Equipo Brújula

Basta que Jorge llegue un día a clase con pantalones flojos o una gorra puesta en determinada posición, para que de ahora en adelante sea conocido como el “shumo” de la clase. Repitamos la escena, pero con un personaje distinto: basta con que Guillermo llegue un día a clase con pantalones flojos o una gorra puesta en determina posición, para que nada, absolutamente nada, suceda. De todas formas, para el grupo, él es el “canche”. Tanto Jorge como Guillermo tienen la misma edad, asisten a la misma Universidad (pagando, por cierto, las mismas cuotas) y están juntos dentro de la misma aula. ¿Qué los diferencia?

Shumo, muco, canche, indio, murusho, negro, esclavo. Palabras fuertes, pero muy utilizadas en la cotidianidad del guatemalteco, y el estudiante universitario no es la excepción. “No es por nada, pero realmente los indios son necios” o “Al moreno de la casa, sus hermanos le llamaban el esclavo.” Con frases como estas nos recibe la Exposición Interactiva ¿Por qué estamos como estamos?, a un costado del Museo del Ferrocarril.

La exposición nos invita a conocernos y re-conocernos como actores importantes en la construcción de una nación incluyente, iniciando con el diálogo a uno mismo. ¿Por qué estamos como estamos? es un museo interactivo acerca de la historia y actualidad de las relaciones sociales en Guatemala, abordando los temas de diversidad, historia de las relaciones sociales, conflictividad social y retos a futuro.

Visitar el museo y finalizar el día con una vuelta a la Plaza Barrios, para que de regreso le gritemos “bajado de la montaña” al primer imprudente que nos atraviese el carro dentro del tráfico, es continuar repitiendo y reproduciendo las mismas actitudes racistas y discriminatorias que el museo nos quiso hacer evidentes. Es lo mismo que desvelarse toda una noche estudiando para el parcial, para que al instante de salir de clase, todo se haya borrado del disco duro de la memoria. Reconocer lo que la historia del país ha hecho con nuestras mentes y actitudes, y el efecto que esto ha tenido en la identidad del guatemalteco, da mucho para la reflexión, pero principalmente para la acción.

¿Quién es realmente el guatemalteco? ¿Existirá en realidad algo que nos identifique y agrupe a todos como grupo, más allá de nuestro lugar de nacimiento? Al hablar sobre nosotros, la mayoría hacemos dos grandes distinciones, indígenas y ladinos, como si estas dos categorías fueran barriles sin fondos donde todo cabe y todo se vale. A pesar que hoy muchos indígenas se identifican como mayas y se reconocen unidos por una misma historia, creer que los k´ichés, sakapultecos, achís o mames son iguales, es ignorar y tratar de borrar las diferencias. De igual forma sucede con los ladinos: ¿y todos los migrantes que viven en el país? ¿Italianos, alemanes, chinos, coreanos? Pocos guatemaltecos de la ciudad podrían negar haber visto a un coreano viviendo en el país. Si se piensa en los hijos de estas personas que han nacido en Guatemala, ¿Dónde clasificarlos? ¿En qué gran barril vivirán?

El Estado de Guatemala fue quien en un principio dividió a la población guatemalteca entre ladinos e indígenas; el censo de 1880 -60 años después de nuestra independencia- fue la muestra más representantita de esto. Lo que inició con una distinción muy amplia, luego se convirtió en una serie repetida de actitudes racistas hacia uno de los grupos, con la idea que los “indígenas” eran atrasados y que los “ladinos” eran mejores. ¿Qué mejor muestra de esto que el hecho de que la mayoría, por no decir todos, los presidentes guatemaltecos han sido ladinos?

El museo, un recorrido por la historia, pero principalmente por nuestra mente y nuestros esquemas mentales. Esto es tal vez lo más atemorizante de nuestra visita, y al mismo tiempo, lo más enriquecedor.

¡Te invitamos a que visites la Exposición!
Horario de atención: Lunes a sábado de 8 a 17 horas
9ª Avenida A, 18-95 zona 1, a un costado del Museo del Ferrocarril.
El ingreso es gratuito, pero se sugiere una donación.

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