Alexander-López-Abril

Alexander López / Opinión /

Hace cuatro años realicé mi voto favoreciendo al Dr. Suger, luego, en segunda vuelta (tratando de no empeorar la situación de nuestro país y la posible victoria de Baldizón) voté por el actual binomio. Sin embargo, hoy es el día para enmendar mi error y salir a las calles a pedir respuestas del mal uso y hurto de los bienes nacionales, así como de la pésima gestión administrativa de nuestros trabajadores en los puestos públicos.  Esta situación requiere una intervención de nosotros -los ciudadanos- para que cese el circo promulgado y no únicamente por este gobierno sino también por los dirigentes venideros en los próximos años.

No se puede permitir más ya.

Muchos de los que están en el poder quieren más y más, así que se llenan las arcas y se aprovechan de los recursos económicos destinados a la gente sencilla, enferma, desempleada, sin educación y necesitada de los servicios sociales. Personas que mueren en los hospitales por falta de insumos y atención, analfabetismo y falta de educación a niños, miles que mueren debido a un sistema débil en seguridad y justicia, muchos que no salen de la pobreza por falta de oportunidades de empleo y niños desnutridos a los que no les llega alimento; dinero que en vez de estar en bolsas de pocos, deberían estar en estómagos de muchos.

Sin embargo, este es el día de hacer el cambio y hacer realidad nuestra participación política, no solo a través de las palabras sino también a través de nuestra presencia de inconformidad, reclamando así el esclarecimiento de los muchos actos ilícitos y el castigo justo con todo el peso de la ley sin intervenciones de los mismos partidarios en los puestos de poder.

Personas, instituciones y organizaciones -tales como José Rubén Zamora y el Periódico, Claudia Escobar, Glenda López, Plaza Pública, la Cicig y diversos movimientos más- que han tenido las agallas y el compromiso de tratar de hacer un cambio en el sistema de justicia -al resaltar las anomalías en la estructura pública-, han recibido la espalda de ese mismo sistema (deteriorado y usurpado por ladrones) y hasta han sido perseguidos y amenazados de muerte. Tantas atrocidades que muchos de nosotros los guatemaltecos (y me incluyo) hemos dejado pasar, y que al final, lo único que hemos hecho es quejarnos de la corrupción y esperar lo peor.

Estoy seguro que estas manifestaciones están marcando un nuevo comienzo para la democracia de nuestro país, una democracia que no esté prostituida por ejemplares inhumanos como la vicepresidenta Roxana Baldetti, el presidente Otto Pérez Molina y  como todo su gabinete.

Que esta marcha pueda infundir en nosotros la conciencia por una mejor Guatemala y un nacionalismo positivo.

Basta ya de mentiras, de cinismo, de falta de diplomacia, hurtos, saqueos a nuestra economía nacional, y sobre todo a la falta de compromiso con las funciones que una vez nosotros confiamos darles.

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