By Brújula
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Florencia Reyes D’Incau/ Colaboración

El miércoles 8 de marzo se registró una de las peores tragedias en el país, luego de que se desatara un incendio en uno de los salones de la escuela del Hogar Seguro Virgen de la Asunción, en donde se encontraban encerradas unas 57 niñas y adolescentes, de las cuales 41 murieron calcinadas y muchas más siguen luchando por su vida.

El Hogar es un refugio estatal para niños, niñas y adolescentes que han sufrido de algún tipo de abuso, que han sido abandonados por sus padres porque tenían capacidades diferentes, que han sido rescatados de las calles o que no han sido reclamados por sus padres luego de su tiempo cumplido en reformatorios.

Según relatos de vecinos del hogar y testimonios de menores que habitan dentro del mismo, el Hogar “Seguro” es todo menos seguro.

Dentro de él se han registrado violaciones, trata de personas, abuso de poder por parte de las autoridades, maestros y monitores, entre otros delitos. Muchos de estos delitos fueron del conocimiento de la población y de los entes reguladores de los derechos humanos en el país, desde hace mucho tiempo. Luego de lo acontecido, el presidente Jimmy Morales ordenó la clausura del hogar y la reubicación de los menores en otros refugios estatales alrededor del país.

La tragedia fue noticia a nivel nacional e internacional, miles de personas se movilizaron expresando su repudio hacia lo acontecido y exigieron cambios al estado. Pero, ¿fue el Estado o fue nuestra indiferencia quién las mató?

En Guatemala hay un fenómeno bastante común y en el cual los medios de comunicación juegan un papel muy importante. Las noticias suenan, son relevantes y controversiales por unas semanas y luego desaparecen de las portadas de periódicos y de la primera hora en la televisión nacional. De dicho fenómeno no ha escapado la tragedia del Hogar Seguro.

¿Por qué no fue noticia cuando abusaron de la menor con capacidades especiales dentro del hogar?

¿Por qué cuando salieron a la luz acusaciones de maltrato físico y sexual dentro del hogar no causó tanto revuelo como esta situación?

¿Por qué nos movilizamos y exigimos cambios hasta cuando vemos que la situación ha llegado a un punto límite y 57 menores han sufrido las consecuencias?

Pasó con el barco del aborto, con la tragedia del Cambray II, con la situación del Hospital Nacional de Salud Mental Federico Mora, entre otros. Fueron noticia cuando algún incidente provocó que se rebalsara el vaso y en ese momento la sociedad se indignó; antes no. Fueron noticia pero siguen sin resolverse.

Como sociedad, tenemos que sensibilizarnos más, debemos exigir cambios antes de que tragedias como estas sucedan y necesitamos dejar la indiferencia a un lado y ayudar a quienes no han tenido la posibilidad de contar con una voz para hablar y exigir sus derechos, como las 41 menores que fueron silenciadas aquel 8 de marzo de 2017, en el Hogar “Seguro” Virgen de la Asunción.

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