Una escultura. Una idea difusa en la mente que va cobrando vida tras muchas noches de pruebas, trabajo y desvelo.

La develación de una escultura en un acto público.  Un hecho que requiere tiempo, planificación y organización por instituciones gubernamentales.

Un acto público.  Un suceso llevado a cabo por el gobierno, quien representa a un Estado laico.

La cancelación de un acto público, ¿intolerancias ocultas?…

El 25 de noviembre se celebra el Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer.  La Secretaría Presidencial de la Mujer -SEPREM- y el Ministerio de Cultura y Deportes en Guatemala había organizado para esa fecha la develación de la escultra “No al femicidio” del artista guatemalteco Manolo Gallardo. La escultura, la cual hace referencia a una mujer, causó disgustos y rechazos entre diversas personas de la religión cristiana, quien a través de una carta dejaron ver su rechazo ante la escultura y el acto público que se realizaría. Y de pronto, la actividad fue cancelada.

La escultura podría ser interpretada como si se tratara de una mujer crucificada, aunque no existe nada evidente que así lo muestre.  Posee tres mariposas posadas sobre su cuerpo, las cuales de acuerdo al artista representan a las hermanas Mirabal, asesinato que impulsó la institucionalización de la fecha 25 de noviembre. Sin embargo, algo en la escultura no convence a un grupo de personas.

Elizabeth Quiroa, persona al mando de SEPREM, manifestó que el evento ya no se llevó a cabo porque como institución pública desean que las actividades se hagan en un marco apropiado para todas las personas.

¿Qué hechos garantizan que cualquier acto, ya sea público o no, sea “apropiado” para todas las personas?

¿Es la escultura realmente una ofensa para la religión cristiana?

¿Es necesaria la cancelación de un evento público derivado a las razones que aparantemente están detrás de este?

Podríamos hablar sobre la escultura y las diferentes formas de interpretación que cada persona le otorga, ya que como cualquier otra expresión plástica, puede tener muchas.   Toda obra será siempre apreciada por muchos y detestada por otros.  Sin embargo, el que existiera una planificación previa para la develación de una escultura en particular dentro del marco de un acto público, implica que las personas de la institución a cargo conocían la escultura.  La pregunta es ¿Cuántas firmas son necesarias para la cancelación de un evento público?,. y más aún,¿Qué razones de peso deberían existir detrás para ello?

Las discusiones sobre el tema están sobre la mesa.  Varios medios lo han abordado. Pablo Piloña, caricaturista guatemalteco responsable de La Matraca, publicó el día de ayer una caricatura al respecto.  Sin embargo, todavía no hemos escuchado las opiniones del ciudadano común. Un hecho sencillo que encierra mucha simbología e interpretación.

Las dudas permanecen.  Para muchos la cancelación de este evento, más que un respeto para la religión cristiana, fue seguir manteniendo sin volar, a tantas mariposas que así lo desean. Y que en Guatemala, necesitamos tanto.

 

 

 

 

 

Compartir

Otros artículos de interés

SALUD QUE ABRAZA LA DIVERSIDAD

Maripaz Estrada / Opinión “En los años por venir tendrán la oportunidad y responsabilidad de cambiar el mundo, para que sea un lugar mejor, un lugar más seguro, un lugar...

Las Teorías Sociológicas de Marx y Weber y su Impacto y Aplicación en Los Juegos del Hambre

Santiago Camposeco Los libros siempre han sido una parte fundamental para el ser humano, podemos decir que son una de las principales fuentes de información y entretenimiento para las personas....

Vivimos Conectados, Pero Más Solos Que Nunca

Diana Gabriela Romero Barrientos Ivanna Ximena Horney García En la actualidad, la tecnología forma parte de casi todos los aspectos de la vida humana. Los teléfonos celulares, las redes sociales...

Nacimos así: el mal no se aprende, se hereda

Por Valeria Juárez y Alejandro Camajá Hace unas semanas, en el transmetro de las siete de la mañana, alguien se quedó parado frente a un asiento vacío mientras una señora...

La Rebelión Z

Sebastian Alexis López Valencia Imagine a un joven coordinando una protesta desde su teléfono mientras el gobierno que lo reprime acaba de bloquear sus redes sociales. No es una distopía:...