Trafico

Diego Gutiérrez/ Opinión/

De hace algún tiempo sigo algunos de los grandes festivales de música electrónica, como el Ultra Music Festival o Tomorrowland. En ellos hay una frase que se ha ido haciendo popular, debido a que usualmente estos festivales duran varios días: eat, sleep, rave, repeat. No pude dejar de asociar la frase con el tráfico de todos los días… en este caso sería algo así como: eat, sleep, work / study, drive, repeat.

El problema comienza cuando eat y sleep comienzan a quedar cada vez más cortos porque drive necesita más tiempo…

 

La rutina del día a día

Suena la alarma insistentemente, cinco minutos más de sueño suenan tentadores. Pero sin duda esos cinco minutos serán media hora más en el carro o en el bus, así que toca levantarse. Para quienes viven lejos de la ciudad, al menos pueden disfrutar cada día un amanecer distinto, si no es que les gana el sueño o el mal humor.

Iniciamos el camino a nuestro destino junto a bancos de personas que nadan en la misma dirección. Silenciosos, impacientes, corteses, locos, amables, detestables, grandes y chicos. Se avanza acompañado de una diversidad increíble.  Si se va en carro propio, se cuenta con el alivio de poner una buena canción o el programa que gusta (si aún hay radio). Si se va en bus, toca escuchar lo que al señor piloto más le inspire, algunas otras veces el celular a todo volumen de alguien sin audífonos o en el peor de los casos, el llanto inconsolable de un bebé.

Los carriles reversibles son una maravilla, pero toca cuidar la fila de los conductores que no la respetan y se adelantan para pedir vía de forma imprudente. De igual forma calcular con todos los sentidos el momento en el que el de adelante se mueva para, con habilidad milimétrica, conservar esos 10 centímetros que los separan. Esperar con una fe infinita que tu carro no se quede tirado o causar un accidente y así no ser el próximo tuit de @AmilcarMontejo o @muniGuate.

Conseguir asiento en el bus es casi un arte, se debe calcular con una mirada el destino de quien te dejará su asiento. Intentar no sucumbir ante la insistencia del ayudante en correrse por la fila de en medio (al fin y al cabo el bus siempre va vacío). Resistir cada bolsonazo, empujón, pisotón y las damas mucho más. Si no se logró sentarse, toca dormirse parado, conservando el equilibrio como todo un profesional. Si se consiguió lugar, se deberá compartirlo con dos personas más y es probable que hasta el hombro sirva para almohada del de la par.

Moverse por las calles de Guatemala no es seguro; si se va en carro, en cada semáforo los motoristas a la par son cosa seria. Dar un bocinazo a la persona equivocada, o no dar la vía también puede hacerse un problema. Si se va en bus, el trayecto completo está expuesto a un asalto general, particular y hasta regular. Se puede ir colgando y en cada curva (por pequeña que sea), las personas se aferran a la vida con más fuerza.

Llegar al destino es el máximo alivio, finalmente se ha sobrevivido a todos los obstáculos habidos y por haber en el #traficoGT. Por supuesto que dos o tres horas de camino no son muy agradables, pero ¿qué sería la vida sin pequeñas pruebas todos los días? ¿Cómo le encontraríamos el gusto a las vacaciones?

Algunos consejos para el tráfico

No podía terminar este post sin compartir algunos consejos que he ido descubriendo y que espero hagan de su trayecto diario mucho mejor:

Den la vía, pidan la vía: nos evitamos muchos disgustos si damos la vía, ayudamos a alguien y conservamos la paz. Si necesitan la vía pídanla, no cuesta nada y se podrán dar cuenta del montón de conductores buena onda que van por allí.

Cedan su asiento: muchas veces es difícil conseguir un asiento y pensar en levantarnos y regalarlo a alguien más, es aún más difícil. Pero en retrospectiva, siempre que he cedido el asiento siento haber hecho algo bueno y regularmente las personas son agradecidas. Si les han cedido el asiento, agradezcan el gesto ofreciendo ayudar con la bolsa o mochila, o simplemente con una sonrisa y un gracias.

Consigan un buen copiloto: nada como ir platicando con un buen amigo(a) en el tráfico. Algunas veces filosofamos, otras veces comentamos lo que sucedió en el día, otras veces contamos penas y alegrías. Definitivamente el tiempo en el carro se puede aprovechar bastante bien con una buena conversación.

Lleven un libro: Descubrí que pasaba mucho tiempo en el bus y prácticamente lo estaba perdiendo, así que decidí invertirlo en algo que me encanta: leer. Es una excelente manera de invertir ese tiempo, es seguro (no me han robado ningún libro hasta el momento) y también ayuda a salir de la rutina del camino.

¿Música?: escuchar música es un buen consejo para quién conduce como para quien va en el bus. En definitiva es lo más utilizado en estos días (creo que más del 70% de personas en el bus van con audífonos). Sin embargo, también los invito a que ciertos días no los usen y disfruten del sonido del ambiente… les impresionará escuchar el trino de algún ave, concentrado en el ambiente se podrá visualizar el esfuerzo del ciclista, la persona empujando una carreta. ¡También es importante conectarse con el entorno! Si se va solo en el carro, tomar este tiempo para interiorizar, incluso en voz alta, puede ser también una buena idea. ¡Tomarse tiempo para uno mismo!

Estoy seguro que tienes algún otro consejo que hará más feliz a la gente en el #TraficoGT , ¿Lo compartes con nosotros?

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