By Liza Noriega
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Liza Noriega/ Brújula/

En Guatemala, tenemos niños que literalmente mueren de hambre. La desnutrición crónica y aguda genera muchas muertes anualmente en el país.  1 de cada 2 niños (49.8%) guatemaltecos menores de 5 años padecen de desnutrición crónica, aquella que tiene como principal característica, la talla o estatura corta, y se asocia generalmente con condiciones de pobreza. La desnutrición aguda, aquella que puede ser catalogada como de emergencia porque pone en riesgo la vida de las personas de no ser atendida, afecta alrededor del 1.4% de niños actualmente.

Los departamentos con mayores índices de desnutrición en el país son Huehuetenango, Totonicapán, San Marcos, Chiquimula, Jutiapa y Quiché.

¿Qué están proponiendo los partidos políticos al respecto? Si la desnutrición es una problemática que se encuentra afectando de manera directa a nuestra niñez, buscar las soluciones y alternativas para su superación debería de ser una prioridad e interés del próximo gobernante y los funcionarios públicos que lleguen al poder en enero de 2016.  Sin embargo, ninguna campaña política posee entre sus mensajes de propuestas a la población, el tema de la seguridad alimentaria o reducir la desnutrición. Empleo, vivienda, seguridad y transparencia parecen ser las grandes consignas de los partidos políticos, ninguno de ellos habiendo presentado de manera pública y de fácil acceso sus planes de gobierno para determinar cómo lograrán cumplir con lo prometido.

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– “¿Qué alimentos consumen diariamente en su hogar?”, preguntamos a una familia de tres miembros en la aldea El Pinito, Comapa, Jutiapa. 

– “Frijol, tortillas, hierbas, a veces huevo, cuando se puede”, fue la respuesta de la ama de casa.

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Guatemala es el segundo país de Latinoamérica con el índice más alto de desnutrición, el primer lugar lo ocupa Haití.  Ese puesto tan difícil de obtener se refleja en los datos previamente mencionados: de 100 niños nacidos en el país, 50 padecerán desnutrición.  De acuerdo a Jaime Carrera, investigador del Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente (IARNA) de la Universidad Rafael Landívar, el problema actual de desnutrición que muchas familias presentan en la actualidad no es resultado de acciones recientes. Para Carrera, las familias que viven de la agricultura de subsistencia, cuyo grupo son las personas que se ven más afectadas por el tema de la desnutrición y la inseguridad alimentaria, como por ejemplo la familia entrevistada en Comapa, son familias que han venido atravesando problemas para lograr producir desde hace 6 o 7 años, especialmente a raíz de las sequías en los años 2008 y 2009, las cuales generaron bastantes pérdidas para las poblaciones.  Es por ello que al hablar de seguridad alimentaria es también importante hablar sobre cambio climático, producción agrícola y salud.

Desde inicios de 2012, el Gobierno de Guatemala implementa el Pacto Hambre Cero, cuyo objetivo es organizar y armonizar los programas de gobierno que trabajen alrededor de temáticas de seguridad alimentaria, buscando ser un conjunto de intervenciones articuladas y coordinadas, con efectos e impactos positivos para el país, especialmente en las áreas de nutrición, salud y disponibilidad de alimentos.

¿Funcionó el Pacto Hambre Cero?

A punto de finalizar el gobierno del presidente Otto Pérez Molina, es importante analizar los logros y resultados de este programa, así como sus debilidades y aspectos por mejorar. De acuerdo a Gabriela Lima, integrante del Observatorio del Derecho a la Alimentación y Nutrición, observatorio integrado por diferentes organizaciones de sociedad civil, cooperación internacional y diversas universidades del país, y cuyo objetivo es incidir en las políticas públicas de alimentación y salud, el Pacto Hambre Cero ha sido positivo especialmente en lograr la articulación de esfuerzos que anteriormente pudieran haber estado catalogados como aislados.  En esto coincide Jaime Carrera, quien identifica como un logro el haber ordenando los diferentes programas y acciones que ya existían a nivel gubernamental para atender la problemática.  A pesar que técnicamente lo que el Plan propone es adecuado y certero para la población guatemalteca, Lima considera que probablemente fue una meta ambiciosa querer disminuir en 10 puntos porcentuales la prevalencia de la desnutrición crónica en la niñez menor de 3 años.

Uno de los componentes esenciales del Pacto Hambre Cero es la Ventana de los 1,000 días, un programa que tiene como objetivo atender a los niños y niñas previo a su nacimiento, por medio de diferentes intervenciones en las mujeres embarazadas y luego con los niños hasta los dos años de edad.  La implementación de este programa, cuyas experiencias en otros países han sido exitosas, es uno de los resultado más positivo del pacto, y en esto coincide los dos especialistas consultados.

Lograr implementar la Ventana de los 1,000 días es importante, pero así  también de prioritario es el monitoreo que se pudiera brindar a las mujeres y niños atendidos con dicho programa, ya que esto logra registrar avances y mejoras en las poblaciones atendidas.  Sin embargo, en agosto de 2014, el Programa de Extensión de Cobertura, más conocido como PEC, en el cual el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social contrataba a terceras personas y organizaciones no gubernamentales como prestadoras de servicio de salud, permitiendo con ello el dar seguimiento y monitoreo en las comunidades, fue cancelado, y sus funciones pasaron a cargo exclusivo del ministerio.  Esta decisión afectó el logro que se había alcanzado sobre monitoreo, de acuerdo a Gabriela Lima, ya que no existió una transición adecuada hacia las responsabilidades gubernamentales y existió y permanece una baja en la cobertura en los territorios porque los servicios públicos no logran abastecer y satisfacer las necesidades de toda la población.

La articulación de los programas gubernamentales, el programa La Ventana de los 1,000 días y el monitoreo que se había logrado hasta antes de agosto 2014, son algunos de los logros posibles identificar del Pacto Hambre Cero. 

Entre los aspectos por mejorar del Pacto Hambre Cero, Jaime Carrera considera que existen deficiencias marcadas, especialmente en la falta de coordinación de las distintas instituciones y actores que trabajan dentro del Pacto, así como la priorización en el presupuesto estatal para dichos programas.  Por ejemplo de acuerdo a Carrera, los diferentes ministerios responsables dentro de los componentes del Pacto (Ministerio de Educación, Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación, entre otros) poseen entre sus programas, distintos listados de beneficiarios, logrando con ello acciones aisladas hacia hogares que no necesariamente son las poblaciones necesitadas, sin alcanzar por ello un impacto completo e integral en aquellas que sí necesitan de diferentes intervenciones gubernamentales para subsistir y salir de las crisis.  Asimismo, el tema del desabastecimiento de los hospitales públicos y la crisis que el sistema hospitalario atravesó durante 2014 y continúa durante este año, es un reflejo de la poca priorización estatal especialmente en el tema de los servicios de salud.

De acuerdo a Jaime Carrera, de IARNA/URL, el Pacto Hambre Cero es necesario continuarlo implementando en el sentido que atiende las causas más inmediatas que permiten explicar la desnutrición crónica, por ejemplo, el componente ya mencionado de la Ventana de los 1,000 días.  Sin embargo, así como dichos elementos pueden ser considerados como positivos,  esto mismo puede ser considerado como un riesgo, ya que las acciones gubernamentales se quedan únicamente en atender lo inmediato y no profundizan en las causas más adyacentes y estructurales del problema, que si no se resuelven, se van a volver a reproducir.

[quote]”El Plan Hambre Cero es necesario, más no suficiente.”, Jaime Carrera. IARNA[/quote]

¿Cuáles son los grandes retos del nuevo gobierno?

Ante un nuevo gobierno, los retos para afrontar la problemática de la inseguridad alimentaria, pueden y deben ser muchos. Tanto Jaime Carrera de IARNA/URL como Gabriela Lima, del Observatorio del Derecho a la alimentación y nutrición, continuar con los logros alcanzados por este gobierno es indispensable.   Esto es, continuar con el Pacto Hambre Cero y sus diferentes componentes que atienden a la población guatemalteca, y no considerar que por ser este un programa de un gobierno anterior, debe ser desechado o reformulado, como  muchas veces sucede.

Para Gabriela Lima, los grandes retos que presenta el nuevo gobierno son fortalecer el primer nivel de atención en salud, preparar a las comunidades para los cambios climáticos y lograr la soberanía alimentaria en las familias guatemaltecas.  A continuación un pequeño audio donde Gabriela Lima nos comenta los grandes retos del nuevo gobierno ante la problemática de inseguridad alimentaria:


Por su parte,  Jaime Carrera considera que los desafíos que tendrá el gobierno que asuma en el año 2016, serán apostar a continuar atendiendo las causas o efectos inmediatos de la desnutrición, al mismo tiempo que se priorice el trabajo por atender las causas estructurales que posee el país y que afecta en problemáticas como la pobreza y la desnutrición. A continuación un pequeño audio donde Jaime Carrera nos comenta los grandes retos del nuevo gobierno ante la problemática de inseguridad alimentaria:

LISTON-SEGURIDAD-ALIMENTARIA5Atender la seguridad alimentaria de los habitantes del país debiera ser una de las prioridades de los actuales candidatos a la presidencia y diputaciones de Guatemala, especialmente porque esto implicaría colocar la vida digna como uno de los grandes derechos de los ciudadanos guatemaltecos.  Por ello, son importantes los ejercicios ciudadanos que exigen a los candidatos conocer sus planes de gobierno y sus propuestas específicas ante temáticas tan importantes como la de asegurar un nacimiento, niñez y crecimiento con garantías de alimentación y salud.

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Editora. Creo que los momentos y emociones vividos junto a otros son los que realmente nos construyen en este mundo, más allá de las teorías y contenidos.
Politóloga, un poco escéptica, fiel creyente de la educación.

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