Ana-Raquel-Julio

Ana Raquel Aquino / Opinión /

Ángel valiente:

fueron 125 metros,

125 metros en caída libre.

Caída desgarradora.

Era 18 de un junio cualquiera. Cuentan que ese día no asistió a clases, ¿qué importan las versiones si envuelve nuestra verdad? Su mama activó la alerta Alba-Keneth. Su papá mencionó que sería un excelente arquitecto. Recuerdo cuando leí la noticia. Decía que unos mareros lo habían tirado del puente Belice porque Ángel se negó a matar a un piloto. Sería su bienvenida al mundo real. Nadie con 12 años podría saber las consecuencias del “no” que antecedió su caída. Me provocó una emoción amorfa entre sorpresa, indignación y asco. Sí, asco, por cohabitar entre salvajes.

Ángel es ejemplo:

fueron 125 metros

125 metros de caída al vacío

Caída sin freno.

Imagino el momento cuando lo empujaron. El aire del puente acrecentándose por el paso de un tránsito fluido. Los escalofríos apropiándose de su cuerpo, por reacción natural. Los salvajes alterando una infancia tranquila, modificando así el rumbo de una vida. Miedo encapsulado. Ángel no quiere moverse. Un hombre sin sesos reprochándole el “no” tan decidido. La adrenalina haciendo de las suyas. Ángel contando sus últimos minutos de vida. Heroico: dijo que ni así lo haría. ¿Cómo se escoge entre morir destazado o aventado al vacío?

Ángel impetuoso:

fueron 125 metros,

125 metros de caída hacia la realidad.

Realidad asesina.

Ese día lanzamos por el precipicio una vida y toda dignidad. Arrojamos legalidad, institucionalidad y tanto “derecho humano” que defendemos. Hemos lanzado hacia la fosa común a Ángel y a nosotros mismos. Sobran los números de cuenta para realizar donaciones, los hashtags indignados y columnas de opinión vociferando atrocidades. Digo sobran porque lo único que nos alcanza es hartazgo. Lo que más duele es tanto verbo en pasado.

Ángel víctima:

fueron 125 metros,

125 metros de caída hacia lo incierto.

Incertidumbre que corroe futuros.

Hoy regresé a leer el periódico. Me rehusaba desde el sábado. Y como quien se vuelve a dar con la misma pared, leo: Tres hombres mueren baleados en Chiquimulilla. Tomo aire. No todo puede ser malo, pienso. Volteo la página con un poco de fe: Guatemala protesta en la oscuridad. Esperanza.


*Mis condolencias a la familia de Ángel. Siento el dolor como propio.

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