By Tik Naoj
Posted: Updated:
0 Comments

Rosa Izabel Sal/

La Convención de los Derechos del Niño fue ratificada por el Estado de Guatemala el 15 de mayo de 1990. Actualmente es el instrumento legal más poderoso para el reconocimiento y protección de los derechos de la niñez. Además, la Asamblea emitió una resolución en la que se proclamó el año 1979 como Año Internacional del Niño, de tal manera, a partir de ese año cada 20 de noviembre se conmemora el “Día Internacional del Niño”.

Es esta fecha es necesario manifestar por los derechos más violentados y buscar la garantía del cumplimiento de éstos.

Desafortunadamente,  la Convención de los Derechos del Niño es una ley más engavetada y archivada por el Estado guatemalteco. Según estudios realizados, cinco de cada diez personas son niños y niñas. A quienes se les ha estigmatizado a través de la historia, como seres “menores”, “inferiores” que no tienen perspectiva propia, maneras de percibir, pensar y de ver la vida. Por eso se termina decidiendo por ellos y ellas, cuando no debería ser así.

Son realmente alarmantes los factores que limitan el desarrollo de la niñez y el goce pleno de sus derechos. Entre esos factores se encuentran: violencia física, sexual, psicológica, negligencia, abandono, migración, trabajo infantil, trata o desnutrición. Siete de cada diez personas son pobres, siendo esta una causa estructural y la principal limitante que conlleva a más impedimentos para el crecimiento saludable y el desarrollo de los niños y niñas.

Se ha tenido la idea de que los derechos o facultades se ganan, sin embargo, eso es erróneo. Los derechos son inherentes, innatos al ser humano desde el momento de su concepción.

Las intervenciones oportunas dirigidas a la niñez, deben ser intersectoriales y responder al contexto y necesidades de más familias, para garantizarles a los niños y niñas entornos seguros, relaciones estables y positivas con los que les rodean. Además deben facilitar su acceso a diferentes servicios que permitan su socialización, para así lograr el desempeño de sus capacidades y habilidades.

El artículo 2 de la Convención de los Derechos del Niño, establece que es deber del Estado garantizar los derechos y bienestar de la infancia guatemalteca. Para que esto se cumpla, los pueblos y la sociedad necesitan conocer estos derechos, sensibilizarse y exigir el cumplimiento de lo escrito en esta ley. Recordemos que en la niñez yace el presente y el futuro, y de lo que sembremos en ellos dependerá que el presente y el futuro generen cambios positivos o negativos.

La humanidad debe al niño – niña lo mejor que pueda darle.

About the Author

MISION:
Somos un grupo, que brinda herramientas analíticas para fomentar una visión crítica en temas relacionados a pueblos indígenas, juventud, participación política y proyectos sostenibles.

VISION:
Contribuir al establecimiento de grupos de actores que incidan políticamente en los contextos en que se desenvuelven.

OBJETIVO:
Empoderar a la juventud a través de conocimientos para incidir política, social, económica y culturalmente en sus contextos.

Related Posts

“Es imposible vivir sin fallar en ocasiones, a menos que vivas tan cautelosamente que no estás...

Facebook, la red social que seguramente todos usamos, donde nos enteramos desde qué pasa en la vida...

Era un día soleado pero frío de enero. De los últimos que le abren paso al verano. Acababa de...

Leave a Reply