beso

Rosa María Turcios/ Corresponsal/

Cuando conoces a una persona que te gusta y se te hace interesante, lo primero que muchas veces te imaginas es darle un beso.  Sin embargo, ¿sabes todo lo que surge por un beso? ¿Qué besos has dado?

Bien dicen los expertos en la ciencia que besar es una de las actividades más placenteras para el ser humano y que cuando nos sumergimos a ese mundo mágico del roce en los labios nos quedamos junto a nuestra pareja y nuestro cerebro nos marca inmediatamente a repetir esa experiencia.

En los labios y la boca tenemos distintas terminaciones nerviosas que estimulan a besar, con esto liberamos químicos y los enviamos al cerebro que nos hacen sentir plenos, también nos ayudan a quemar calorías.  Varios científicos dictan que el amor tiene tres componentes claves y específicos: romance, apego y excitación sexual.

¿Qué busca un hombre al besar?

Apetito sexual: de acuerdo a algunos estudios, la saliva del hombre posee testosterona, hormona sexual masculina que transfiere a su pareja para despertar el apetito sexual.

Besos mojados: el sabor de un beso mojado le desarrolla el gusto y sentido del olfato, por eso necesitan que ese beso sea baboso.

Labios carnosos y rosados: la excitación les provoca que el color de los labios sean de un color diferente, demostrando la juventud y buena salud de su pareja.

¿Qué busca una mujer al besar?

Crear lazos afectivos: dar un beso libera oxitocina y dopamina que son neurotransmisores que unen el compromiso con el amor y romanticismo en el ser humano.

Sexo: la mayoría de las mujeres asumen que los besos son parte importante tanto como en una relación como en el sexo. Sin embargo, algunas mujeres afirman que pueden tener sexo sin besar y sentir nada.

Labios regulares: la mayoría de mujeres prefieren a los hombres con labios normales porque asumen que besan mucho mejor y apasionados.

En Internet se puede detectar que un alto porcentaje de las personas entrevistadas o encuestadas creen que el mejor beso es aquel que se da lenta y cautelosamente con los ojos cerrados, ya que con esto realzan la magia de los deseos mentales que cada uno puede tener y lo llevan a la plenitud.

¿Qué beso te gusta más? ¿Existen besos falsos? ¿Cuánto duras en dar un beso? ¿Te gustó el beso que durante mucho tiempo esperaste con esa persona especial, o únicamente se quedó en un “estuvo bien”?

Aquí te presento el conteo de los primeros lugares en cuanto a besos hablamos:

Beso con tacto
Aquel que al mismo tiempo que besas, tienes contacto físico. Uno de los contactos físicos vistos frecuentemente en las parejas es sujetar lentamente la cabeza y jugar con sus labios.

Beso francés
“El famoso beso de lengua” Este beso juega con la imaginación y coordinación al mismo tiempo. Es un beso que se da sutilmente tratando de coordinar la respiración con tu pareja sin pasarte al baboseo ya que este le quita interés, pudiendo provocar disgusto.

Beso de película
Es aquel beso que ha necesitado ensayo tras ensayo, aunque la práctica tampoco te garantiza ser el actor estelar. En este los labios tanto del chico como de la chica deben sellarse con un apasionado y tremendo beso en que cada uno se complementa y besa un labio, ya sea el inferior o superior.

Beso desatado
Este beso es una explosión sexual acumulada de ambas partes durante cierto tiempo. En este no hay reglas ni patrones, se puede decir que “se vale de todo y cómo lo querrás hacer”.

Beso excitador
Este beso es el más peligroso para el ser humano porque llegamos a un nivel de jugueteo en que sí y no pero sin besar a la pareja. Con este beso te acercas con la intensión de un solo beso pero como en el fútbol, en el último segundo te desvías a las comisuras, a los labios, barbilla, cuello y demás partes del cuerpo. Esto es excitador porque juega con la mente y puede llegar a lograr tu propia fantasía.

No hay nada más completo y maravilloso que estar con la persona que elijas, donde ambos se complementen.  Un mundo sideral con sus propias fantasía y técnicas, en el cual concluyan con el beso tan esperado. Si te deja una profunda exquisitez, cuenta uno, dos, tres, respira y hazlo de nuevo.

 

Fotografía: blogs.quien.com

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