By Claudia Aj Hernández
Posted: Updated:
0 Comments

Como seres biológicos, nuestra existencia está basada en una serie de ciclos, procesos y crecimiento en todos los ámbitos de nuestra vida. El progreso y la experiencia son los mejores aliados del proceso de superación personal y la evolución es la mano derecha de la transformación. Guatemala es un país muy limitante en cuanto a oportunidades laborales y  académicas, en un mar de carencias unos cuantos son los afortunados peces que logran posicionarse en un lugar clave para promover un cambio positivo en ambas vías, para sí mismo y para la sociedad.

Derivado de esto, podría asegurar que el acomodamiento se ha convertido en el común denominador de la población laboralmente activa, aunado al miedo y la inseguridad que juegan un papel influyente, que lejos de estancarnos debería motivarnos a crecer, evolucionar y pisar terrenos desconocidos. Es increíble el poder de absorción de la monotonía, al punto de no percatarnos de los cambios constantes que ocurren en nuestro entorno o que quizá, inconscientemente nos negamos a explorar dejándonos vencer por las dudas y la intriga a lo desconocido.

Sin ser reptil, hace poco inicié mi proceso de ecdisis, no mudé de piel literalmente pero sí lo hice a un nivel personal y emocional. Estaba muerta de miedo de salir de mi zona de confort, de enfrentarme a situaciones desconocidas, de conocer gente nueva, de cambiar mi rutina, de fracasar, pero a la vez estaba ansiosa por descubrir de lo que soy capaz, de aprender y vivir nuevamente la experiencia de ser un discípulo novato, de acaparar todas las herramientas nuevas que se presentaban en mi camino y saborear la oportunidad de crecer.

Todavía no me decido sobre qué me tomó más tiempo, si ponerle punto final a un ciclo importante o permitirme empezar el siguiente, de igual forma la apertura y disposición en ambas situaciones me permitieron estar donde estoy. Independientemente de a quién le confíes el rumbo de tu vida, a Dios, El Universo, el Poder Supremo o el destino, cada oportunidad que llama a la puerta de tu vida merece el chance de analizar y evaluar todas las posibilidades, los pros y contras. Hoy, cuatro meses después agradezco a la vida por el trío de ases que puso a mi favor, por darme el valor suficiente de tomar decisiones quizá arriesgadas pero totalmente acertadas.

Es completamente normal que los cambios generalmente, causen incertidumbre, recelo y temor, pero la diferencia radica en la osadía de arriesgarse y emprender un nuevo camino.

La vida es un rompecabezas y cada pieza se va acomodando de acuerdo a nuestra conveniencia en el momento oportuno.

Al final, de eso trata la vida, de ciclos, de experiencias y cambios constantes que nos permiten crecer y desenvolvernos en distintos ámbitos y situaciones, nos permiten desarrollar nuevas habilidades y despertar capacidades que quizá no conocemos aún. Cada oportunidad es un nuevo comienzo que nos permite renovar, transformar y retar nuestro subconsciente, nos invita a renacer, nos obliga a agradecer y nos enseña a cerrar capítulos para poder escribir otros.

About the Author

Me gusta escribir líneas de experiencias propias y ajenas, de historias vividas y soñadas, transmitir sentimientos y dejar el alma al descubierto.

Related Posts

A diferencia de otros espacios, que se sienten como un grito al vacío infinito del internet o al...

En reiteradas ocasiones he manifestado en este espacio que las personas que forman la opinión...

Una vez leyendo un artículo en una revista española, leí un pensamiento que me pareció bastante...

Leave a Reply