Educación sexual1

Karen Molina / Corresponal/

“Si recibiéramos educación sexual en la escuela, cuando nos preguntaran ¿qué es un homosexual?, nosotros sabríamos qué responder.” Alexis – 8 años

Las juventudes del departamento de Jutiapa han tomado la iniciativa de exigir al Estado de Guatemala que implemente educación integral en sexualidad para que las y los jóvenes puedan tomar de una mejor manera las decisiones sobre sus propias vidas.

El  16 de mayo de 2013 el conversatorio ACTI JOVEN “Hablemos sobre Educación Sexual”, organizado por la organización CREARE del departamento de Jutiapa, reunió a más de sesenta jóvenes, adolescentes y niños provenientes de diversos establecimientos educativos, públicos y privados de Jutiapa, en donde se abordó el tema del acceso a una educación integral en sexualidad, laica y científica.

Esta actividad permitió evidenciar que este departamento posee altos índices de embarazos no deseados en niñas y adolescentes, VIH, infecciones de transmisión sexual, mortalidad materna y violencia sexual.

Además de las voces de las y los jóvenes, se escucharon testimonios de explotación sexual comercial en el departamento, estigma y discriminación hacia personas con determinadas orientaciones sexuales, identidades de género y personas con VIH/ Sida.

Se habló particularmente del machismo y la desigualdad existente entre hombres y mujeres como una característica del departamento, y sobre todo de la necesidad urgente de implementar educación sexual en las escuelas, debido a que existe mucha ignorancia dentro de la población en lo referente a la sexualidad, la cual aún es considerada para muchos como un tabú.

Alexis, de tan solo 8 años de edad, manifestaba en una de las mesas: “Si recibiéramos educación sexual en la escuela, cuando nos preguntaran ¿qué es un homosexual?, nosotros sabríamos qué responder”.

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Otro problema que preocupa muchísimo a las juventudes de Jutiapa es el embarazo no deseado en niñas y adolescentes, quiénes muchas veces son víctimas de violencia sexual. Estas niñas y adolescentes tienen que asumir responsabilidades que no corresponden a su edad, y además muchas sufren complicaciones de salud al momento del parto, ocasionándoles en el peor de los casos, la muerte.

Según el Observatorio en Salud Reproductiva –OSAR-, en el año 2012, en Guatemala ocurrieron 3 mil 100 embarazos en niñas entre los 10 y 14 años de edad, mientras que del total de partos registrados, un 26 por ciento ocurrió en adolescentes.

Estas cifras son alarmantes y deberían de llamar la atención de las autoridades para implementar educación integral en sexualidad en todo el país.

Es importante mencionar que la educación integral en sexualidad es uno de los derechos sexuales y reproductivos de las juventudes, el cual establece que todas y todos tenemos derecho a una educación científica y laica sobre sexualidad.

Este derecho está contenido en documentos internacionales suscritos por el Estado de Guatemala, como la Plataforma de Acción de la Conferencia Internacional sobre población y desarrollo CIPD, Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, Declaración Ministerial “Prevenir con Educación”, y a nivel nacional en la Constitución Política de la República de Guatemala, Ley de Acceso Universal y Equitativo de Servicios de Planificación Familiar (Decreto 87-2005), Ley de Desarrollo Social (Decreto 42-2001), Ley General para la combate del VIH y SIDA (Decreto 27-2000), entre otras.

Según diversos estudios, está comprobado que cuando se recibe educación integral en sexualidad desde temprana edad se logra retrasar el inicio de las relaciones sexo-genitales, mayor equidad entre los géneros, mejora la comunicación familiar, la comunicación de pareja, previene embarazos no deseados, las infecciones de transmisión sexual y el VIH.

Es un hecho que, como Alexis, muchos y muchas jóvenes del departamento de Jutiapa quieren recibir educación sexual para combatir la ignorancia sobre todo lo relacionado con la sexualidad y ser mejores personas.

La educación sexual es necesaria para el bienestar físico, mental y social y el desarrollo humano, de ahí su importancia para las y los jóvenes. No debemos olvidar que recibir educación sexual es un derecho humano de todas y todos, y el Estado de Guatemala está obligado a garantizarlo.

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