By Brújula
Posted: Updated:
0 Comments

Por: Heydy Lepe

Hoy en día pareciera que mujeres y hombres tienen las mismas oportunidades y derechos; que las mujeres pueden elegir libremente en dónde trabajar y que no existe discriminación salarial por sexo. Sin embargo, la realidad, evidencia lo contrario: las desigualdades entre mujeres y hombres aún persisten, principalmente en el salario donde se da una de las manifestaciones más visibles. Hoy por  hoy, las mujeres en promedio continúan ganando menos de lo que gana un hombre por el mismo trabajo.

La igualdad salarial es un tema que se ha mantenido en el debate desde el siglo XIX. En la economía neoclásica, las mujeres son consideradas principalmente como madres, realizadoras del trabajo doméstico y dependientes de sus padres o esposos y que, además, son improductivas en el trabajo de mercado –es decir, el que se paga con dinero-. Estamos, entonces, ante un planteamiento eminentemente patriarcal, que considera al hombre el principal proveedor del hogar y el salario de las mujeres resulta secundario.

Existe todo un debate en cuanto a la contribución de las mujeres a la economía, en diferentes dimensiones: por ejemplo, en cuanto a la importancia del salario de las mujeres, cuando se considera al hombre como proveedor exclusivo del hogar y el ingreso de las mujeres como complementario; o bien cuando se cuestiona la productividad de las mujeres al considerarlas de menor calificación laboral (por las menores posibilidades de acceso a educación y a experiencia laboral).

Entre los argumentos que han justificado las diferencias salariales está el del nivel educativo que alcanzan mujeres y hombres; sin embargo, la evidencia estadística permite rechazar esta afirmación dado que la brecha salarial entre mujeres y hombres prevalece en todos los niveles educativos.

La prevalencia de estereotipos sexistas limita el acceso de las mujeres a puestos de mayor jerarquía, sin importar el nivel educativo y su desempeño profesional (salvo muy pocas excepciones), lo que se ha denominado “techo de cristal”.

Otra de las fuertes razones por las que las mujeres tienen acceso a menores salarios, se debe a que socialmente se les estereotipa en su rol de madres y cuidadoras; de tal forma que, cuando tienen acceso a educación universitaria tienden a elegir carreras que reproducen su rol de género, como cuidadoras, educadoras, médicas, enfermeras, secretarias, etc. Incluso, en los procesos de reclutamiento de personal, muchas veces la condición de ser mujer, con posibilidades de matrimonio y/o maternidad, resulta ser una desventaja para la contratación. Y cuando no tienen acceso a educación se emplean como trabajadoras de casa particular, niñeras, empleadas de limpieza, etc., que tienden a ubicarse en los niveles salariales más bajos debido a que son actividades no consideradas como un trabajo y suelen ser desvalorizadas porque generalmente las realizan mujeres “que deberían estar en su casa”.

Otras actividades a las que las mujeres se dedican cuando deben estar al cuidado de los hijos e hijas y no tienen acceso al empleo remunerado, es a actividades de subsistencia como a la venta de comida, ropa y cosméticos por catálogo entre otras.

La incorporación de las mujeres al mercado laboral ha demostrado que, aun cuando ellas mismas se hacen cargo del trabajo del cuidado de los hijos (que le ocupa tiempo, mayor esfuerzo y dedicación), pueden realizar los mismos trabajos que sus pares masculinos; sin embargo la retribución económica continúa siendo menor para ellas. De manera que, además de las dobles y triples jornadas de trabajo que cargan las mujeres, se suma una remuneración inferior.

Es necesaria la construcción de una sociedad justa y equitativa que valorice el trabajo del cuidado y su justa retribución cuando es remunerado. Este reconocimiento social, económico y político implica retribuir igual trabajo por igual salario y el acceso igualitario a puestos de dirección para mujeres y hombres; así también, contribuiría a mejorar las condiciones de vida y superar los niveles de pobreza de la sociedad en su conjunto.

About the Author
Related Posts

En esta ocasión compartimos el texto de la disertación del Padre General de la Compañía de Jesús,...

https://drive.google.com/file/d/0B20jYPzi6XXvMFFIQVhDcEN3SlZvbjY3c0xjSzZFaUZVaDFZ/view

Esta publicación, responderá a las preguntas centrales sobre ¿cuáles son las principales dinámicas...

Leave a Reply