Durante más de un año nos hemos adaptado a la “nueva normalidad” debido al COVID-19, luego de 9 meses dentro de la pandemia, llega la vacuna contra la misma.

Pzifer fue la primera vacuna aprobada por la Organización Mundial de la Salud, el 31 de diciembre del 2020. Esta institución listó la vacuna como uso para emergencias, por lo que se abren las puertas para acelerar los procesos de aprobación para su distribución y administración.  Al listar la vacuna como una emergencia, también se permite a Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia-UNICEF y Organización Panamericana De La Salud- OPS, adquirir dicha medida preventiva para la distribución a países necesitados.

Aunque la vacuna fue aprobada en un estado de emergencia mundial, hoy en día en Guatemala hay menos de 150,000 personas vacunadas con el esquema completo, en un país con aproximadamente 18 millones de habitantes.

Mi experiencia personal es favorable hacia la vacuna, en principio porque he sido una de las afortunadas de tener un esquema de vacunación completo contra el COVID-19, por ser parte del Cuerpo de Bomberos Municipales-CBM, también porque al recibirla los efectos fueron mínimos.

Es de mencionar que al recibir la primera dosis de la vacuna, tuve más efectos secundarios que en la segunda, tales como fiebre, dolor de cuerpo, escalofríos, deshidratación y cansancio, todos estos síntomas en el rango de lo esperado. Luego en la segunda dosis no tuve ninguno.

El proceso en el que yo recibí la vacuna fue ordenado y rápido, sin embargo, reconozco que no ha sido así para todos, muy poca parte de la población vacunada dentro del país se puede relacionar a estas cualidades, ya que los puestos de vacunación dentro del mismo, se han caracterizado por todo lo contrario.

De igual forma pude probar la plataforma del Ministerio de Salud y Asistencia Social-MSPAS para el registro de personas, ya que inscribí a mis abuelos y durante el proceso, pude evidenciar que a pesar de ser una plataforma que sí funciona, esta forma de registrarse para la vacunación funcionaría para toda la población si esta tuviera acceso a tecnología, a transporte, a educación; pero con más de la mitad de los habitantes viviendo en una situación deplorable, no es posible.

Aún cuando sé que existen maneras alternas de registro, como lo son los puestos de registro para la vacunación, también sé que no se llegaría a tantas personas si dicho registro se realizara a través de medios de comunicación masivos. Los habitantes de Guatemala quieren y precisan tener un acceso equitativo para esta medida preventiva tan necesitada por y para todos.

Por último, aprendí que no todos vamos a tener la misma experiencia de acuerdo con una causa masiva, como lo es la vacunación y sé lo difícil que es creer que en un futuro cercano pasará para toda la población, pero cuando sea tu turno infórmate, regístrate y vacúnate.

 

  1. OMS, La OMS publica su primera validación para uso en emergencias de una vacuna contra la COVID-19 y hace hincapié en la necesidad de un acceso mundial equitativo [Internet]. Who.int. 2021 [citado 22 junio 2021]. Disponible en: https://www.who.int/es/news/item/31-12-2020-who-issues-its-first-emergency-use-validation-for-a-covid-19-vaccine-and-emphasizes-need-for-equitable-global-access

 

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