By Brújula
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Juan Fernando Ramírez/

Después de esperar unos cuarenta y cinco minutos en el tráfico de la zona uno, ingresé a un parqueo y pregunté por el lugar que buscaba.

-No fíjese, hace ratos estaban en la cuadra de aquí a la par, pero eso era hace como unos sesenta años, ahora están aquí sobre la séptima. Usted solo váyase caminado sobre la séptima y ahí los va a encontrar.

En efecto. Cerca del arco de correos y la escuela municipal de música, logré llegar a la Escuela Urbana Mixta Jorge Washington, conocida también como Escuela Oficial Urbana no. 6.

Un día antes había leído un artículo sobre la importancia que tiene para los niños el primer grado de la primaria. En el texto se podía leer que este es “el año crucial de la escuela porque allí los chicos deben aprender los hábitos escolares (desde usar su uniforme hasta hacer la tarea), y adaptarse a una organización muy diferente de la que conocieron en preescolar.”  Este dato me serviría en la entrevista que estaba a punto de tener.

Toqué la puerta, pasaron alrededor de dos minutos.  Finalmente me abrió una señora con una sonrisa amigable, quien me invitó a pasar.

Fue ahí mismo, cuando me senté en un sillón antiguo pero cómodo de la oficina de la directora de la escuela, Rosaluvia García Meléndez, que entendí la importancia de un gobierno abierto.

Hasta hace tres semanas, no sabía qué era gobierno abierto.

Sabía que tenía algo que ver con transparencia, dinero y con otras cosas que no me parecían muy interesantes, siendo estudiante de Derecho. Sabía que podía revisar el presupuesto del gobierno, en qué se gastaba y algo sobre una ley de información pública; sin embargo, para mi parecía no ser suficiente. Comencé a indagar un poco sobre qué más podía averiguar usando el internet y los recursos que el gobierno da al público.

Gobierno abierto es una conceptualización de un nuevo modelo de gobierno y una nueva forma de relación entre ciudadanos, instituciones públicas y sociedad, para fortalecer principios de transparencia en el ejercicio del poder. Ángel Ramírez, director de Congreso Transparente, reafirma la idea de que el propósito de esta iniciativa es que todas las personas puedan estar involucradas tanto en el ejercicio del poder, como en la retroalimentación de la función pública. 

No sé si fue por curiosidad o para ver hasta dónde podía probar la Ley de Acceso a la Información Pública,   que me topé con una página escondida en el sitio de Gobierno Abierto en Guatemala, en la cual se mostraban los informes de rendimiento de primero primaria de todas las escuelas públicas del país: el reporte de riesgo escolar.

La página desplegaba los informes de los 22903 centros educativos públicos, desagregados por departamento y zona. Solamente en la zona 1 de la Ciudad Capital habían para el fin de este ciclo escolar, 270 niños en riesgo de reprobar primero primaria y 12 que ya habían reprobado.

– Gobierno abierto es una iniciativa que busca la transparencia del gobierno, en asuntos como economía, educación, finanzas, cosas así – le dije a la directora. —Así fue como logré enterarme de la existencia de esta escuela. Ahí mismo aparece el número de niños de primero primaria que ustedes tienen a cargo y su desempeño escolar.

De inmediato mostró interés en el tema. Seguramente no se había imaginado toda la información de su establecimiento público que estaba accesible para cualquier ciudadano en internet. Tampoco quise decirle que sabía que el 30% de sus alumnos estaban en riesgo de perder primero primaria.

Le pregunté qué pensaba sobre la iniciativa de gobierno abierto y el involucramiento ciudadano en asuntos como educación o finanzas. “La ciudadanía no ayudaría porque eso es exclusivo del establecimiento. Uno sabe cómo lleva su trabajo y que le vayan a bloquear a uno su trabajo es lo que no nos gusta. La ciudadanía puede alterar las cosas para el beneficio de alumnos particulares”, afirmó.  La directora García Meléndez tiene una postura crítica sobre este tipo de ejercicios, considerando que poco puede hacer la ciudadanía con casos como los presentados.

Sin embargo, Ángel Ramírez considera importante que la ciudadanía y sociedad civil inicien a girar hacia una cultura de transparencia.  Así podríamos acceder a la información, pues tiene un gran valor cuando lo entendemos. Me explicó que a la hora de generar algo con esa información entenderíamos que la información es necesaria. Por ejemplo, si tuviéramos claridad en la infraestructura de las escuelas públicas, podríamos hacer un cruce de datos e identificaríamos los modelos más eficaces del sistema educativo. Se trata de la información y el valor que esta adquiere cuando la compartimos.

Más allá de los datos, es pensar en cómo la información puede servir para tomar mejores decisiones públicas ajustadas a la realidad.

– ¿Y qué cree se podría hacer para mejorar el rendimiento de sus alumnos?— pregunté a la directora.

– El problema principal es la colaboración de los padres de familia, porque si no se tiene, el niño no trabaja. Aquí tienen todos los materiales. Todos podrían salir adelante por igual, a menos que tengan alguna discapacidad.

Mientras escuchaba sus respuestas, me preguntaba si realmente una iniciativa como Gobierno Abierto podría capacitar a los ciudadanos para aprovechar las nuevas tecnologías y fortalecer la gobernabilidad, como indican ellos mismos en su sitio web.

Siguió contándome que se reporta el progreso de los alumnos a través del Sistema de Registros Educativos. Se envía cada bimestre y se informa quiénes están, cómo van, qué necesita el niño, posibilidades de ganar o no. Me informó que los maestros han estado reforzando para tratar de que los niños cumplan con los trabajos e incentivar a los padres de familia, y que tienen niños que han estado hasta exonerados. 

-¿Usted cree que sería una violación a la privacidad si se muestran esos datos en el internet?

– Sí la violaría, porque ahora con el internet todos los chicos saben cómo entrar y manipular todas las cosas. Nos gusta más la privacidad y que solamente lo sepan los que sí están dentro del rol educativo. Es solamente un rol de las autoridades.

En Congreso Transparente consideran que no hay ningún peligro con la privacidad de los datos, sino todo lo contrario.

Es estar informado de lo que pasa con los fondos públicos. De acuerdo a Ramírez, verlo como un riesgo refleja una falta de conciencia cívica, en la cual las decisiones de los funcionarios debieran ser públicas día a día; más si vulneran los derechos de los ciudadanos. Es una oportunidad para mantenerse informado y activo.

Gobierno abierto no fue siempre solamente un grupo de personas que publicaban los documentos de las escuelas o los presupuestos con el fin de transparentar la gestión pública. Luego del 2015, la iniciativa de Gobierno Abierto se convirtió en una herramienta para la prevención de la corrupción y transformación de la gestión pública,  dando lugar a discusión y diálogo de actores importantes en la sociedad, basados en 5 ejes  de trabajo: Acceso a la Información Pública y Archivos Institucionales; Innovación Tecnológica; Participación Ciudadana; Rendición de Cuentas; y, Transparencia Fiscal. 

Actualmente la iniciativa sigue en pie y cada vez más, con más auge. 

Gobierno Abierto es una herramienta que puede ayudar a la ciudadanía a tener más información y posiblemente, más incidencia en la gestión pública. Esto, a pesar que muchos actores involucrados en la generación de la información, desconozcan su uso posterior y el potencial que este puede tener en beneficio propio, como lo es el caso de la directora de la Escuela Urbana Mixta Jorge Washington. 

 

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