Modelos Matemáticos en la Arqueología

Arqueometría

William Adolfo Polanco Anzueto / InCyTD

Cuando leí en varios reportes de investigación por vez primera el término Arqueometría, lo relacioné a mediciones cuantitativas en Arqueología, pensando en el análisis del carbono 14, que en términos prácticos, sirve para datar-fechar piezas arqueológicas. En ese entonces investigaba la clasificación de piezas arqueológicas utilizando modelos matemático-estadísticos para el sitio Kaminaljuyú (Polanco 2007). La investigación que realizaba en esas fechas es parte del campo de la Arqueometría; entre otros, sus campos de acción comprenden: “la datación, los análisis físico-químicos de materiales, estudios paleoambientales, prospección geofísica, teledetección espacial y modelos matemático-estadísticos” (Taylor 1982).

Estos estudios implican de manera general, el uso de un conjunto de conocimientos y metodologías del campo de las ciencias básicas (Física, Química, Matemática, Biología), la generación de información subyacente, que, confirma, complementa o refuta conclusiones de investigaciones arqueológicas, y donde la aplicación a la clasificación de muestras de barros, cerámicas y obsidiana ha sido la más desarrollada.

El origen del término Arqueometría, está vinculado al nombre de la revista Archaeometry, fundada en 1958 por el Research Laboratory for Archaeology and the History of Art de la Universidad de Oxford (Leute, 1987), y su concepción ha madurado  con el tiempo, aunque un concepto muy general fue utilizado por Aitken (1961: V) como “measurements made on archaeological material”, (Ignacio y otros 2006).

A partir de 1970, se incrementa una gran diversidad de técnicas multielementales, gracias a los avances en instrumentación, al control digital y la estandarización de plataformas informáticas, “entre la técnica de la Arqueometría cerámica, se podría distinguir tres posibles categorías de técnicas: mineralógicas, de composición química y de propiedades físicas; cada una de las cuales proporciona información sobre un aspecto particular de las cerámicas arqueológicas” (Barclay 2001), las cuales son:

Arqueometría en Guatemala

“Para Guatemala, la clasificación de cerámica arqueológica Maya en su mayoría es cualitativa, de manera visual, es decir, se relaciona el lugar de hallazgo, el tipo de pasta, tratamiento de superficie, decoración y forma, lo anterior puede ser constatado al observar por ejemplo la clasificación existente de piezas arqueológicas realizadas por el Instituto de Antropología e Historia (IDAEH)” (Polanco 2003). En otros países como España, Italia, Bélgica, Inglaterra, Grecia, Brasil y México; ya la han implementado en su configuración metodológica en investigaciones arqueológicas, durante las últimas dos décadas.

En Guatemala los intentos realizados en este campo de investigación son escasos. Tengo conocimiento, por la comunicación personal y los artículos compartidos con los científicos Ronal Bishop (Smithsonian Institution National Museum of Natural History, Departament of Anthropology, Washington) y Hector Neff (California State University, Departament of Anthropology), que han realizado estudios desde el año 1978 y 1988 respectivamente, utilizando técnicas arqueométricas, que muestran como lo menciona (Neff, 1992) “Que lo más importante, en estudios de este tipo, no son solo fuente de datos suplementarios usados para rellenar reportes más grandes, sino que se orientan a los problemas de los proyectos arqueológicos y etnoarqueológicos con resultados muy buenos”.

El gráfico que se muestra abajo, muestra resultados de la aplicación de modelos matemático-estadísticos a una base de datos, a dos grupos de cerámica encontrada en el sitio arqueológico Kaminaljuyú. Estas muestras habían sido ya clasificadas por el método tradicional. Es destacable que la aplicación de los modelos matemático-estadísticos logra una clasificación de las piezas de cerámica dadas similar a la obtenida por métodos arqueológicos convencionales.

El gráfico que se muestra abajo, fue generado al aplicar modelos matemático-estadísticos, básicamente el Análisis Discriminante Canónico, a cuatro grupos cerámicos de la costa baja de Suchitepéquez, que ya ha sido clasificada por el método tradicional. Los modelos matemático-estadísticos clasificaron en su mayoría a las piezas de cerámica encontradas.

Fuente:  Investigación en la costa baja de Suchitepéquez. (Hector Neff y otros, 1997)

Los estudios mencionados, entre otros, muestran la factibilidad de aplicar modelos matemático-estadísticos a la Arqueología en la clasificación de cerámica y, además, generan nuevos conocimientos propios de la Arqueometría.

Es de considerar que la ejecución de este tipo de estudios permite la vinculación de profesionales de diferentes disciplinas (Arqueólogos, Matemáticos, Físicos, Químicos), así como de la vinculación entre instituciones públicas y privadas (URL-InCyTDe, IDAEH, CONCYT, MEM, UVG) que contribuye tanto al desarrollo de las ciencias básicas en Guatemala, como a la ampliación del conocimiento acerca de la historia y cultura de nuestra nación.

Estimado lector si le interesó el tema puede escribirme a la siguiente dirección: wapolanco@incytde.org

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