Marjorie Gonzalez/ Cansancio mental, ese es mi estado actual, a veces las cosas no salen como anhelas, tristemente la vida no es como tu quieras, tomar el control; eso es lo que deseo, cuando no sale yo me desespero, tal vez pueda mejorar o eso es lo que espero, dejaré atrás los sentimientos negativos, al final se...

Por: Gabriela Campos ¿Cómo soñar en una región en dónde apenas se puede existir? Repudio a las generaciones pasadas instándonos a ser mártires Desacato cualquier orden de arriba mi casa es donde estes vos y quienes vibran Siempre me verán llorar, este aquí o allá porque anhelo dignidad y justicia Porque soy hija de...

Por: Pablo Arrivillaga Dime, dulce reina De qué constelación vienes Por qué una ciudad inundada eliges Y por qué tu blanca mano no extiendes Cuéntame cuántos pretendientes tienes Quienes llenan tu cuello de brillantes pendientes Dime por qué amas estas calles Cuándo podrías dominar mis valles Explica cómo brillas...

Por: Cris Figueroa Quiero estar más cerca de ti, olvidarme de mí. Quiero sumergirme en tú mente, olvidar la mía. Quiero ser lo que sientes, y admirar lo que inspiras. Hacer de mí cada día menos para ser tú, aquí, entre tanto silencio que te necesita.

Porque entre tanta posibilidades que pudieron existir bastó solo una para que te quedaras en mí, completa e inamovible, y solo así puedo escribirte como una clase de rutina de quien se mete a tratar de olvidarte; imposible pero cierto, pero no es cuestión de costumbre y se siente mejor si lo contamos como una...

 Por: Cris Figueroa A veces me pregunto, ¿Qué tan parecidos seremos con los árboles? si nuestra perfección, ¿Es hermosa como la de ellos? con sus grietas, sus insectos y sus hojas secas que caen despacio. No hay nada más refrescante que un árbol secándose después de la lluvia. Quizá, viéndolo así, sí somos perfectos.

/Pablo Arrivillaga A veces te quiero. A veces deseo que vengas y me secuestres, Que me lleves contigo y de todo me alejes, Que me consumas con tu calurosa sombra, Que me lleves a tu casa y me recibas con roja alfombra. A veces te añoro, Quiero que me des la libertad por la que tanto lloro, Que emprendamos un viaje tan...

Se sentó con la página en blanco en frente. Hace tiempo que no veía danzar a las palabras. De adolescente las veía a diario, incluso en los momentos menos oportunos: en clase, en el autobús, durante la cena, viendo una película, en la ducha, incluso en una examen de matemáticas en el que su cerebro se rindió a las...

Sigo corriendo pensando que en mí no existe temor Pero cada mañana oro porque Dios guarde tu camino Y aleje de mí el día en que ya no puedas estar conmigo Esa es mi plegaria, ese se ha vuelto mi más grande fervor   Y aunque me repiten que sin miedo no existiría el valor O que las cosas suceden por una razón o...

Latente en mis sueños estás, aferrado a mí como un deseo. Si tuviese alas, volaría y te diría: “encontrémonos en la cima”, para que descubrieses el cielo que te he regalado. Por el resto de los días, el cielo sería tuyo.   Ahora solo ansío a tu lado estar, deleitándome con soñar.