By Gabriela Sosa
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Me cansé de tener miedo. De tener miedo de ir a pie por la calle, ya que por ser mujer es más probable que traten de asaltarme y encima, abusar de mí. Me cansé de las incontables noticias sobre asesinatos a mujeres, de los casos de niñas violadas. Me cansé de los comentarios de los hombres que creen tienen derecho a hacerlo cuando vamos caminando, como si existiéramos únicamente para su entretenimiento.  Me cansé de los vendedores que tocan el timbre ofreciendo fruta y al educadamente decirles que no, piden hablar con “el señor de la casa”. Me cansé de temer que mi carro no funcione de noche, porque no tengo fuerza para empujarlo sola y el pedir ayuda puede ser una excusa para que se aprovechen de mí. Me cansé de los comentarios de jóvenes de mi edad refiriéndose a fulanita con una falda corta caminando al otro lado del pasillo. Me cansé de las recomendaciones a no salir de noche o usar ropa que “no llame la atención”. Me cansé de los anuncios que promueven aumentar la edad legal para matrimonio, porque, ¿cómo es posible que se tenga que hacer una campaña para esto? Debería ser obvio.

Me cansé de ver esas portadas de revistas al hacer fila en el supermercado, que enseñan mil y una formas de “vestirse para ellos”, “como agradar a tu hombre”, “lo que él quiere”…etcétera.

Me cansé de temerle a los policías y a los taxistas, porque ni en ellos se puede confiar. Me cansé de evitar las camionetas porque el que estén llenas le permite a cualquiera “accidentalmente” rozarnos y todavía darnos una palmada en el hombro pretendiendo disculparse.

Me cansé incluso de los artículos y opiniones exigiendo un trato digno, porque parecieran no hacer diferencia alguna. Sin embargo, aquí estoy escribiendo una. ¿Por qué? Porque me cansé de tener miedo de esta ciudad, a este país y me cansé de soportar esos comentarios y situaciones, de tener que aceptarlas como normales porque es lo que hace la mayoría. Sé que esta opinión, como muchas otras escritas de infinitamente mejor forma por otras mujeres, no cambia las cosas. Pero la escribo de todas formas, porque es lo mínimo que podemos hacer. Tal vez no podemos evitar los comentarios, ni podemos lograr que todo el país  cambie su forma de pensar. A fin de cuentas es una cuestión cultural, que lamentablemente continúa instalándose en futuras generaciones. Aún así, podemos expresarnos.

Aunque nadie lo lea y a pocos les importe, podemos expresar lo que estamos pensando; es la única forma para atacar ese miedo y frustración en nosotras mismas. Y sí, ser mujer da miedo, especialmente en un país como el nuestro, mas eso no significa que detengamos nuestra vida. De hecho, no podemos, no podemos no ir a trabajar, no podemos no salir a la calle, es inevitable. Solamente queda aprender a enfrentar ese miedo.

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Humana, estudiante de la vida, graduada arrepentida de Psicología, librera indecisa, lectora, adicta al café y sirviente de tres gatos. Persiguiendo palabras.

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15 Comments
 
  1. Pamela Avilés / 09/10/2014 at 09:36 /Responder

    Me encanta!!! Cada día me sorprendo con mujeres que van tomando conciencia de estás cosas, es bueno saber que no todas estamos cegadas y que algunas creemos que las cosas deben cambiar para mejor. Porque vivir sin miedo, no es vivir.

  2. Alejandra / 10/10/2014 at 22:09 /Responder

    Me encanta, es la primera vez que leo Brújula pero este artículo me ha dado a entender muchas cosas, es decir, verdaderamente estamos empezando a tomar estas cosas como normales cuando no debería de ser así! He quedado impresionada, muchas gracias, gracias por recordarnos que aún hay muchas cosas por las cuales luchar para cambiar y que no debemos de someternos continuamente a estros tratos!

  3. kathy villatoro / 11/10/2014 at 12:07 /Responder

    Muy bueno! Toda la razón!

  4. ana / 12/10/2014 at 00:23 /Responder

    Me encanta y me siento super identificada! 🙂 pero sabes? Si hay cosas que se pueden hacer, como educar a tus hijos o tus amigos o tus hermanos en como se siente ser mujer en guate, aunque sea con uno que cambie su conducta esto va a ir avanzando y ademas hay varias organizaciones de la mujer que nos apoyan en contra del acoso sexual hacia la mujer, la vez pasada asisti a un evento y me sorprendi de la decision y fuerza y lucha de esas mujeres! Pero tamb me di cuenta que aunque muchas estamos en descontento con esta situación, pocas hacemos algo. Entonces te invito a participar o mandar tu mensaje a la gente que quieres! Siempre siendo constructiva y objetiva 🙂 pero si fuerza! Yo te entiendo y muchas estamos en esto!

    • Ale / 15/10/2014 at 01:50 /Responder

      Sí, estoy de acuerdo. El artículo es bueno porque es un desahogo y un grito desesperado! ¡Es la realidad de todas las mujeres que viven en Guatemala!
      Gabrieal, tu artículo es un pequeño gesto que contribuye al cambio, que aunque sea lento es progresivo, y debe ir acompañado por la educación a nuestros niños, como ha dicho Ana. ¡Animo, que vamos por el buen camino!

  5. Berta Rodríguez / 12/10/2014 at 22:29 /Responder

    Me canse de que el y todos piensen que pueden descansar más el fin de semana porque “se mata trabajando” como que una no trabajara y aparte viera casa e hijos. También de que el tenga derecho a salir cuando quiera o que se vaya sin pena de los niños., porque es “el hombre”

  6. Daniela Hernández / 13/10/2014 at 15:12 /Responder

    Tienes tanta razón, es increible vivir en una sociedad donde usar la ropa que uno desea sea motivo para ser ultrajada y etiquetada de una manera insultante para el género. Si mujeres sin miedo al “Que diran” nos unieramos hariamos un cambio, mas la cultura guatemalteca se ha forjado por el machismo.

  7. Gaby Alvarez / 14/10/2014 at 16:14 /Responder

    De acuerdo con el punto de vista. Hay ciertos factores que no se puedan cambiar, pero eso si… No todo es imposible, nací en Guatemala y vivo en el extranjero y este fenomeno no predomina tanto. Pero siempre habrán hombres que piensen que la mujer está solamente para ellos, incluso mujer que piensan eso tambien. Es cuestión que nosotras nos valoremos porque hay nuevas generaciones que no se respetan a ellas mismas…. Todo se puede lograr, empezando con acciones como ésta, felicidades

  8. Victoria / 15/10/2014 at 06:49 /Responder

    No es inútil compartir sus miedos, sus angustias, lo que nos agobia…

    Porque algún día nos daremos cuenta de que somos muchas más las que están cansadas de este mundo de lo que creemos. Y gracias a esa fuerza que resultará de la unión de todas y todos los agobiada/o/s, cambiaremos nuestra mirada, y por lo tanto, este mundo.

    Nadie está sola/o para esta lucha, ni somos tan débiles como nos quieren hacer creer.

    Hay que creer en la fuerza del tiempo y la de la educación de las nuevas generaciones que está entre nuestras manos.

    Animo! Todo está por hacer.

  9. Herson Benavente / 15/10/2014 at 09:24 /Responder

    Que bonito. La mujer ( en su mayoria 9/10) se acuerda de ese tipo de cosas hasta q el mesero llega con la cuenta. Que letras tan bonitas para realidades tan absurdas.. Sin animo de ofender!

  10. Herbert Lorenzana / 16/10/2014 at 08:48 /Responder

    Comprendo todos tus temores, infinitamente justificados. Sin embargo, las campañas para aumentar la edad de matrimonio son posibles y necesarias debido a focalizadas costumbres indígenas que practican matrimonios prematuros por sus matices culturales. No podríamos simplemente implantarles una ley, porque eso llevaría a la violación de otras. :/

  11. Petrus / 16/10/2014 at 22:47 /Responder

    …. en resumen cultura maldita y el cambio puede empezar por la expresión. hay que hacer ruido, mucho, en nuestras casas.

  12. Kimberly Barrientos / 18/10/2014 at 11:12 /Responder

    Este tipo artículos, nunca se sumaran a ser uno más, gracias por darnos a leer y concientizarnos a escribir, expresarnos y trabajar en mejorar el metro cuadrado que es nuestra casa, nuestros hijos, nietos, sobrinos, primos.. No es machismo, no es feminismo es la suma de todo lo que dejamos y han dejado que corrupta la cultura de nuestro país.. Muchas gracias Gabriela Sosa.

  13. Ricardo / 20/10/2014 at 15:57 /Responder

    El machismo en Guatemala es extremadamente real, realmente se palpa cuando uno va en lugares públicos. Yo, como hombre, quiero igualdad para todos los seres humanos que habitamos este país, porque las mujeres son el futuro, porque hay muchos estudios que comprueban que educar a las mujeres incrementa todos los indicadores de bienestar en un país, llevo muchos años pensando que yo soy feminista en el sentido que quiero que todos seamos tratados igual en este país. Mucho ánimo, deseo que algún día este artículo ya no sea cierto.

  14. Gabriela Maldonado / 29/10/2014 at 13:03 /Responder

    Sí, Gaby, el expresarnos es muy importante! Tenemos que hacer visible estas situaciones de violencia en contra de las mujeres. Una voz no podrá cambiar al mundo (aunque ciertamente tiene un efecto importante), por eso propongo que unamos nuestras voces y nuestros esfuerzos como mujeres para darle fin a esta cultura de miedo.

    http://brujula.com.gt/tu-silencio-no-te-protegera/

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