Celular

Karen Rubio Palma / LEHD URL

¿Recuerdan cuando los teléfonos celulares solo servían para llamar? Esa época en la cual el correo electrónico no era algo necesario, las redes sociales no existían, y el Internet no era tan accesible como hoy en día.

Se dice que en aquellas épocas las personas no vivían con estrés. ¿Será posible? Probablemente.

Hoy en día pareciera que existen pocas cosas que no se pueden hacer con uno teléfono inteligente o smartphone.  Desde enviar correos hasta realizar video llamadas y estar conectado a internet sin importar el lugar donde se encuentre. La duda es, si se trata de algo positivo o más bien es un generador de estrés que se acumula en nuestras vidas, ya cargadas de suficiente estrés.

La hipótesis de Richard Balding de la Universidad Worcester en Inglaterra trata esencialmente de eso:

“La utilización de Smartphones  y más precisamente la compulsión por revisarlo permanentemente ante cada mensaje, luz de alerta o sonido, genera un alto nivel de estrés.”

Vale la pena aclarar que “… la relación entre la utilización de smartphones y el estrés se origina cuando los teléfonos se emplean con fines personales y no laborales.” Es decir que el problema no consiste en la tecnología en sí misma, sino en cómo la utilizamos.

Cuando el tema de conversación se ha agotado, estamos aburridos o simplemente no tenemos con quién platicar, es fácil voltearse al celular y distraerse. Esto puede volverse una dependencia al punto de escuchar alertas cuando en realidad no las hay, o también sentir vibraciones en el pantalón. ¿Te ha pasado?

Si alguna vez te has sentido muy estresado a causa  del celular y quieres disminuirlo, aquí te damos algunas recomendaciones:

  • Tener claras tus prioridades: tener todo el tiempo el celular cerca realmente no es necesario. Dedícale tiempo a otras cosas como una buena conversación con tu familia o hacer trabajos de la universidad.
  • Discriminar cuando es demasiado: si tienes encendida la televisión, la computadora y/o el celular, es difícil que te concentres enteramente en todo,; realiza una cosa a la vez.

De lo contrario, intenta este ejercicio cada vez que salgas con tus amigos (o al menos alguna vez).  Coloquen al centro de la mesa todos los celulares; el primero que tome el celular para revisarlo, ¡paga la cuenta!

Y vos, ¿alguna vez has intentado estar todo un día desconectado de Internet? (Lee la anécdota de esta estudiante que sí lo realizó) ¿Te has sentido estresado al olvidar tu teléfono en casa? Sería bueno alejarnos un poco de toda esta tecnología que nos rodea, y apreciar más otras cosas de la vida.

 

 

Fuentes: Enlace 1.

Fotografía: www.agbeat.com

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