By Brújula
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Declaración de Johannesburgo sobre el Desarrollo Sustentable

Juan José Mejía Hernández/ Colaboración/

La preocupación por la protección y preservación del medio ambiente ha dado como resultado una serie de instrumentos legales en materia de Derecho Internacional que buscan encontrar soluciones, establecer acciones específicas, y adoptar las medidas necesarias para responder de manera conjunta, a la problemática actual del deterioro ambiental. El Estado de Guatemala ha suscrito y es parte de la Declaración de Johannesburgo sobre el Desarrollo Sostenible, que tiene como finalidad reafirmar el compromiso de los Estados por salvar el planeta y que el bien común prevalezca a nivel mundial. Es por eso que a lo largo del presente artículo se analizarán los puntos más importantes de los compromisos adquiridos por parte de Guatemala, relativos al desarrollo sostenible.

Para comenzar, uno de los conceptos principales que se deben tomar en cuenta al analizar y estudiar el contenido del referido instrumento, es establecer qué se entiende por Desarrollo Sostenible. La referida denominación fue descrita por vez primera en el año 1,987 dentro del Informe de la Comisión de Bruntland como un “desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades.”[1]

El Desarrollo Sostenible se funda en tres pilares fundamentales: el desarrollo económico, el desarrollo social, y la protección del medio ambiente.

La correcta aplicación del Desarrollo Sostenible busca encontrar un equilibrio entre las tres áreas descritas anteriormente, para el mejoramiento y debido impulso de la calidad de vida de las poblaciones, ya que un ambiente en donde existe una estabilidad económica, que dentro de las diferentes actividades que la generan se desenvuelvan bajo condiciones ambientales sanas y adecuadas, van a traer como resultado condiciones y niveles idóneos para que los individuos puedan crecer y mejorar sustancialmente.

Establecido lo anterior, la Declaración de Johannesburgo sobre el Desarrollo Sostenible fue uno de los documentos que formaliza los resultados de los análisis y discusiones llevados a cabo durante la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en Johannesburgo, Sudáfrica, del 2 al 4 de septiembre de 2002.

Dicho instrumento manifiesta un compromiso por crear una sociedad que respete la dignidad humana de todos. También, se asume una responsabilidad a nivel global de propiciar el fortalecimiento de los ámbitos nacionales, regionales y globales para impulsar el desarrollo sostenible en tres ámbitos específicos: económico, social y del medio ambiente.

En el instrumento, se reconocen los factores que dificultan la realización del Desarrollo Sostenible, como por ejemplo la desigualdad que existe entre los seres humanos, y más aún, entre los Estados desarrollados y en desarrollo, que generan las principales amenazas a la estabilidad y seguridad del mundo. Además de la pérdida por la mala utilización de los recursos naturales, cuyas consecuencias han sido reflejadas en el cambio climático, que llegan a afectar a todos los individuos y sus actividades cotidianas, limitándolos a que se desenvuelvan plenamente.

Asimismo, dentro de la Declaración se recoge el compromiso por asegurar el acercamiento y diálogo constante entre todas las civilizaciones y pueblos del mundo para cooperar con una debida aplicación del Desarrollo Sustentable, así como también a apoyar el surgimiento de alianzas regionales para que existan mejoras dentro de la cooperación internacional, con la finalidad de evaluar de manera constante las formas en las que se está impulsando el desarrollo sustentable.

Para cumplir y llevar a la práctica los compromisos adquiridos, la Declaración de Johannesburgo sobre el Desarrollo Sostenible, exhorta a que se fortalezcan diversas instituciones multilaterales e internacionales, que sean responsables, eficientes y democráticas, y manifiestan un compromiso por efectuar regularmente informes y monitoreos que evalúen el efectivo cumplimiento los objetivos de desarrollo sostenible propuestos.

En conclusión, la Declaración de Johannesburgo sobre el Desarrollo Sostenible manifiesta la preocupación mundial por encontrar soluciones concretas a las problemáticas ambientales, sociales y económicas, y contiene una serie de compromisos adquiridos por los Estados Parte que buscan, de manera conjunta aplicar medidas necesarias para la debida implementación del Desarrollo Sostenible. En Guatemala, es necesario que se evalúen los diferentes programas y políticas en materia ambiental, para establecer si logran cubrir las necesidades actuales y se implementan correctamente medidas que favorezcan al desenvolvimiento adecuado del Desarrollo Sostenible. Como ciudadanos, debemos estar informados acerca de los diferentes mecanismos e instrumentos legales para conocer y divulgar su contenido, con el fin que se apliquen correctamente las disposiciones allí dispuestas.

Y así, poco a poco reducir las barreras que impiden que se aplique correctamente el Desarrollo Sostenible en la sociedad. 

[1] Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. EDUCACIÓN. Educación para el Desarrollo Sostenible. “Desarrollo Sostenible”. Consultado el 16-04-2017. Disponible en: http://www.unesco.org/new/es/education/themes/leading-the-international-agenda/education-for-sustainable-development/sustainable-development/

Imagen: Unsplash

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