Liza Noriega/Brújula/

Alicia1Manifestaciones y concentraciones en la Plaza Central. Abril, mayo, junio.  Miles y miles de personas nos congregábamos -y continuamos- haciéndolo en estos espacios comunes para unificar nuestras demandas en una sola voz.  Personas que se cruzaban frente a nuestros ojos con pancartas, indignación y esperanza por una Guatemala mejor.  Y entre esos miles de rostros, probablemente alguna vez me haya topado con Alicia, quién sabe.  Tal vez sí, tal vez no, pero los jóvenes del grupo Landivarianos siempre se mantenían unidos, por lo que es probable que la balanza se incline a que sí compartimos y coincidimos en el mismo espacio ciudadano.

Alicia Juliera Flores López es una joven de 22 años estudiante de Diseño Gráfico de la Universidad Rafael Landívar, amante de la fotografía y muy activa durante los últimos meses de protesta ciudadana, detectada con una malformación arteriovenosa profunda en el cerebro y dos aneurismas grandes, por lo cual ha tenido que ser intervenida quirúrjicamente en México.

“Conocí a Alicia el 25 de abril, en la plaza. De ahí tuve la suerte de que me compartiera su hermosa historia de lucha por la vida que esta vez también tiene que ver con su salud”, nos comenta Julio Serrano, quien junto a Vicente Chapero tuvieron una idea grandiosa para apoyar a Alicia con sus gastos médicos, los cuales son bastante altos debido a su condición.

El país de Alicia

“Alicia es una persona única, que crea su propia realidad, que sabe hacia dónde quiere llegar en la vida pero sobre todo una mujer fuerte y emprendedora con un corazón grande y una mente abierta” Dennise Cruz 

alicia2El país de Alicia es el nombre de la subasta solidaria que amigos y conocidos de Alicia crearon para ayudarla. Sin embargo, esta es una subasta peculiar, ya que muchos de los productos subastados son realizados a mano y artesanalmente por los amigos diseñadores de Alicia.  La subasta digital que se realiza desde un evento en Facebook se encuentra llena de productos únicos y creativos creados a mano: collares, pinturas, libretas, etcétera.  Sin embargo, también hay subastas de bicicletas, máquinas de escribir, libros y muchos productos más.

La dinámica es bastante sencilla: cualquier persona que quiera apoyar puede unirse a la subasta ya sea a subastar algo o comprar algún producto. Una vez subida la fotografía del producto a la subasta, esta recibe ofertas de postores y una semana después, la subasta cierra. El comprador realiza el depósito de la compra, y ¡listo!  Se hace acreedor del producto, además que contribuye directamente a Alicia con sus gastos médicos.

Entre la fragilidad y la solidaridad

“Una amiga incondicional, ejemplo como diseñadora, amante de la justicia y cómplice de experiencias” Isabel Pérez

¿De dónde surge la idea de realizar la subasta para Alicia?  US$50,000 se dicen fáciles, ¿pero cuántos de nosotros o nuestras familias realmente puede pagar esta cantidad de dinero, por mucho que deseamos hacerlo para apoyar a nuestros seres queridos?

La precariedad y fragilidad de nuestro sistema de salud pública fue una de las razones que motivó la realización de la subasta.  “Todos los guatemaltecos estamos conscientes que las puertas del infierno son un problema de salud o un problema judicial, el origen de ese infierno es un sistema de salud totalmente resquebrajado, una seguridad social endeble y un concepto de medicina, este sí, global, en el que la vida es imposible: tenés que comprar tu vida a 50 mil dólares, por ejemplo, o peor todavía, apostar esa cantidad de plata (que muy muy muy muy muy pocas personas tienen) como si de una jugada del azar se tratara”, afirma Julio Serrano.

Y junto a esta sensación incómoda y de enojo por nuestro sistema de salud, muchos encuentran la solidaridad que permite encontrar alternativas distintas que logren ayudar de forma real y directa, una necesidad. Hace algunos años, Vicente Chapero y Julio Serrano vivieron de cerca un caso similar, un amigo cercano, Juan Miguel Arrivillaga, necesitaba apoyo por su condición médica y para ayudarlo, realizaron también una subasta desde el sector cultura.  Y hoy, el sentimiento de solidaridad se reaviva con Alicia. “Estos gestos solidarios no solo nos enseñan las posibilidades del trabajo en comunidad, de la conexión, la certeza de que es imposible salir solos de nuestros problemas, tenemos que reconectarnos y sí, movernos en conjunto”, afirma  Julio.

“Esta sensación de un movimiento solidario cuando la cruzas con el movimiento ciudadano donde muchos conocimos a Alice, donde salimos juntos a las calles a exigir e imaginar un mejor país, pues se convierte en una respuesta natural al tiempo que vivimos, no es nada más el gesto solidario, es también un acto de reflexión política, de participación social y también, muy importante, de crítica al sistema de salud” Julio Serrano

Durante la vida uno se encuentra con muchísimos rostros; rostros que representan vidas, sueños, proyectos, alegrías.  Cada vida posee un potencial enorme para brillar en este mundo oscuro y gris; las voces de amigos nos confirman que Alicia es uno de esos rostros que brillan e impregnan más luz de lo regular.  La lucha por un país mejor continúa en las plazas y las calles del país, pero también en las luchas por una vida sana, digna y feliz, al alcance de todos.

**Agradezco a Ana Lucía Quevedo, amiga de Alicia desde hace más de 10 años, por la apertura e información brindada, y a Sophia Arrazola por presentarnos con Ana Lucía para la realización de esta nota.

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