By Brújula
Posted: Updated:
0 Comments

chafas1

Carlos Iván Cobos/ Opinión/

Esta vez quise abordar un tema que a lo largo de todos estos años ha sido bastante complejo, y ha dividido bastante a un país por la discrepancia  de lo que se hizo mal en el pasado. Creo que luego de que en nuestro país en la década de los ochenta, durante el conflicto armado interno, se hayan cruzado fuegos y se actuara mal por ambos lados, tanto del lado de la guerrilla como del ejército, aún hay ideas tan politizadas e ideológicas en el sentido de que se le da un valor moral al simple hecho de expresar si al final hubo o no genocidio. Al día de hoy, 36 años después, muchas personas viven del pasado encerrados en su burbuja, lo único que buscan es ganar popularidad y enriquecerse con juicios títeres por influencias en donde en vez de aplicar la norma y la ley, se aplica a los intereses de los que lo promueven.

Este año hubo una buena noticia para lo que somos amantes de los desfiles y la disciplina que se genera en los colegios a través de sus bandas. El Señor Presidente Jimmy Morales iba a renacer el famoso desfile por el día del ejército que se celebra el treinta de junio de cada año y con esa antesala apoyar nuevamente a los  integrantes de las diferentes direcciones y escuelas en que se compone nuestro ejército.

Pero se desató una lluvia de inconformidades y burlas a través de los llamados “memes” o frases como las siguientes:

“…No debería haber ejército en Guatemala…”

“…A la sociedad civil no les interesa que salga a desfilar el ejército…”

“… Para eso tienen sus instalaciones para hacer lo que quieran…”

“…Matones no queremos en nuestras calles…”

Es más, grupos organizados en contra de los mismos tenían todo listo para esperarlos y hacerles lo que ellos tenían planeado: tirarles tomates, escupirlos, insultarlos y cuántas cosas más se le ocurrirían. Por ende, el Presidente decidió cancelar el desfile en las calles y hacerlo dentro de las instalaciones del Mariscal Zavala.

Pero  todas esas personas que alegaron y  estuvieron inconformes con dicha actividad, tienen que aprender un poco el contexto y saber por qué en ese día tienen descanso.

Es por eso que a continuación abordaremos los puntos más importantes a la luz de esta celebración:

  • El 30 de junio es la fecha en que cada año se celebra el día del Ejército de Guatemala,  celebración que inicia en el año l871, siendo conmemorable porque fue en ese año  que los Generales Miguel García Granados y Justo Rufino Barrios entraron triunfantes a la capital de Guatemala durante la revolución contra el dictador Vicente Cerna.
  • Miguel García Granados por su parte, hizo pública su protesta en contra del régimen de Vicente Cerna, y apoyó al Mariscal Serapio Cruz en su lucha contra Cerna. El 3 de junio de 1871 llegó con sus tropas a Patzicía, departamento de Chimaltenango, donde levantaron el ACTA DE PATZICIA, que desconocía el gobierno de Vicente Cerna y nombraba a Miguel García Granados como presidente provisorio.
  • En sus inicios el 30 de junio era celebrado como el día de la Revolución de 1871, siendo hasta el 5 de enero de 1959 que el General Ydigoras Fuentes crea el Día del Ejército pero sin fecha establecida y fue el presidente Julio César Méndez Montenegro, que en el año de 1965, y en Honor a Justo Rufino Barrios estableció el 30 de junio de cada año como el “Día del Ejército”.

A toda la población se le dibuja una sonrisa al saber que descansarán ese día, pero se les olvida que se estableció dicha fecha para que a manera de fomentar y enardecer el orgullo patrio y cívico, se presenciaran las actividades realizadas por el Ejército de Guatemala.

Entra entonces el debate siguiente:

¿No deberían los diferentes sectores que forman parte del Estado tener el derecho a la recreación y celebración?

¿Dónde queda entonces la libertad de acción plasmada en nuestra carta magna al establecer que podemos hacer todo lo que queramos media vez la ley no lo prohibida?

¿Cuál será el dilema ético entre los diferentes grupos-minorías si al igual que al ejército han sido criticados por sus “acciones”?

En ese orden de ideas y para terminar una pregunta que a casi nadie le interesa y no le toma importancia:

¿Por qué no entonces solo a los que pertenecen a las fuerzas especiales de Guatemala se les da el día de descanso del 30 de Junio? Digo, porque no hay que caer en la paradoja de la doble moral.

Corre y va de nuevo… hasta donde aprenderemos a aceptar más y discriminar menos, a ser inclusivos en nuestros ideales y no excluir las diferentes ideologías de cada persona, al final, todos somos por igual.

Imagen

About the Author
Related Posts

Por: María Fernanda Herrera La respuesta más común al por qué se estudia medicina seguramente es...

Sara Mux Cada vez existen más personas que migran de su territorio para poder buscar una mejor...

Todos en algún momento hemos sentido el deseo de ayudar a los demás, poder cambiar el mundo,...

Leave a Reply