Francisco Juárez / Opinión / El espejismo real Comienzo declarando mi adhesión moral y ética a lo expresado por Lenina García en su columna de opinión titulada “El espejismo de las elecciones”, a la cual doy réplica a continuación: ¿Por qué votar? He dicho que me adhiero moral y éticamente, sin embargo desde el punto...

Luis Esteban Quel García/ —¿Qué esperas de mí? – dijo el niño descalzo acostado en la hierba bajo la sombra de un enorme árbol e intentando atrapar con sus manos una mariposa. Corrió alegre debajo de aquella mañana soleada. —Sólo quiero correr por el monte, curiosear entre la hierba, jugar con mis amigos, subir al...

Mónica Beltethón / Rincón Literario / Ella iba a ser todo lo que yo alguna vez soñé ser… iba a representarme, a ser mejor que yo, iba a ser perfecta… Seríamos dobles, gemelas, quizá… seríamos inseparables, como dos hermanas de la misma madre, que nunca se conocieron, pero siempre se apoyaron. Ibas a ser mi álter ego, la...

Francisco Juárez Ese día nos sentamos a la mesa. Lita (así llamo a mi abuela), nos trajo unas tostadas de guacamol y salsa. El café recién hervido humeaba nuestras narices. Llovía, así que permanecimos largo rato a la mesa. —Ayer fui a la manifestación —le dije al abuelo. Abrió los ojos y se acomodó los gruesos...

Mario Valdizón. 2015 / – ¡A la gran pushica! Vos, Ronald ¿Estás bien?- Expresó Juanito, con su típica expresión de preocupado, pero más que preocupado, de ahuevado. La jugada había sido sustancialmente rápida. La sacó Pepe de la portería, a la derecha estaba Catracho, luego, Catracho la pasó al centro y la tomó...

Leonid Andreiev   V Y hete aquí que hubo de llamar a Lázaro a su palacio, el propio divino Augusto. Vistieron suntuosamente a Lázaro, con solemnes atavíos nupciales, como si el tiempo los legitimase y hasta el fin de sus días hubiese de seguir siendo el navío de una novia ignorada. Parecía como si a un viejo y...

Leonid Andreiev / Rincón Literario / III Nadie se preocupaba de Lázaro; amigos y deudos, todos sin excepción, lo habían abandonado y el gran desierto que rodeaba la ciudad santa, llegaba hasta los umbrales mismos de su casa. Y en su casa se metía y en su cuarto se instalaba cual si fuese su mujer y apagaba los...

Leonid Andreiev / Rincón Literario /  I   Cuando Lázaro salió del sepulcro, donde tres días y tres noches yaciera bajo el misterioso poder de la muerte, y, vuelto a la vida, tornó a su casa, no advirtieron sus deudos, al principio, las malignas rarezas que, con el tiempo, hicieron terrible hasta su nombre. Alborozados...

1881 A Nikolái Nikoláievich Strájov Yásnaia Poliana, 5-10 (?) de febrero de 1881 Acabo de recibir su carta, querido Nikolái Nikoláievich, y me apresuro a contestarle. Por supuesto que puede usted mencionar mi carta.1 Cómo me gustaría tener la capacidad de decir todo lo que siento por Dostoievski. Cuando usted...

  Francisco Juárez / En una noche de mayo de mil novecientos cincuenta y nueve, en avenida Libertador, un hombre envuelto entre retazos de ropa sucia se arrastraba por la acera mientras pronunciaba éstas palabras: —Ayuda, por favor. Tengo sed, ayuda. ¿Qué es lo que cae del cielo? ¿lodo? -decía mientras extendía sus...