notas

Luis Arturo Palmieri/ Opinión/

Era un hombre que a sus 40 años pasaba horas arrastrándose en el suelo tratando de aprender a caminar. Era un hombre que vivía en un estado de permanente agonía física. Era un hombre al que, más de alguna vez, se le paralizaron los brazos y la espalda. Un hombre que constantemente tenía que alejarse del entorno familiar, para someterse a extenuantes sesiones de terapia para tratar de atenuar los efectos de la poliomielitis. Era un hombre que en público, haciendo un inmenso esfuerzo, se mantenía de pie; mientras que en privado, no podía trasladarse de un lugar a otro si no era en su silla de ruedas. Fue un hombre que un día tuvo que aceptar que nunca más podría volver a caminar.

Créalo o no, este hombre fue presidente de uno de los países más poderosos e influyentes del mundo en su época; no una, ni dos veces, fueron cuatro períodos consecutivos que el pueblo clamó por su liderazgo. Fue un destacado líder mundial durante los convulsos años de mitad del siglo XX. Fue también un político astuto que observaba y esperaba atentamente la aparición de las oportunidades. Asimismo, este era un hombre que con su imagen alegre y valiente pronunciaba discursos elocuentes y vigorosos, haciendo que las personas se olvidaran por completo de sus muletas. Antes de ser presidente fue senador, viceministro de la marina, candidato a la vicepresidencia –con apenas 38 años de edad- y gobernador de uno de los estados más importantes de ese poderoso  país.

Podría seguir escribiendo acerca de los incontables triunfos y laureles que este personaje obtuvo durante sus 63 años de vida; sin embargo, hoy ese no es el fin.

Lo que pretendo con este artículo, es compartir con ustedes algunos de los apuntes de mi libreta personal.

A esta libreta le puse de título “El nacimiento de un político” y la misma nació a raíz de la lectura que hacía de uno de los libros de mi colección –la cual todavía no completo- “Políticos y Gobernantes”, de la Editorial Grijalbo; para ser más exacto, leía la biografía de este admirable personaje. He decidido que mientras vaya leyendo las biografías de todos estos políticos y gobernantes, iré anotando en mi libreta todas aquellas ideas y principios que me puedan ayudar a ser un respetable y honorable político que deje un legado positivo en Guatemala.

Me gustaría que algún día esta libreta se convirtiera en un modesto libro que oriente a las generaciones políticas venideras a velar por el bienestar de los guatemaltecos, en una forma sensata, prudente y cuerda.

Espero que esta libreta le llegue a servir de inspiración, aunque sea a una persona, para emprender esta noble y dura tarea: la de cambiar Guatemala para que sea un mejor país para nuestros hijos.

A pesar de que me gustaría esperar a que se llenara la libreta, la paciencia ha perdido la carrera contra la prematuridad y por ello he decidido compartirles, algunas ideas y principios, así como también algunas características ideales de un político, que he anotado en “El nacimiento de un político”. Las que les presento hoy han surgido de la lectura de la biografía del gran hombre que describía al inicio de este artículo. Aquí les van algunos de los apuntes que he hecho hasta el momento:

1) “Ser simplemente bueno no es suficiente para un hombre, este debe ser astuto y valiente”

2) “Para triunfar en la política, es necesario estudiar la naturaleza humana, meterse entre la gente, verla y que te vean”.

3) “Una habilidad política indispensable, es entenderse con todo tipo de gente”.

4) “La política es el arte de la transacción”.

5) “Siempre se deben decir palabras de elogio para el pueblo al que se dirige”.

6) “Acompaña a políticos con experiencia”.

7) “Elude tomar una posición clara sobre determinados asuntos”.

8) “Cuando tengas un cargo relativamente pequeño en la administración pública, aprovéchalo para demostrar tu capacidad”.

9) “La gente quiere que le reconozcan su esfuerzo”.

10) “El momento de la derrota, es el más adecuado para establecer los planes de las victorias futuras”.

11) “La familia es un reino político en miniatura, y dentro de ella se inculcan los hábitos concernientes a la vida política posterior”.

12) “Sé amigo de aquellos que incluso sean enemigos de tus otros amigos”.

13) “De nada te sirven elementos de buena fortuna, si no tienes una ambición vehemente y capacidad para aprender”.

14) “El fracaso contribuyó a adelantar su educación política”.

15) “Los políticos ganan votos acreditándose méritos de cosas que gustan a los votantes”.

 

Si al final no saben quién es el personaje, a lo mejor lo identifican a través de esta célebre frase suya: “Júzgame por los enemigos que me he ganado”.

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