Beatriz Camey/

Literalmente así fue, no imaginé que sería un doble adiós.

Saludo intangible y despedida tangible, creadora de un futuro incierto y de una intriga dudosa permanente hecha por la ausencia que tuvimos en un tiempo ambos.

Sí, es correcto tanto saludar como despedir ahora son un complejo siendo una pregunta sin respuesta encubierta y a la vez disimulada por los dos, aunque mi corazón te pida y mi cabeza hable con orgullo, diviso el sentimiento que pudimos tener.

Pero ahora entiendo que si es por periodos y fragmentos que te tendré prefiero una despedida que un saludo.

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