Autor: José Ramón Hernández
Iba caminando el invierno en la playa,
la arena se congelaba en sus fríos pies
mientras se frotaba los brazos para calentarse,
aún en la playa podía ver su aliento gélido.
El otoño estaba sobre una toalla
con varias sombrillas cubriéndole del sol.
No había sol en la playa,
pero el sentía el ardor insoportable de la insolación.
El invierno vio sudando al otoño,
el tenía sus pies quemados rodeados por sus brazos.
El otoño sintió la presencia de una dama
pero no volteó la mirada.
Ella solo se inclinó y le tomó de la mano,
se pusieron tibias ambas palmas
de aquella tibieza que sientes al abrazar a alguien.
Incluso salió un poco de vapor por aquel contacto climático.
Al levantarse observó que el invierno no estaba solo,
iba de la mano de la primavera.
Como todos saben,
las estaciones vienen en parejas
no en tríos.
Pobre otoño.
Solo fue levantado de su toalla
Para quemarse los pies en la playa de la ilusión
Y ver como partían la primavera y el invierno.
Más el invierno volteó antes de partir,
Ya cuando el otoño se volvió a recostar resignado.
Imagen: http://www.deviantart.com/art/A-Field-Of-Four-Seasons-142385250

