By Rincón Literario
Posted: Updated:
0 Comments

/Axel Ovalle

 

Maldito corazón, latiendo sin sentido.

Angustia que me da armonía.

Ansiedad que me quita la vida.

 

Sigues latiendo, sigues sin parar.

¿Corazón?

Qué corazón, si no tengo;

lo he mandado a volar.

 

¿Qué buscaba?

No lo entiendo.

¿Qué quería?

No recuerdo.

¿Por qué arremetí contra el ser amado?

¿Por qué acabé con los sueños de enamorado?

 

Obstinación pertinente

Absorto, monótono e indiferente,

observo su confesión en el visor luminiscente.

Ansioso, delirante y prepotente

Cierro la conversación de manera urgente.

 

Temas inconclusos,

melodramas fastidiosos.

 

¿Por qué darle importancia a la terquedad reincidente?

¿Acaso no es consciente que mi ser ya no le pertenece?

Related Posts

Por: María Fernanda Herrera La respuesta más común al por qué se estudia medicina seguramente es...

Sara Mux Cada vez existen más personas que migran de su territorio para poder buscar una mejor...

«La mayoría de nosotros no tenemos más de cinco o seis personas que nos recuerdan. Los maestros...

Leave a Reply