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Javier Rubio / Opinión / 

La primera vez que escuché la frase “una mujer con dinero, no para que me de, sino para que no me esté pidiendo” no pude más que reír, en ese entonces no comprendía el verdadero significado de la palabra y lo único que pude pensar en ese momento fue, como coloquialmente se dice, “qué agarrada esa persona”.

Sin embargo, un par de años después y con un poco más de experiencia, creo haber llegado a comprender el verdadero sentido de la frase. El fenómeno es igual al que se da cuando vuelves a leer un libro después de unos años, logras descubrir nuevas cosas y prestas atención a más detalles. Así que en las siguientes líneas intentaré explicar el sentido de la frase.

¿Quién es una mujer con dinero?

Tradicionalmente el dinero es un símbolo de independencia, una persona con dinero, al menos, en principio, no depende de nadie más para poder sustentar sus necesidades materiales y fisiológicas,  obteniéndolo con el trabajo duro y el esfuerzo constante –o al menos eso sería lo ideal–. Una mujer “con dinero” es entonces una mujer independiente, que ha trabajado duro para obtener lo que tiene, que si bien es cierto no ha necesitado ayuda para conseguir lo que posee, está consiente que el factor principal ha sido ella misma; algo así como la mujer de la canción “miss independentde Ne-Yo.

El problema de mujer con dinero en Guatemala

Una mujer independiente es razón de preocupación para muchos hombres, pero el problema es mayor en un país como Guatemala. Una sociedad con altos índices de machismo entre su población, hace que los hombres estén acostumbrados a ejercer sobre las mujeres cierta especie de sometimiento y poder. En algunos hogares de Guatemala es común que existan hombres que se enojan con sus parejas porque simplemente “no hay para comer” ese día, hasta que al hombre se le pase el enojo.

Producto de esa cultura de machismo y victimización es que, lamentablemente, se ha impregnado en algunas mujeres la idea que una mujer independiente es mal vista.

Después de todo, ¿cómo es posible que salga a divertirse con sus amigas sin que su esposo o novio le de dinero? “Seguramente anda en malos pasos”, esa debe ser la explicación más lógica.

¿Por qué es que no pasa todo el fin de semana en casa? Y si su esposo trabaja en su oficina por su cuenta, ¿por qué no le ayuda y pasa todo el día con él? “Seguramente le es infiel al pobre hombre”, esa sin duda sería una respuesta muy común en la sociedad guatemalteca, que lamentablemente insiste en ver a una mujer sometida a un hombre.  Lo cierto es que una mujer es un ser con sueños y esperanzas al igual que un hombre, y no puede ser encasillada en un rol único o universal en el cual pasará el resto de su vida.

¿Tener a una “mujer con dinero” de pareja es sinónimo entonces de no tener pareja?

No necesariamente, el hecho de que no exista una dependencia absoluta, ya sea material o sentimentalmente, no significa que no pueda existir un sentimiento real; no quiero atreverme a decir qué clase de persona es mejor para una relación, las personas son tan infinitamente complejas y diferentes que veo imposible una afirmación de ese tipo.

Lo que sí puedo asegurar es que una mujer independiente es alguien con quien se puede crecer en varios aspectos de la vida, es una mujer que estará al lado de su pareja porque la quiere y sabe que pueden luchar juntos para obtener metas comunes, y que en todo caso está con su pareja por el sentimiento y no por un interés tras toda la relación.

Sea cual sea la opinión acerca de las relaciones interpersonales y el rol de género en dichas relaciones, creo que el tema de la mujer independiente o la mujer con dinero es importante, pues sigue causando cierta incomodidad en algunos hombres y en una que otra mujer. Al final del día, esta columna no pretende reflejar la verdad absoluta, solo pretender ser una semilla para la reflexión y el debate crítico, y sobre todo recordar que no hace falta ser mujer para apoyar los derechos de las mujeres.

Al final puedo aventurarme y afirmar que lo que muchos necesitan es una mujer con dinero, no para que les de, sino para que no les esté pidiendo, para que sea su pareja, no por interés, sino por amor.

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