CARTA

María Fernanda Godínez (estudiante de nutrición)/ Colaboración/

Hola queridos lectores,

Les escribo desde Comapa, Jutiapa. Quería contarles que estoy de estadía por acá y como van las cosas, creo que me quedaré por mucho tiempo.

Tengo la dicha de ser invitada especial, me tratan muy bien y cada día que pasa me invitan a que permanezca en más casas. Estoy muy contenta de haber encontrado esta comunidad, porque hay muchos niños y ellos son mis mejores aliados para seguir viva. Además de que me tratan muy bien y es agradable estar dentro de ellos, les cuento que todos los días me dan un menú muy similar —lo cual me agrada— así que me gustaría comentarles lo que comí el día de ayer.  Por la mañana me alimenté de frijol con tortillas y café; en el almuerzo, tortillas con flor de izote y en la cena, frijol, tortilla, 1 huevo revuelto (que compartimos entre cinco personas) y café. ¡Qué suerte! ¿No creen?

También quiero contarles que en Comapa no tienen mucho acceso al agua y la poca que tienen no es potable, así que cuando desean tomarla la pasan en filtros de barro, pero la verdad es que me parece perfecto porque no me gusta que tomen mucha agua.

Mis amiguitos los niños son delgaditos y pequeñitos —no crecen mucho— yLISTON SEGURIDAD ALIMENTARIA

esto me hace feliz porque indica que estoy logrando mi objetivo.

No estoy dejando que crezcan y que se desarrollen adecuadamente a diferencia de ustedes. ¡Ah! se me olvidaba que ustedes seguramente no me conocen, no se imaginan quién soy porque de hecho, nunca he tenido el gusto de visitar sus casas ya que no me lo han permitido. Es más, no he hecho el intento de visitarlos porque no me gusta mucho su estilo de vida: tienen la comida necesaria para todos los días, se alimentan “adecuadamente” y hasta se dan el gusto de desperdiciarla.

Esto no me lo pueden negar.  Muchas veces he visto que dejan olvidada la comida en la refrigeradora arruinándose, o simplemente si no les gustó el almuerzo del día de hoy, no se lo comen y se va directo al comelón del basurero.  Incluso puede ser que no se lo terminaron y lo botan porque de qué sirve guardar “desperdicios”. Perdón si los ofendo de alguna manera y no es que les tenga envida o quiera criticar su manera de vivir y alimentarse, pero simplemente quiero que reflexionen y tomen conciencia de la situación.

No había querido decirles la verdad, pero en realidad el motivo de esta carta es para contarles que ya estoy un poco aburrida de vivir y arruinar la vida de muchos niños. Además, me pone de muy mal humor no poder entrar en la vida de ustedes —los que desperdician y no agradecen la comida— así que solo una petición les tengo: me gustaría que me ayudaran a morir. Es muy fácil si todos colaboraran un poco, incluso podrían comenzar por no desperdiciar sus alimentos.

Bueno, ya les conté mi gran secreto. Ojalá hayan tomado un poco de conciencia y de alguna manera colaboren a erradicarme. En esta comunidad donde actualmente me estoy proliferando vive mucha gente amable y amigable que seguramente les gustaría que se unieran y los ayudaran a poder tener una mejor calidad de vida.

Me despido esperando que nunca me conozcan y que me ayuden a cumplir mi deseo.

Atentamente,

La Desnutrición

 

 

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