By Gabriela Sosa
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día de la madre

Gabriela Sosa/ Opinión/

“Festejemos a su mamá en su día” “En su día, dale lo que más necesita”

Es esa época del año de nuevo: mayo. En las calles, radio y televisión abundan mensajes como éste. Todos indican que no podemos olvidarnos de mamá en su día especial, a veces incluso parecieran apelar al sentido de culpabilidad de los usuarios para lograr que compren electrodomésticos, ropa, cosméticos y todo tipo de cosas que una madre supuestamente necesita o le gusta.

Aunque ciertamente no tiene nada de malo celebrar a las madres, yo me pregunto: ¿por qué solamente un día? Durante ese día probablemente se invite a las madres a comer o no se les deje cocinar el desayuno; tal vez se les lleve al cine o se les regale chocolates, joyas o algo de mayor precio dependiendo de los recursos. Quizás se le haga una tarjeta o se le diga lo mucho que se le quiere y aprecia. Pero, ¿y al día siguiente? ¿Se vuelve a la rutina de no llamarla en días si no se vive con ella, o de salir corriendo cada mañana sin preocuparse por lo que está alrededor?

Se podría argumentar que lo mismo sucede con otras cosas, como el Día del cariño, Del niño, Del padre, De la Tierra (por un único día pretendamos que nos importa el medio ambiente) e incluso recientemente el Día de la Mujer.

¿Pero acaso no existen estas cosas todos los días? ¿Acaso mamá no es mamá los otros 364 días del año? ¿No se esfuerza y sacrifica por nosotros los demás días? ¿Por qué no decirle que se le quiere a diario?  ¿Por qué no ayudar más en la casa los demás días, cuidarla y ayudarla con cocinar o lavar los platos los demás días? ¿Por qué no apreciarla todos los días, agradecerle a diario por lo que hace por nosotros? ¿Por qué tomamos solo un día del año para apreciar lo que tenemos? ¿Y si al siguiente año ya no está ahí para apreciarla?

Mamá es madre todos los días, la Tierra debemos cuidarla todos los días, papá es padre todos los días, las personas que están a nuestro alrededor nos apoyan a diario. ¿Por qué tomamos apenas un día de todos los que hay en el año para apreciar esto? Peor aún comercializándolo de tal forma que en vez de decirle a mamá “te quiero”, le compramos el regalo más caro y ni le prestamos atención el resto del año.

Los anuncios pretenden vendernos la idea que mientras más se gaste en el regalo del Día de la Madre, más se le quiere y si no le damos algo costoso, significa que no nos importa.

Sin embargo, yo creo que vale más la pena apreciarla a diario, que una lavadora o tostadora nueva cada mayo.

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Humana, estudiante de la vida, graduada arrepentida de Psicología, librera indecisa, lectora, adicta al café y sirviente de tres gatos. Persiguiendo palabras.

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