Juan Cifuentes
Corresponsal

“Alejandra quiere ser tu amiga”. “Pablo te está siguiendo, síguelo tu también”. Si estas frases se te hacen conocidas definitivamente conoces las redes sociales y aunque su nombre bien lo indica… ¿Realmente te acercan al mundo? ¿En realidad sabes quién está del otro lado de una computadora?

Facebook , Twitter , Flickr , My space, Hi5 y una lista muy grande de sitios web en donde puedes conocer gente, hacer amigos e interactuar con ellos. Actualmente estos sitios son una gran ventana al mundo cibernético en el que todos quieren ser el más popular y por supuesto llegar a “n” cantidad de amigos. Si no tienes la edad suficiente no hay problema, cambias tu año de nacimiento y ¡listo!, ya tienes tu perfil.

Lo que aún probablemente no te has dado cuenta es que ese mundo que está dentro de un computador no te acerca a tus amigos, sino todo lo contrario. ¿Qué hacen muchos niños y jóvenes, incluso adultos de hoy día? Llegan a casa y se encierran en su cuarto a chatear y revisar su perfil el resto del día. ¿Qué pasó con las reuniones para tomar un café, las salidas a comer un helado, las tardes de comer antojitos, los domingos familiares donde papá y mamá pueden estar en casa y compartir con los hijos?.

Por supuesto que en nuestra vida continuamos compartiendo con personas. No puede faltar el cuchubal de los cuates de la promo, el tercer tiempo después del partido de fut y otras muchas actividades que promueven la convivencia. Sin embargo, en cada reunión no faltan aquellos que poseen su famoso Blackberry
o como se conoce también “Esclaberry”. Algunos sitios de internet brindan al teléfono Blackberry una historia que se relaciona con la esclavitud que vivía el mundo años atrás, donde el nombre del teléfono era el mismo del de aquella bola negra que con un grillete atado al tobillo era colocado a los esclavos de los campos de algodón . Hoy esa bola negra, o “Black-berry”, es simplemente un símbolo de la esclavitud moderna. Si tienes alguna duda haz una pequeña búsqueda y quedarás sorprendido.

Adicionalmente también existe el iPhone , los sistemas Android y otros dispositivos que han aparecido con su programita Whatsapp , que también están haciendo de las suyas sumergiendo a cantidades enormes de personas en el ciberespacio. Y no es que esté mal la utilización de este tipo de dispositivos, sitios web y aplicaciones; lo que no está correcto es la adicción que esto produce y la ausencia mental de las personas, que no hacen más que mover los dedos pulgares con cabeza abajo y responder cuando uno les habla: “Ajá, sí, no, no sé, a saber, ahorita voy…”

Estas redes sociales exponen al mundo a toda la información personal que las personas proporcionan, información que se sabe ha sido utilizada incluso para cometer secuestros y asesinatos. Existe un contrato cuando uno se registra a cualquiera de estas redes sociales, el cual ninguno lee y lo único que hace es darle lo mas rápido posible hacia abajo con el scroll y dar clic donde dice “Acepto”. ¿Qué dice realmente el contrato? ¿Pueden o no pueden divulgar tu información y tus fotos? Aún así le pongas a tu perfil que la información es confidencial, eso no es del todo cierto. Toda tu información se encuentra guardada en una base de datos a la que obviamente los administradores de las redes sociales sí tienen acceso.

Dejo a tu discreción el análisis de este tema, pero es conveniente que reflexiones y que hagas buen uso de la tecnología para que las redes sociales no te alejen de la sociedad y te conviertan en un ser socialmente antisocial.

Fotografía:
Antisocial: http://www.flickr.com/photos/richmooremi/5076057259/

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