By Katherine Rivera
Posted: Updated:
0 Comments

” Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber. ” Albert Einstein

Hace un año y medio, empecé una experiencia que jamás imaginé que cambiaría la perspectiva de cómo veo el mundo, mi país y los problemas sociales. Estaba en el aula en el tercer año de mi carrera, recibía la clase de Comunicación para el Desarrollo y la catedrática abrió la invitación para hacer prácticas en investigación relacionado con nuestra carrera en el programa de alumnos auxiliares en la Vicerrectoría de Investigación y Proyección de la universidad. Mencionó que era una gran oportunidad para aprender y desarrollarnos como profesionales.  Sorpresivamente, de los casi 35 alumnos que estábamos ese día, solo dos o tres pedimos información en ese momento. Recuerdo que esa misma semana mandé la papelería que me solicitaron; y el lunes siguiente ya era parte del ese entonces IEH (Instituto de Estudios Humanísticos), como alumna auxiliar de investigación.

Al principio estaba un poco asustada, creía que no era suficientemente “pilas” para aportar a un instituto de investigación de la universidad. Pensé que al hablar de investigación iba a estar sumergida en libros, papeles y un silencio absoluto. Sin embargo, me llevé una gran sorpresa al darme cuenta que la investigación iba más allá de eso y de lo que estaba en mi imaginario. Muchas veces la relacionamos con detectives o una larga y tediosa tesis; y aunque tienen relación, solo es una pequeña parte de un amplio campo.

Al transcurrir el tiempo, fui aprendiendo de todos los investigadores del instituto; de lo apasionante que puede ser investigar y de las distintas disciplinas en las que se desarrollan. Una de mis primeras tareas como investigadora fue el escribir mensualmente columnas de opinión en la Revista Digital Brújula y, aunque soy comunicadora, para mi fue un gran reto. A quién he estado acompañando y que me ha acompañado en este proceso, es la Dra. Magda García, quien además de ser una gran persona, también es una académica excelente. Con mucha paciencia me enseñó a detalle cómo escribir y fundamentar todo lo que publicaba.

Actualmente, este es mi doceavo artículo y con cada uno aprendía cada vez más. Ahí me di cuenta de la importancia de la práctica en nuestra vida profesional, ya que en las aulas vemos muchísimo contenido, el cual es sumamente necesario pero a veces el espacio práctico que tenemos en el proceso de nuestra carrera no es suficiente.

Por otro lado, también aprendí el importante papel de la investigación en todo lo que elaboremos.

Si no hay un estudio previo y recaudación de datos al momento de dar una opinión o elaborar algún proyecto, son como palabras y acciones en el aire; si no están fundamentadas, eso le quita la credibilidad a lo que desarrollemos. Además, ayuda a aterrizar las ideas, te marca una dirección y te reduce las probabilidades de errores.

Al aplicar la investigación y la opinión, daba como resultado los distintos artículos que elaboraba. Luego de un par de meses de haber empezado, a Magda y a mí nos trasladaron al Instituto de Investigación y Proyección sobre Diversidad Sociocultural e Interculturalidad (ILI), en donde los temas de las publicaciones se volvieron más apasionantes para mí e iban en la línea del instituto. Ahí se abrió mi mente y de alguna forma salí de mi burbuja, empecé a conocer sobre otras realidades y prestarle atención a los aconteceres políticos del país.

Es así como Brújula se vuelve para mí en un espacio de expresión, de práctica académica y de aprendizaje. Pude desarrollar varios temas y aprender de ellos. Tuve la oportunidad de entrevistar a varios investigadores de distintas disciplinas que abrieron mi mirada hacia otras perspectivas. Así mismo, estar en el ILI me hizo valorar más la pluriculturalidad del país, toparme con varias problemáticas que como jóvenes podemos aportar para cambiarlas y conocí muchas personas que académicamente me inspiran.

Actualmente, me encuentro a unos días de mi cierre de pénsum de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación; y puedo decir que ese día en la clase valió la pena haber levantado la mano para poder ser parte de esta experiencia. Aprendí que nunca se debe menospreciar el aprendizaje, que debemos encontrar lugares que nos aporten conocimiento, buscar personas que te inspiren y aprovechar los espacios en los que te permiten expresarte.

Ahora puedo decir que:  “yo después de la investigación, ya no soy la misma”.

 

Related Posts

Hace un año, escribí una columna sobre los poderes ocultos y su relación con los CIACS: Su génesis,...

Luis Andrés Menéndez/Auxiliar en el Instituto de Investigación y Estudios Superiores en...

Cientos de personas y organizaciones que luchan por el reconocimiento y respeto de la diversidad...

Leave a Reply