El incremento de la pobreza no solo en el área rural sino en la urbana, la falta de educación, el uso incorrecto de los recursos naturales entre otras cosas, ha evidenciado las vulnerabilidades del país. Las mismas, ya sean físicas, sociales, educativas, ambientales y políticas, no solo afectan a la clase social más baja, sino afectan también a otros sectores. Sin embargo, hablamos de Guatemala, un país que es tan desigual que según el XII Censo Nacional de población y VII de vivienda, el analfabetismo está en un 18.5 por ciento del total de los guatemaltecos, siendo las mujeres las más afectadas.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la pandemia por Covid-19 podría aumentar la pobreza extrema al 21.4 por ciento, a esto debemos de sumar las vulnerabilidades ambientales ocasionadas por el cambio climático. Abordar la desigualdad es trabajo de todos los sectores, es necesario enfocarnos en la niñez y en la desnutrición que aqueja los lugares más alejados, debemos lograr cohesión social y enfocar nuestros esfuerzos en lograr que la pobreza y la desigualdad se aminoren por el bien del país.

 

Como instituciones y sociedad, debemos de trabajar unidos para crear políticas que permitan que las personas cuenten con vivienda digna, acceso a la salud y a la educación.

 

Es tiempo de potencializar todos los recursos con los que cuenta nuestro país, desarrollar todas las capacidades humanas; para hacer una diferencia que ayude a minimizar la pobreza y desigualdad.

 

Debemos dejar la indiferencia y ser la diferencia, para lograr ser un país menos pobre, con menos desigualdades, pero sobre todo, un país destinado al desarrollo.

 

Bibliografía:

http://hdr.undp.org/sites/default/files/hdr_2019_overview_-_spanish.pdf

https://www.prensalibre.com/guatemala/comunitario/coronavirus-dejara-en-guatemala-300-mil-pobres-extremos-mas/

 

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