By Alanon
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Por Mario

Cuando era niño las fiestas solían ser de mucha alegría; recuerdo muy bien cuando salíamos con mis papás y mi abuelo y nos íbamos a “vitrinear”. Comenzaban las comidas especiales y nos juntábamos todos con la familia materna; papá ya había muerto así que por eso mi abuelo era una figura muy especial para mí.

Las fiestas dejaron de ser tan alegres, ya que mi abuelo comenzó a tornarse terco, queríamos llevarlo a las festividades, pero él se emborrachaba en cada fiesta que nos invitaban e incluso en casa. 

Comenzaba el pleito entre él y mamá, se ponían a discutir y él no le hacía caso, ella no se daba cuenta que el señor estaba muy borracho y que por mucho que intentara hacerlo entrar en razón, era totalmente inútil no lo iba a lograr. El hombre estaba desquiciado.

Mi hermana se ponía histérica y mi madre me lanzaba un grito:” Mario, Mario, ven a ver a tu abuelo no quiere hacer caso”.  Ya estábamos listos para ir a la misa dominical, pero en ese preciso momento el abuelo se había metido en su cuarto y había cerrado la puerta con llave. Nadie se movía, estábamos pendientes de lo que pudiera sucederle. No teníamos el valor de dejarlo solo, teníamos mucho miedo de que se tirara de segundo nivel, que se emborrachara otra vez o que se ahogara con sus vómitos.

Resolvimos permanecer en casa, algunas veces hicimos que él saliera de su cuarto y nos acompañara a misa, pero en la iglesia se quedaba dormido en la banca o empezaba a hacernos pasar vergüenzas. Muchas veces me quedé cuidando al abuelo, pero mi madre se iba de mal humor.

Hasta que un día ya no pude aguantar más de vivir de esta manera y tuve que buscar una solución. 

En un programa de radio escuché un mensaje donde hablaban sobre cómo pasar las fiestas de fin de año y eso me abrió la mente y los ojos, entendí que si podía pasar unas buenas fiestas dónde no se involucra el caos familiar.

Conocí, mucho tiempo atrás, a estos grupos de Al-Anon y decidí quedarme allí, porque comprendí que tanto mi familia como yo, estábamos afectados por la enfermedad del alcoholismo. Hoy me siento muy contento de pertenecer a esos grupos, pero realmente esta historia que yo escribo es para contarle a las personas que sí se puede vivir unas fiestas de fin de año felices o por lo menos tranquilas, así que me gustaría compartir unas sugerencias que me han servido para tener unas fiestas serenas y por qué no en paz.

  • No discuta con su familiar alcohólico, déjelo. Si quiere irse a dormir que lo haga, ocúpese de lo suyo. Si tiene hijos pequeños, comparta con ellos. Cuéntele qué es lo que le sucede a su esposo/a de manera simple y sencilla, sin juzgar sin criticar y traten de pasar un buen momento.

 

  • Tener en mente un plan B: si nuestro ser querido está alcoholizado y no quiere venir con nosotros a alguna de las invitaciones, háblele a una persona amiga para que le acompañe. Otro posible plan B podría ser llevar su propio vehículo, irse en Uber, taxi, etc. Es muy importante, no permanecer en un lugar en contra de su deseo o abordar un auto con un piloto ebrio.

 

  • Si vive con una persona muy violenta y que se torna aún más violenta cuando bebe,  tenga preparadas las maletas o mochilas para usted y para sus niños. Ponerse de acuerdo con una persona de su confianza, (un familiar, amigo, etc.) y relatarle acerca de su situación. Pídales refugio temporal por si tiene que salir huyendo de su casa (todo esto previamente antes de que la situación se pueda desarrollar). Tener lista las llaves del auto, si no tiene auto puede llamar un Uber que le llegue a traer. Dinero en efectivo.

Gracias Al-Anon por ayudarme a ver las cosas de una manera diferente, a cambiar mi actitud ante mí alcohólico y hacia mi persona. Quiero decirles a las personas que leen esto que si van a regalarse algo, regalense recuperación. 

Le deseo de todo corazón paz, amor y abundante serenidad.

About the Author

Somos una hermandad formada por parientes y amigos de alcohólicos, que sentimos que nuestras vidas han sido afectadas por la forma de beber del o de los alcohólicos, que comparten experiencia, fortaleza y esperanza.
En Al-Anon perseguimos un único propósito ayudar a los familiares y amigos de los alcohólicos.
Información a los teléfonos: 22347503 y 22347504 ó alanondeguatemal@gmail.com/ GRUPOS DE FAMILIA AL-ANON GUATEMALA/ www.alanondeguatemala.org

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