By Brújula
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Pamela Avilés/ Colaboración/

No sé cómo llegamos a creer que ver pornografía es algo completamente natural e inherente al ser humano. Ya no nos escandalizamos cuando un niño o niña de 14 años se jacta de ver pornografía, es más, nos escandalizamos cuando ese mismo niño o niña asegura que no ve pornografía. La opinión común se resume en que ver pornografía es algo que hacen todos, es normal y necesario para que la experiencia sexual sea mejor porque la pornografía incentiva a los jóvenes a conocerse mejor, a saber que les gusta. Seguir promoviendo que la pornografía es normal, natural y necesaria es provocar un daño mucho más grande de lo que imaginamos en las generaciones jóvenes.

De acuerdo al reporte anual de PornHub en el año 2015 se vieron alrededor de 4 billones de horas de pornografía lo que es “2.5 veces más de lo que el homosapiens han estado en la tierra”.

Se vieron 12 videos por persona en el mundo, en promedio las visitas al sitio duran 9 minutos con 20 segundos “suficiente para encontrar lo que estás buscando y masturbarte”. Generalmente la búsqueda de pornografía se hace entre las 9:00pm y media noche y tiene un pico a las 4:00pm; la palabra lesbian es lo más buscado en el sitio, sorprendentemente por mujeres. Escandaliza saber que entre los top 10 de categorías buscadas se encuentran step mom, mom, step sister y teen.

A nivel mundial 24% de los usuarios de pornografía son mujeres. También sorprende que entre los top 10 de países con mayor porcentaje de mujeres viendo pornografía se encuentran cuatro países de Centro América: Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Honduras. Por otro lado, el 60% de los usuarios son millenials (18 – 34 años) y el 52.9% de la pornografía se ve desde el celular; lo que podría explicar porque algunos jóvenes son tan celosos de sus teléfonos.

Las estadísticas señalan que cada vez hay más usuarios de pornografía y el estudio de PornHub indica que las personas están cada vez más empoderadas para disfrutar del sexo y tienen menos vergüenza de ver pornografía. En otras palabras la pornografía, como ya se estableció, se está convirtiendo en normal, natural y necesaria. Pero, ¿cuál es el problema con esto? Primero, la pornografía funciona como una droga y por lo mismo es sumamente adictiva para las personas. Segundo, la pornografía es generalmente hardcore provocando en la mente de los usuarios de pornografía la creencia de que las relaciones sexuales deben ser de esta manera incentivando la violencia.

Por último, el uso de la pornografía genera expectativas que no se cumplen en la realidad, motivo por el cual el aumento en problemas para alcanzar orgasmos y tener relaciones amorosas es algo frecuente.

La pornografía es aún un tema que no se habla con todos, ni en todos lados, razón por la cual no creeríamos que muchas personas enfrentan serios problemas con esto: adicciones, disfunción eréctil, incapacidad para alcanzar orgasmos, inexistencia de relaciones interpersonales, entre muchos otros. Existe un movimiento denominado “Fight The New Drug” que lucha bajo el slogan porn kills love por crear conciencia de tres grandes problemas de la pornografía, que se resumen en que esta afecta el cerebro, las relaciones y a la sociedad.

Primero tenemos que saber que nuestro cerebro posee un mecanismo denominado “reward pathway” que consiste en incentivarnos a realizar cosas que nos hacen sobrevivir a nosotros y a nuestros genes. El incentivo es que cuando realizamos estas actividades el cerebro genera dopamina, lo que nos genera una sensación de felicidad y bienestar. Por ejemplo, comer es una actividad que nos hace sobrevivir y que por lo tanto el cerebro la recompensa produciendo dopamina.

¿Qué tiene que ver esto con la pornografía? Pues, cuando una persona está viendo pornografía el cerebro lo interpreta como una oportunidad para aparearse –es decir mantener vivos nuestros genes- por lo que automáticamente produce dopamina en muy altos niveles, es decir el cerebro provoca que nos sintamos muy bien viendo pornografía. El problema es que, al igual que cualquier droga, nuestra dosis para sentirnos cada vez mejor debe ser más alta. En la pornografía esta dosis no se traduce en más horas viendo pornografía sino en categorías más “hardcore” haciendo más difícil que las personas se exciten con la realidad, afectando de esta manera las relaciones con nuestras parejas.

En este video se explica como la pornografía es adictiva: The Science of Pornography Addiction

Pero el hecho de que la realidad ya no excite a las personas que ven pornografía, no es la única forma en que la pornografía afecta las relaciones. La pornografía es una fantasía que genera falsas expectativas en los usuarios. La realidad es que no todas las mujeres tienen los cuerpos perfectos como los que se muestran, ni todas gritan escandalosamente durante el sexo.

Y lo más importante: no a todas les gusta que las jalen del pelo, se les escupa, se les pegue –cosas que en los videos pornográficos parecen no sólo normales sino generadores de mucho placer-. Pareciera que entre más abusivo o hardcore es el video, más es el placer.

Los problemas principales que surgen de esta falsa realidad son que lo hardcore se está normalizando, esto genera que tanto hombres como mujeres creen en una falsa realidad que estipula que entre más “intenso” –por no decir violento- sea el sexo el placer será mayor. Estudios señalan que el sexo en la vida real es completamente diferente al sexo que el mundo de la pornografía vende.

El problema es mucho más intenso en los jóvenes que sin nunca antes haber tenido novia empiezan a ver pornografía, porque entonces, la relación entre hombre y mujer es definida bajo los estándares de la pornografía ya que  es la única realidad que conocen. Para cuando estos jóvenes empiezan su primer noviazgo se dan cuenta que no se sienten excitados por sus parejas. De acuerdo a estudios realizados, la disfunción eréctil era, antes de la pornografía, un problema de hombres adultos de tercera edad; hoy es un problema de muchos jóvenes que se han formado con la falsa realidad que presenta la pornografía creyendo a su vez que esta es la única realidad. En otras palabras, los jóvenes no son capaces de tener una erección sin la ayuda de la pornografía; razón por la cual ahora es tan común conocer parejas que ven pornografía juntos con la excusa de “nos gusta experimentar cosas nuevas”.

Tristemente la pornografía, como cualquier otra droga, afecta no sólo a la persona que lo consume sino a las personas a su alrededor, en particular a su pareja. ¿Por qué? La persona que ve pornografía luego se siente menos atraída físicamente a su pareja, menos satisfecha con la forma en que su pareja tiene sexo y por último se siente más frustrada por la negación de la pareja a probar cosas nuevas. Además, la pornografía se trata de todo lo que el hombre quiere hacerle a la mujer. Las estadísticas señalan que en 9 de cada 10 videos las mujeres son física o verbalmente abusada y humilladas. Esto además de tener un efecto directo en el aumento de casos de violencia intrafamiliar, violaciones y demás. Afecta también el verdadero propósito de una relación sexual: darle placer a mi pareja haciéndole el amor. El amor no es egoísta y es desinteresado, por esta razón, el ideal de una relación sexual debería buscar la mutua satisfacción de tanto el hombre como la mujer, esto no es el caso de la pornografía.

La persona que ve pornografía se encierra en un mundo irreal que le hace difícil interactuar con las personas en la vida real, provocando de esta manera que poco a poco se convierta en una persona con un carácter difícil, abusivo y sobre todo en una persona solitaria que no quiere compartir con nadie y quiere estar frente a una computadora la mayor parte de su tiempo. Hay tanto más por decir de lo dañino que la pornografía es para las personas y para las parejas. El punto y propósito de esta columna era crear ese estado de alerta necesario para reflexionar sobre nuestras relaciones, sobre nuestras creencias y más importante sobre nuestros hábitos.

Si quieren saber más sobre los efectos nocivos de la pornografía sobre nuestro cerebro, nuestras relaciones y en la sociedad pueden ingresar a Fight The New Drug.

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One Comment
 
  1. Avatar
    Roberto Andrade / 26/05/2016 at 16:49 /Responder

    Muy buen artículo. Mas hombres deberian de leer esto y darse cuenta de lo que les afecta.

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