Orlando García/ Sentado en un callejón sucio, su cabeza recostada contra la pared, perdía el tiempo viendo las nubes que anunciaban la imponente e inevitable tormenta que estaba lista para ahogarlos en baños de angustia. El sudor brotaba de su piel como el agua que huye del trapo que está siendo exprimido, mojando su...

La primera carta, la primera fotografía, le llegó al diario entre la medianoche y el cierre. Estaba golpeando la máquina, un poco hambriento, un poco enfermo por el café y el tabaco, entregado con familiar felicidad a la marcha de la frase y a la aparición dócil de las palabras. Estaba escribiendo “Cabe destacar que...

Gabriela Sosa/ Un paso delante por diez pasos de vuelta, de esos pueblos que esperan y esperan, que lentamente trabajan, lentamente caminan, pasando los días en la monotonía de sobrevivir en vez de vivir.   Se ve el  cansancio, se ve el miedo, se ve la duda, pero se escucha la risa, se nota la sonrisa, de este pueblo...

Oleñka, la hija del asesor de colegio retirado Plemiannikov, estaba sentada, pensativa, en un peldaño del pórtico, en el patio de su casa. Hacía calor, las moscas insistían en molestar y resultaba agradable pensar que la noche ya estaba cerca. Desde el este avanzaban oscuras nubes y, de vez en cuando, llegaba una...

José Ramón Hernández/ Cuando ganas, preguntas quiénes perdieron para ver si eres mejor. Tu competitividad me hace querer ver quién ama más al otro. ¿Crees ganarme? Tu forma de vestir tiene la combinación de una caja fuerte (una indescifrable), la cual, obviamente, quiero encontrar. Los misterios, lo que motiva a los...

El pequeño Delfín está enfermo, el pequeño Delfín se muere… En todas las iglesias del reino, el Santísimo Sacramento permanece expuesto día y noche y grandes cirios arden por la curación del hijo del rey. Los caminos de la vieja residencia están tristes y silenciosos, ya no suenan las campanas, los coches van al...

Francisco Juárez/ —Silvia, ¿estás bien? —Parece que aún está dormida —dice abuelo Lorenzo. —Lleva dos semanas sin salir de la habitación.   Por las tardes, cuando el sol penetra en todas las habitaciones es posible observar el polvillo que flota en el aire. La niña intenta atraparlo aun al observar que se escapa entre...

Gli automobilisti accaldati sembrano nom avere storia… Come realtà, un ingorgo automobilistico impressiona ma non ci dice gran che. Arrigo Benedetti “L’Espresso”, Roma, 21/6/1964 Al principio la muchacha del Dauphine había insistido en llevar la cuenta del tiempo, aunque al ingeniero del Peugeot 404 le daba ya lo...

Francisco Juárez/ Se mece en el columpio la niña de vestido negro, de zapatos de charol con calcetas de vuelos de tul. Se balancea suavemente. Sus brazos se sostienen del cable como enredaderas y la sonrisa asoma en el rostro como la mariposa del capullo. La niña ve el cielo al inclinar su cuerpo, le parece lejano....

Y la reina dio a luz un hijo que se llamó Asterión. Apolodoro: Biblioteca, III,I Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número...