By Brújula
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pinkfloydCristina Figueroa / Opinión /

“Louder than words, this thing they call soul, it’s there with a pulse, louder than words.”

Después de 20 años de haber publicado su último disco y de haber dado su último concierto, Pink Floyd, banda británica de rock progresivo, decidió dar un mejor final a su historia. El jueves 9 de octubre nos dejaron escuchar su nueva canción Louder Than Words, que es la que cierra los 55 minutos de The Endless River, disco que se venderá a partir del 10 de noviembre.

David Gilmour, guitarrista y vocalista de Pink Floyd, cuenta que este disco, en su mayoría instrumental, refleja un flujo eterno de música, que es la descripción de lo que solía pasar con la banda cuando se reunían a improvisar y experimentar. Y el disco es, además, un homenaje a Richard Wright, tecladista de la banda, fallecido en el 2008.

David, Richard y Nick, baterista de la banda, nunca dejaron de reunirse para improvisar, pues querían seguir viviendo la magia que surgía al tocar juntos; pero dejaron de hacerlo cuando Richard falleció. Hace poco tiempo, David y Nick decidieron escuchar las 20 horas de grabaciones que tenían guardadas, para recolectar lo mejor de Richard y a partir de esas melodías, crear nuevas canciones y terminar en ese disco su historia.

Para mí, Pink Floyd es una de las bandas más importantes que se han formado.

Con cualquier canción de su autoría, siempre puedo notar que son más que letras y melodías lo que escucho, su música llega a un punto en el que uno puede sentir su alma. Nací cuando ellos ya habían decidido no crear más, y me lamentaba por no haber podido estar presente cada vez que ellos publicaban un nuevo disco y vivir, junto a otros fans, la emoción de tener canciones inéditas que descubrir. Por eso, cuando me enteré del proyecto que David y Nick estaban preparando, sentí que ya no necesitaba más milagros en mi vida, la salvación había llegado.

Escuché Louder Than Words esperando no decepcionarme, y la decepción llegó, pero de parte de los fans. Encontré en la mayoría de los comentarios a muchos criticando que sin Roger Waters, ex bajista y vocalista de la banda, Pink Floyd ya no suena bien, ya no tiene creatividad, y las letras ya no se cargan esencia. “David, Richard y Nick eran solo la banda de compañía de Roger”. Es cierto que nada se compara con escuchar a los cuatro miembros juntos, la química y la magia que se creaba entre ellos nunca la he encontrado en ninguna otra banda, pero ¿banda de compañía de Roger? Sin los aportes musicales de cada uno de ellos, ¿cómo habría Pink Floyd? ¿Cómo habría Wish You Were Here, Pigs, If y The Great Gig in The Sky? ¿Cómo existirían los etéreos solos de David, las melancólicas piezas de Richard y los ritmos enérgicos de Nick? Roger Waters no sería tan grande, tan creativo y tan genio, sin los otros tres delirantes que lo complementaban. El alma es de los cuatro.

El estilo y la melodía de la canción me recordaron mucho a Meddle, el sexto álbum de estudio en el que participaron los cuatro juntos. 43 años han pasado, con giras, discos, peleas, rupturas y demás dramas, y la esencia se sigue manteniendo.

La voz de David Gilmour, a pesar de haber envejecido, aún revive esa sensación de pureza que siempre ha retratado en lo que canta. ¿Cómo es esa una mala canción?

La letra fue la más criticada, por ser “cursi” y “superficial”, sobre todo por haber sido escrita por Polly Samson, la esposa de David. Yo realmente no podría describirla con ninguna de las dos palabras, la letra marca el fin de Pink Floyd con mucha claridad; ya no trata de la sociedad, de la educación, de sentimientos profundos, empatía, ni situaciones divinas. Trata de ellos, de lo que fueron, de cómo se sentían al improvisar juntos y presentar ante un público, lo que tanto habían ensayado.

Su música siempre se basó en la necesidad de hacer arte e impulsar a todos los que los escuchaban a hacer sus propias creaciones. Artistas llenos de amor, llenos de este afecto eterno a Syd Barret, y una unión simbólica entre ellos mismos.

Me disculpo con todos los que no consideren que este último álbum sea Pink Floyd, pero pienso que si no te detuviste un momento para absorber la noticia de un nuevo disco, si no te emocionaste como una niña cada vez que publicaban un teaser, si no te conmoviste por las palabras de David y Nick al hablar del disco, del talento de Richard y de cómo The Endless River es el final de Pink Floyd, si no cerraste los ojos para sentir Louder Than Words mientras pensabas en lo grande que era ese momento, si ni siquiera una sonrisa pudiste manifestar, realmente, en el fondo, nunca entendiste qué es Pink Floyd.

It’s louder than words, this thing that we do.

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