By Brújula
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Gabriela-Maldonado-Noviembre-1

Ilustración de: Oscar Ixcot

Gabriela Maldonado / Opinión /

[quote]“Creo que contar nuestras historias, primero a nosotras mismas y luego los unos a los otros y al mundo, es un acto revolucionario. Es una acción que puede ser confrontada con hostilidad, exclusión y violencia. Pero también nos puede llevar hacia el amor, entendimiento, trascendencia, y comunidad.”
-Janet Mock, activista trans[/quote]

Esta es mi última publicación en Brújula. Comencé escribiendo en este espacio en el 2011 y hasta la fecha he escrito 27 textos, más de 34,000 palabras.

¿Qué tienen en común todos mis textos? Son testimonio de mi trayecto de vida, de mi crecimiento personal, de las transformaciones internas y externas, y de cada paso hacia encontrarme a mí misma. Testimonio de que sigo viva, de que aunque en el mundo no hayan palabras para definirme, sigo presente, de mi lucha contra la opresión que vivo en carne propia y que sé otros sufren (y de la que yo en ocasiones he sido culpable aún sin saberlo).

Escribir ha sido un proceso de auto-terapia para mí. Una oportunidad para indagar en mis sentimientos más profundos y un reto de compartirlos abiertamente con el mundo. Escuchando a otros y nutrirme de sus palabras ha sido el mejor alimento.

Uno de mis primeros textos surgió después de leer el ensayo “Transformando el silencio en palabras y acción” de Audre Lorde, escritora Afro-americana, feminista y lesbiana. De ella aprendí que debemos escribir las palabras, historias y poemas, que aún no existen pero necesitamos que existan. Además, escribimos para entender lo que ya sabemos y hacerlo accesible a otros. Así fue como comencé a escribir, al mismo tiempo que comencé a darle importancia a mi voz, a mis ideas y comentarios.

Fue de esa manera que, dentro de un contexto sumamente religioso y cristiano, me atreví a escribir sobre cuestionar esa fe y finalmente abandonarla:

“Ya no vi más al cristianismo como un mensaje de salvación para el mundo, sino como uno de los tantos mensajes inventados para darle sentido a este… Fue así como finalmente declaré mi independencia de Dios y de cualquier creencia religiosa. No fue un acto público, ni hubo ningún cambio drástico en mi vida al inicio. Las luchas personales continuaron y los “canchitos” se siguieron atravesando por mi camino. Sin embargo, en lo profundo de mi corazón me sentí libre de explorar la vida sin las limitaciones impuestas por el cielo y el infierno.”

Así mismo, he dedicado gran parte de mis escritos a cuestionar las relaciones de raza dentro del país y plantear una postura alterna al racismo:

Descubrirme a mí misma es descubrirme en relación a este mundo y sus estructuras de poder, opresión y privilegio. No siempre he estado consciente de cómo el espacio sociocultural que habito me ha oprimido (es decir, limitado, marginalizado e impedido ser). Asimismo, no siempre he estado consciente de la manera en que yo he oprimido a otros al participar inconscientemente en este espacio sociocultural que es opresivo. Ahora mis ojos están abiertos.

“El anti-racismo como práctica cultural va más allá de la aclaración: Pero si yo no soy racista… Ser anti-racista requiere actuar conscientemente para desmantelar el sistema social-cultural que discrimina y oprime a ciertas personas, y que es base de políticas y políticos excluyentes. Una de las suposiciones raciales con la que debemos de terminar es la creencia de que las personas no-indígenas ya sabemos todo lo que hay por aprender sobre la etnicidad y la forma en que afecta nuestras vidas. Lo cierto es que aún tenemos mucho por desaprender y aprender.”

Con una fuerza interna similiar, me atreví a escribir sobre ser queer en una sociedad homofóbica y heteronormativa:

La razón por la cual yo pasé alrededor de 15 años sin explorar mi atracción hacia las mujeres, es porque había internalizado la lógica que dice que todo lo que no es heterosexual es malo, pecaminoso, e inmoral, y por lo tanto debe ser rechazado. Esa lógica se llama homofobia y yo la llevaba muy enraizada en mi forma de pensar sobre mi persona, lo que se conoce como homofobia internalizada. No me mal entiendan, desde hace mucho tiempo he tenido amigos gays y no he tenido ningún problema con su sexualidad, pero pensarme a mi misma como una persona gay era algo distinto.

Nunca antes había leído a alguien que escribiera sobre estos temas en español y dentro del contexto guatemalteco. Por eso, sentía una gran necesidad -una urgencia- por hacer ver mi postura disidente y la esperanza de encontrar comunidad con personas de pensamiento similar.

Hoy me despido de Brújula, no porque me haya quedado sin temas que explorar o verdades que exponer, sino porque la vida me ha llevado a otros lugares. Tengo varios años de no ser estudiante universitaria y por lo tanto estoy alejada de ese contexto. Por otro lado, se me ha dado la oportunidad de seguir escribiendo, junto a otras personas, desde un espacio más acorde a mi realidad actual, la columna Cuerpo, Sexualidad y Disidencias del Centro de Medios Independientes en Guatemala.

Agradezco a todos los que hacen posible el espacio de expresión en Brújula. Aunque no siempre he estado de acuerdo con las ediciones que se hacen a mis textos, estoy contenta de haber tenido un espacio desde dónde compartirlos con el mundo. 

Me despido con una reflexión que resume el sentir detrás de cada uno de mis textos: la necesidad de reconocer la intedependencia de todos los seres vivos:

[quote]“Al final de cuentas, ya sea desde una perspectiva espiritual o material, todos somos igualmente humanos, “hermosa y diversamente lo mismo en esencia” como escribió Juan Pablo Romero Fuentes hace unos días; todos somos polvo de estrellas, declaró el astrofísico Carl Sagan; cada uno somos el producto de millones de moléculas en cooperación creativa, escribe Chani Nicholas; todos fuimos creados a la misma imagen, dicen otros; personas de maíz que respiramos el mismo aliento de vida.”[/quote]

Imagen de portada tomada por Gabriela Maldonado en Arizona

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2 Comments
 
  1. Avatar
    Eliu Nuila / 29/11/2015 at 21:11 /Responder

    Amiga, una noticia que me llena de nostalgia, pues se que tus letras nos han ayudado a muchos y con mucho orgullo y respeto me incluyo.

    Espero siga en un futuro leer tus letras.
    Un abrazo amiga!

    • Avatar
      Gabriela / 30/11/2015 at 15:35 /Responder

      Gracias por tus palabras, Eliu!! También ha sido un gusto conocerte y leerte a ti en Brújula. Y pues, nos seguimos leyendo en el facebook 🙂 Abrazos!

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