By Hábitat para la Humanidad Guatemala
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Nora Pinto/ 

Algunas organizaciones en Guatemala se dedican a atender  personas con discapacidad, pero que porcentaje de estas personas pueden contar con un seguro  y cumplir los requisitos para que ser asegurado. En algunos casos para recibir ayuda de una institución tienes que carecer de vivienda, que el piso sea de tierra o en el peor de los casos vivir en condiciones extremas como por ejemplo no contar con servicios básicos, no tener empleo y carecer de comida. Es decir, vivir en las perores condiciones  posibles para ser considerado apto a recibir ayuda.

Una persona puede nacer con discapacidad o en el transcurso de su vida puede sufrir alguna situación que lo coloque en este estado, no necesariamente tiene que ser una familia de escasos recursos, esta situación puede ocurrirle a cualquier persona y de no discrimina estrato social.

Aunque estas organizaciones se dedican a brindar apoyo, es importante tomar en cuenta que las personas siempre desean darles la mejor calidad de vida a sus familiares para que sean un  poco menos dependientes de los que les rodean y de esta forma  puedan continuar desarrollándose en una sociedad que a cada minuto les recuerda que es lo que les hace falta.

Es bastante racional y a la vez  cruel,  que si algo no le ocurre a algún miembro  de tu familia, cercano a ti,  no sueles ser empático  con la situación que está viviendo la persona, no te pones en los zapatos de los demás.

Cuando personas y organizaciones con corazón altruista,  unen sus esfuerzos a través de pequeñas muestras de bondad y empatía se producen cambios que impactan no solo al  que recibe ayuda sino también todo su entorno, este es el caso de la familia Morales Muñoz.

En 2015 Jennifer Brining llegó como voluntaria por primera vez a Guatemala para encabezar un viaje de Hábitat para la Humanidad y no dudo que  regresaría una y otra vez. Por esta razón comenzó a tomar clases de español en Antigua Guatemala con el señor Álvaro Morales. Jennifer compartió que ocasionalmente hablaban sobre sus vidas personales. Le hacía preguntas sobre su familia y viceversa. Fue durante estas charlas que se enteró de su familia tan especial.

Don Álvaro y su esposa Lucrecia viven en Jocotenango, Sacatepéquez, son padres de cuatro hijos adultos, tres de los cuales tienen necesidades especiales y usan sillas de ruedas a causa de la falta de motricidad por  Ataxia cerebolosa. Cuando Jennifer supo que la familia vivía en una casa de dos pisos y que sus hijos tenían que subir y bajar escaleras, se inspiró buscando opciones para construir un ascensor con energía solar en el hogar.

Desde el momento en que compartió con la familia Morales, Jennifer entendió cuánto afectaría de forma positiva el ascensor con energía solar a sus vidas, además de todos los beneficios físicos para toda la familia.

 

 “Les ha dado a los niños una independencia que nunca antes tuvieron, así como a  Álvaro y Lucrecia más libertad”. Jennifer Brining

El proyecto inició con la necesidad especialmente de doña Lucrecia quien es la que trasladaba a su hijos de un nivel a otro cargados sobre su espalda y es así como surgió la búsqueda de encontrar un donante. Hábitat para la Humanidad Guatemala por medio de la solicitud de Jennifer brindo ayuda para la modificación del algunas áreas de la casa para el uso especial de los jóvenes como el baño, el cambio del uso del lavamanos y otras áreas de circulación y la factibilidad de instalar el ascensor para que ellos puedan trasladarse de una forma autónoma. El ascensor se armó en Alemania con el apoyo de empresas Guatemaltecas.

Así como la familia Morales Muñoz existen muchas en nuestro país que están buscando apoyo, Doña Lucrecia recuerda las veces que no calificó para un seguro médico porque uno de los requisitos era  vivir en extrema pobreza. Sin embargo debemos ser conscientes que a pesar que hay guatemaltecos que cuentan con empleo y perciben salario mínimo este solamente que cubre las necesidades básicas del hogar más no otros gastos que se puedan presentar.

Hoy ellos están  agradecidos por el corazón generoso de las personas que se unieron para llevarles esperanza a sus hijos.

“Gracias a nuestros hijos hemos recibido las bendiciones  más grandes, ellos han sido un canal para recibir la ayuda que necesitamos para darles mejor calidad de vida”. Lucrecia de Morales.

Es impresionante como personas extranjeras  vienen y  se identifican con las necesidades de nuestros ciudadanos, cuando nosotros somos considerados como una país con gente cálida que acoge al visitante. Necesitamos más gente consiente, más humana, que esté dispuesta a ser parte del cambio y de impactar la vida del hermano o del vecino guatemalteco, pues la indiferencia es una enfermedad social.

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Hábitat para la Humanidad Guatemala es una organización sin fines de lucro, la cual facilita el acceso a la vivienda a las familias guatemaltecas.
Construimos viviendas nuevas y realizamos mejoras, brindamos filtros de agua, estufas mejoradas y letrinas.

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