Hospital

 

Victoria Galán / Estudiante de medicina USAC /

Estimado Señor Presidente:

La salud va a mejorar.  Recuerdo que esa frase era muy utilizada en sus spots de campaña electoral.  La cuestión, Señor Presidente, es que en su primer año de gobieno la situación de salud no ha cambiado en nada respecto al gobierno anterior.  Y es que si no fuera por los médicos residentes de los Hospitales Nacionales y  por los estudiantes de medicina que laboran en ellos -con o sin paga alguna-, el Sistema de Salud de Guatemala sería aún más deplorable de lo que es hoy por hoy.

Pero a pesar de eso, hace solo una semana usted salía en conferencia de prensa diciendo que: Si hay o no hay medicina, ellos tienen que seguir atendiendo a los pacientes, y si no tiene la medicina, pues les pueden dar la receta para que miren si el paciente la puede comprar. Pero lo que no pueden hacer es estar sentados haraganeando mientras hay gente que necesita de la atención de un doctor y eso no puede ser.

Al respecto, y como estudiante de 7mo año de medicina, tengo algo que decirle “Señor Presidente”.

En primer lugar no se trata de que los pacientes “miren” si pueden comprar la medicina o no, porque si usted no lo recuerda, el 50% de las personas en este país vive con menos de Q16 diarios, y un 25% lo hace con menos de Q8.  Con esa cantidad de dinero no se puede esperar que los pacientes “miren” si pueden gastar más de Q100 en medicamento.

En segundo lugar, la palabra haragán es un adjetivo calificativo que la Real Academia de la Lengua Española ha establecido para DEScalificar a alguien que rehuye al trabajo.  Discúlpeme Señor Presidente, pero en mi último mes de carrera (enero 2013) trabajé un promedio de 80 horas semanales, pasando aproximadamente 36 horas seguidas sin dormir cada 4 días, teniendo 2 tiempos formales de comida, buscando tiempo y fuerzas para estudiar para los exámenes finales y mi examen privado; haciendo todo esto por la pasión y vocación del ser médico.  Sin embargo, al día de hoy sigo sin percibir los Q1,200 que me corresponden como parte de mi “bolsa de estudio” acordada en mi contrato.

Si eso es rehuir al trabajo, llámeme 100 veces más haragana, pero considero que ese calificativo me denigra tanto a mi como a mis compañeros, es una ofensa hacia nuestra integridad profesional y personal, por lo cual nos debe una disculpa.

Y en tercer lugar, en su campaña usted dijo: Sabemos cómo están los hospitales, centros de salud; sin equipos, sin medicamentos… Perdón, pero usted desconoce por completo cuál es la realidad de nuestros Hospitales y, a diferencia de usted, yo no creo que no los visite por “haragán” sino por cobardía.  Sí Señor Presidente, porque sabe que al usted poner un pie en ellos nosotros exigiremos que se hagan efectivas esas promesas de garantizar que siempre haya medicinas en los puestos de salud.

En esta semana el Licenciado Luis Enrique Cruz publicó un video sobre la situación actual del Hospital General San Juan de Dios y se muestra indignado porque paradójicamente las condiciones del mismo son insalubres.  La pregunta es: ¿Cuál sería su reacción, Señor Presidente, si el cadáver que allí se evidencia fuera el de un familiar?

Probablemente ni la piense porque usted tiene todos los recursos necesarios para atender a un familiar en las instituciones privadas; pero a mí, a mí sí me ha tocado decirle a alguien que su hermano murió porque SU gobierno no ha abastecido al hospital con un endoscopio funcional para poder ligar várices esofágicas, o a una madre decirle que su hija murió porque en el hospital no habían las medicinas que necesitaba para salvarse. Lamentablemente esa madre no pudo “ver” si las podía comprar, porque definitivamente no tenía el dinero que SU gobierno tiene la obligación de darle al hospital.

 Es rídiculo y absurdo que la gente en este país se siga muriendo por causas evitables.

¿La salud va a mejorar? Honestamente no lo creo, porque como diría el Ministro de Salud, la “pobre” población de Guatemala no tiene la culpa de las acciones irresponsables de algunas personas.

Lo curioso es que esas personas no son precisamente los integrantes del cuerpo de residentes.  Esas personas son usted y su Ministro de Salud.  Porque escudarse en que para garantizarle medicina a todos no hay los recursos, eso no es nuevo y eso ya lo sabemos, es evidencia de que el puesto les está quedando grande.

 

Fotografía: www.elnuevodiario.com.ni

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