Jeanny Chapeta/ La mera verdad es que Pepe ya me tenía a (…). La mejor decoración de la iglesia era suya; los mejores arreglos, suyos; el mejor altar, suyo; los trajes más deahuevo, suyos; los zapatos más bonitos, suyos. No había nada que no presumiera ese maldito. Que cómo se anudaba la corbata, que cómo le iba  en el...