Juan José Pinzón/ Arrasadas quedaron las casas, Arrasadas quedaron las milpas, Y mi hermano ya no vino; Ya son las cinco. Y mi hermano ya no volvió, La casa la quemaron; Muchos niños murieron; Ya no se conocían mis niños. Sin sal nos quedamos ocho años, No había ropa, Y dormíamos sin casa en el cerro. Así fueron...