By Brújula
Posted: Updated:
0 Comments

Brújula/

Jimmy Morales ganó la presidencia de la República de Guatemala.  Para muchos, esto es motivo de alegría y celebración; no cualquiera llega a ser presidente de un país.  Sin embargo, ¿puede realmente ser motivo de alegría gobernar un país en el cual se ha demostrado que quienes realmente ejercen el poder son otras estructuras, muchas veces ilegales, en beneficio propio?  Más que alegría, llegar a ejercer el más alto puesto público del país, debiera causar preocupación y un alto grado de responsabilidad.  En las grandes ligas las buenas intenciones no cuentan, y el Presidente de la República debe aprender a establecer estrategias efectivas para solucionar los grandes problemas del país, negociar con los actores y grupos gremiales necesarios que permitan operativizar sus planes de acción en beneficio de las mayorías, así como aprender a tomar riesgos y decir no a negociaciones que pudieran encontrarse al margen de la ley.

Durante los últimos meses hemos podido observar cómo el Estado de Guatemala se encuentra finamente organizado, pero no necesariamente por estructuras que beneficien a la población guatemalteca, sino en cambio por estructuras ilícitas que han sabido cómo organizarse y funcionar en favor de unos cuantos.   De estructuras está hecho el camino para imposibilitar el desarrollo de nuestra población, especialmente de la más vulnerable.  La estructura criminal denominada La Línea desmantelada en abril pasado por la CICIG, funcionaba en diferentes aduanas del país e involucraba a varios altos funcionarios, defraudando al erario público un aproximado de Q2.5 millones (US$312,500) semanales por más de dos años comprobables.

De estructuras está hecho el camino para imposibilitar el desarrollo de nuestra población, especialmente de la más vulnerable.

Sin embargo, esta no es la única estructura funcionando dentro del Estado. El día 27 de octubre, Iván Velásquez y Thelma Aldana revelaron otra estructura, esta vez en el área de salud, liderada por Gustavo Alejos, Juan Pablo Muralles y Alejandro Enrique Toledo, por medio de la cual se asignaban y beneficiaban a empresas farmacéuticas específicas, para contratos con el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS).  A pesar que la investigación aún está en proceso y no se puede saber cuánto dinero se defraudó por medio de dicha estructura, la Fiscal General en conferencia de prensa anunció que se tiene conocimiento que desde noviembre 2014 a abril 2015, se asignaba al menos un contrato diario con influencia de la estructura.

Estos últimos meses han confirmado la existencia de personas particulares y funcionarios públicos que pueden dormir tranquilos sabiendo que derivado de sus acciones, millones de guatemaltecos continúan sufriendo las carencias del Estado, especialmente en temas de salud, educación y otros bienes básicos.  Personas que por ambición olvidan lo más básico de nuestra humanidad; sabernos que no estamos solos, que hay otros con quienes convivimos este espacio de tierra y que todos merecemos llevar una vida digna.  Sin embargo, si hay personas que olvidan esto, habemos muchas más que lo sabemos y recordaremos las veces que sean necesarias, hasta que se haga justicia y podamos constatar que los recursos públicos están siendo utilizados en favor de las grandes mayorías.

Tener nuevo presidente no significa olvidarnos de las estructuras criminales que operan en nuestro Estado y de las cuales, Guatemala debe deshacerse, por mucho que esto signifique recursos, esfuerzos y desgaste político por parte de las autoridades. Es importante no perder de vista los casos y no dejarnos cegar por las agendas de los grandes medios de comunicación; la corrupción impera en lo más profundo de las redes gubernamentales, arrastrando consigo las vidas de muchos guatemaltecos, aunque esto continúe siendo para algunos, algo que no les quita el sueño.

 Imagen

About the Author
Related Posts

El 18 de octubre se llevó a cabo la 67ª. Sesión Ordinaria y el pleno del Congreso, eligió a la...

El 15 de septiembre de 2021 se conmemoró el Bicentenario de la Independencia de Guatemala, un...

No es novedad el estado de precariedad que atraviesa Guatemala  por la pandemia de coronavirus...

Leave a Reply