Aleida Solares / Corresponsal /

Moda. Ese fenómeno en el que cada cierto tiempo caen niños, jóvenes y adultos. Puede ir desde jugar cincos y programas de televisión hasta equipos de fútbol. Para muchos, esto es exactamente lo que sucede con el voluntariado en la actualidad. En especial por la fuerza que han cobrado movimientos como Fábrica de Sonrisas o Un Techo para Mi País, a los cuales se han unido una gran cantidad de personas.

Moda o no, lo cierto es que el número aumenta mes con mes y hay quienes se preguntan por qué. ¿Cómo el voluntariado está siendo tan fuerte, no sólo las grandes organizaciones, sino también el trabajo social independiente?  Está siendo fuerte sí, pero también hay un buen grupo de personas que no les interesa para nada hacerlo. Qué hueva ser voluntario.

Lucía, estudiante de Comunicación en la URL, no se ha involucrado en ningún proyecto de voluntariado porque ” siempre son las mismas cosas. Deberían haber nuevas, innovadoras.” Para muchos otros, puede ser aburrido, y para algunos,  regalar cosas no soluciona el problema.

Es importante tener presente que el voluntariado no es lo mismo que la caridad. No se trata de donar comida o ropa a las personas que lo necesitan y ver desde lejos cómo se benefician de ello.  El voluntariado entendido en su forma más amplia, implica ser un agente activo en el cambio que se está realizando. Es trabajar hombro a hombro con quienes lo necesitan para crear una diferencia en su vida, al mismo tiempo que ocurre en la de uno mismo.

Asimismo, se debe tomar en cuenta que la idea de tener que regalar algo material se deriva del fenómeno de la moda antes mencionado. Se cree que el hacer voluntariado se limita a acciones como las de Techo (es necesario aclarar que ellos no regalan las casas, las familias beneficiadas pagan una parte de la misma), cuando existen distintas formas de ayudar en donde sólo se necesita donar tiempo.

Para Paolina de Movimiento Cuarto Mundo, el voluntariado “es una manera de promover el cambio a la vez que lo vives. Es una forma de demostrar nuestro amor e interés por mejorar algo que pensamos puede ser maravilloso.”

Alejandro, voluntario de Fábrica, se involucró en este movimiento porque “ha sido el único que he encontrado en el que no es necesario dar algo material para traer felicidad a las personas”. Como este proyecto, hay bastantes. El problema de muchos parece ser que no se informan. Por ejemplo, la gran mayoría no sabe que en la URL existe un departamento de voluntariado dentro del DAE, en donde hay asilos, guarderías, reforzamiento escolar, entre otros, y no es necesario ningún tipo de requerimiento para participar, más que las ganas de hacerlo.

Muchas personas tampoco tienen conocimiento de que existe un Centro de Voluntariado Guatemalteco que enlista una gran cantidad de lugares y organizaciones a las que pueden unirse dependiendo de qué es lo que les interesa. Existen fundaciones en pro del medio ambiente y los animales; organizaciones que ayudan a niños con cáncer o que buscan una integración cultural. En fin, las opciones son vastas.

Javier, estudiante de la URL opina que una de las razones por las cuales la juventud no realiza voluntariado es “porque nos falta la iniciativa y solemos ser egoístas. Tampoco quiere decir que no nos interese, simplemente algunas veces es necesario que alguien llegue y nos pida ayuda o que nos involucremos, para que realmente lo hagamos.”

Esto es uno de los puntos más importantes que deben tomar en cuenta aquellos que son voluntarios: invitar a sus amigos, familiares o compañeros a participar en sus proyectos. Y es que al final no sólo se está ayudando, sino que es una forma de conocer y crear lazos con personas que comparten el mismo pensamiento. Según Marre, voluntaria permanente de Techo, “te abre las puertas a conocer gente que de algún modo tiene una visión diferente ante la realidad social y la indiferencia”.

Para ella, el voluntariado ha sido un proceso. “Me di cuenta que al meterme en voluntariado necesitaba cada vez más transmitir esa invitación.”  Esto, hasta el punto de haber logrado traer a voluntarios de las sedes de Huehuetenango, Jutiapa o Cobán, para construir en el campamento de Semana Santa.

“Soy VOLUNTARIA, porque mi país así lo requiere, porque lo necesita y más que el país -que son sólo superficies limitadas por fronteras- ‘mi gente’ lo necesita.”

De acuerdo con Marre y Paolina el voluntariado es un compromiso, no sólo con uno mismo, sino con el resto de las personas. Para Pao, “al final no importa tanto con qué te comprometés, sino por qué te comprometés.”

Es necesario aceptar que a través del voluntariado sí se está logrando un cambio. Algunos a paso más lento que otros, pero creciendo constantemente. Al final del día es decisión de cada persona involucrarse o no, creer en los proyectos o no, pero como dice el proverbio chino:

Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.”

Escribo esta nota como una voluntaria, pero es probable que alguien tenga una opinión diferente. ¿Vos qué crees?

Fotografía: www.neilly.deviantart.com

 

 

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