizo mención a los porcentajes de desnutrición aguda y crónica actuales.  Es un tema tan importante y fundamental como lo es la desnutrición en los niños de Guatemala, por eso solicitamos a SESAN, datos más claros sobre la situación nutricional del país, así como las estrategias interinstitucionales para contrarrestarla.  La cooperación internacional está muy interesada en poder apoyar al tema, pero sin un ente institucional claro en sus objetivos y resultados, tememos que el apoyo pueda quedar como acciones aisladas dentro de la gran estrategia.

Son dos solicitudes puntuales que el gobierno debería atender. Porque no somos nosotros, es por aquellos niños y niñas que son invisibilizados en los medios de comunicación tradicionales, esos niños y niñas que muchas veces son utilizados en discursos gubernamentales pero que no son realmente atendidos y priorizados en el día a día, por estar ocupados en otros negocios más jugosos. Dos solicitudes puntuales señor presidente, educación y desnutrición, porque ya no queremos seguir esperando sentados resultados vacíos de lo verdaderamente importante y estructural.

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