By Brújula
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Manuel Canahui / Corresponsal /

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La Constitución
Es la ley más importante a cuyo alrededor giran todas las demás leyes de la República. Es la ley Fundamental que sirve para establecer los principios y los derechos de los guatemaltecos y para establecer la organización jurídica y política de Guatemala. Es la ley suprema porque todas las normas contenidas en ella pueden ser desarrolladas por otras normas y otras leyes, pero nunca pueden decir algo que vaya en contra de la Constitución.

Tomado del Catecismo Constitucional de Ramiro De León Carpio.

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Si no sos abogado o estudiante de Derecho, probablemente el texto del cuadrito anterior te pareció lo más ininteligible o soso del mundo. Y no te culpo; las leyes y el lenguaje jurídico se han convertido en fábricas de bostezo para los ciudadanos comunes, quienes no soportan dos minutos de escuchar palabras jurídicas como ¨prorrata¨ ¨pro indiviso¨ y ¨iura in res aliena¨. Pero, ¿por qué nos aburre tanto la ley y lo jurídico? Es su existencia la que permite la existencia pacífica entre los habitantes del mundo. No nos damos cuenta, pero hacemos uso del Derecho todos los días en todo momento.

Imaginémonos al joven que acaba de descubrir su pasión por las culturas orientales y ha decidido convertirse practicante del Budismo. Encuentra una comunidad budista en zona diez y empieza a asistir a las reuniones semanales cada domingo. ¿Suena bien no? Este joven está ejerciendo su libertad de culto y de asociación, la cual está, por supuesto, reconocida en una ley.

Y, pensemos en el marero que fue atrapado in fraganti, cometiendo un robo de celular en la Avenida Reforma hace dos días. Hoy se encuentra ante un juez -con todo y toga negra- diciendo ¨Yo soy inocente, yo no robé nada¨. Suena anti-ético, pero este presunto criminal está ejerciendo su libertad de no declarar en contra de sí mismo y de soportar un juicio justo ante la ley.

¿Quieren más ejemplos de libertades? Vean alrededor: niños caminando hacia la escuela pública por la cual sus padres no pagan mucho o nada, personas divorciándose y casándose libremente, universidades privadas y una universidad pública participando activamente en la vida política del país, una ama de casa adquiriendo y conservando para toda su vida un anillo de diamante, entre muchos otros. Mi objetivo en este artículo es, entre otras cosas, demostrarte que todas, absolutamente todas las libertades que hoy gozas en tu vida, se encuentran contenidas en un texto que los estudiantes de Derecho colocamos casi a la par de la Biblia, la Tora y el Corán, por su carácter casi-sagrado: ¿ya saben cuál verdad? Sip, la Constitución Política de la República de Guatemala. (ojo, no vale llamarle solo ¨Constitución¨, siempre preferimos darle su nombre completo con todo y apellidos). Si les gusta, pueden llamarle por sus motes de Ley Suprema, Carta Magna, La Grande, entre otros.

Por si fuera poco, La Carta Magna es mucho más que ¨solo¨ una lista de las libertades que enumeré anteriormente. ¿Se han preguntado alguna vez por qué vamos a votar cada cuatro años por presidente, diputados y alcaldes? Y para los más fijados, ¿se han preguntado por qué existe la Universidad de San Carlos? Y para los más críticos aún, ¿han cuestionado la injerencia que ésta tiene en la vida política de la nación? Las respuestas pueden encontrarlas en la segunda parte del texto casi-sagrado por el cual los abogados juramos fidelidad y otras cosas. Es la Ley Suprema la que ordena todoooo lo que hoy conocemos como Estado de Guatemala y que le da forma a los tres poderes que tanto hemos estudiado desde segundo primaria.

Interesante, ¿no?

La forma que la sociedad toma varía significativamente según la Constitución que tenga. Si no, veamos a los Estados Unidos, en cuya constitución se reconoce el derecho a buscar la felicidad que tienen todos sus habitantes. Independientemente de los aciertos y desaciertos del país más poderoso del mundo, todos podemos estar de acuerdo con que los gringos toman muy en serio esto de la búsqueda de la felicidad.

Si todas las libertades que gozamos y la forma en que los gobernantes interactúan con gobernados están contenidas en ese texto, debería importarnos si alguien está intentando modificarlo, ¿cierto?

Digo, al nivel de los ejemplos que les di, están jugando con nuestras vidas, prácticamente.

Y este, estimado lector, es la raison d´etre de este reportaje: discutir los posibles cambios que nuestra ________ (fill in the blanks) pueda sufrir en el futuro inmediato.

 

Empecemos…

Con un poco de Historia. (solo un poco para agarrar contexto).

Antes de que Guatemala fuera un país independiente, tuvo dos textos constitucionales: Primero, La Constitución de Bayona de 1808, que reconocía la libertad individual, la propiedad, el proceso criminal público y la reposición en contra de sentencias injustas. Segundo, la Constitución Política de la Monarquía Española, de 1812, que intenta, un poco tarde, controlar los movimientos independentistas en las Américas.

Luego, en el período Independiente se dieron textos constitucionales inspirados por los ideales de las Revoluciones Francesa y Americana. Guatemala promulga su primera Constitución en 1825 y la reformó 1835. En 1851 se convocó a una Asamblea General Constituyente para mejorar la organización de Guatemala. De 1851 a 1944 hubo una serie de constituciones caracterizadas por pugnas entre liberales y conservadores, hasta que en 1945 se emite la primera constitución de corte moderno en el país. La sustituyó la de 1965 y a ésta, la de 1985, que es la que tenemos hoy en día.

Wow, ¿mucha información? Algunos expertos y amantes de la Historia lo pudieron haber descrito en unas cien páginas, pero lo que me interesaba rescatar de la historia constitucional de nuestro país es la cantidad de veces que hemos cambiado de Constitución. Solo como dato curioso, Estados Unidos ha tenido la misma desde 1778, y no está pensando en cambiarla.

La que tenemos actualmente es un texto de carácter humanista, que reconoce la primacía del ser humano por sobre todas las cosas y su necesidad de habitar en una comunidad jurídicamente organizada.

Pero no es perfecta, está lejos de perfecta, y ella misma lo reconoce. En su última parte, leemos los  llamados procedimientos de reforma constitucional, los cuales permiten a los ciudadanos guatemaltecos decidir sobre las reformas que haya que hacerle a la Carta Magna para que se adecúe a las necesidades propias del país.

En este reportaje analizaremos las propuestas que la Universidad Rafael Landívar, junto con la Universidad de San Carlos de Guatemala y la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES) presentaron ante el Congreso de la República de Guatemala el once de abril de 2011. Exactamente un año ha transcurrido y muchos landivarianos ignoramos lo que nuestra Universidad, junto a otras dos fuertes instituciones académicas, quieren para Guatemala. Básicamente, la propuesta busca reformar y reforzar los artículos de la Constitución que se refieren a la Seguridad y a la Justicia.

¿Por qué nace la propuesta?

Porque las circunstancias políticas y sociales han cambiado mucho desde que se promulgó nuestra Constitución actual. Pasamos de una época de guerra e inestabilidad política a otra en la que se aprobaron unos Acuerdos de Paz innovadores, a la actual, en la que el terrorismo y el narcotráfico se han filtrado a nuestra adolescente democracia. La inseguridad ha estado presente siempre en nuestro territorio, pero de formas cada vez más complejas y peligrosas para los ciudadanos, especialmente para los más pobres.

La inseguridad es un problema que afecta a todos los guatemaltecos, sin distinción de clase ni ideología, por lo que las instituciones ponentes han desarrollado esta propuesta con el ánimo de unificar al país, no de polarizarlo. Es interesante notar que no han propuesto reformar ningún artículo que no se refiera a seguridad y a justicia para mantener una línea simple que busque efectivamente mejorar las condiciones de vida en Guatemala.

¿Qué propusieron?

Reformas en cinco temas importantísimos:

  1. La Carrera Judicial
  2. La Corte Suprema de Justicia
  3. El derecho a un abogado gratuito
  4. La Policía Nacional
  5. El Ministerio Público

La Carrera Judicial

Todos tenemos la imagen de las películas de abogados estadounidenses, en donde un juez con toga negra y peluca blanca escucha a dos abogados elocuentes, manipuladores, bien preparados y brillantemente vestidos tratando de convencerlo a él y a un jurado que decidan a favor de su caso. Pues, en Guatemala no tenemos jurado, pocas veces vemos a esos abogados elocuentes y el juez rara vez se pone la toga negra (aunque debería). Ah, y otra cosa, en Estados Unidos, ese juez que escucha los alegatos tiene certeza de que va a tener trabajo como juez durante casi toda su vida, porque la ley se lo asegura. En Guatemala, cada cinco años los jueces tienen que empezar el calvario de averiguar si se quedan o no con su puesto de trabajo. La Reforma Constitucional plantea darles diez años a los jueces para que ejerzan su judicatura, con total imparcialidad e independencia.

La Corte Suprema de Justicia

Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (una corte muy, muy importante) actualmente también duran solo cinco años en sus puestos. Cada año deben elegir entre ellos a un presidente que dirija la Corte, pero se pierde demasiado tiempo en el cabildeo y en convencer a los demás jueces que voten por uno. Es por eso que la propuesta de la URL, USAC y ASIES propone que el plazo de ejercicio de la presidencia sea aumentado a cinco años, con posibilidad de reelección. Para evitar que se pierda de golpe el conocimiento y la forma de trabajar de la Corte, se propone también que se vayan sustituyendo a los magistrados poco a poco, como se hace en los Estados Unidos.

También se libera a la Corte Suprema de Justicia de las aburridas actividades administrativas que, hasta hoy, están a su cargo, para que pueda dedicarse a lo que mejor hace: juzgar. Para administrar, se propone que sea el Consejo de la Carrera Judicial el que se encargue. Este Consejo también sería el encargado de elegir unos jueces muy importantes, llamados Magistrados de la Corte de Apelaciones, quienes tendrían que tener un mínimo de diez años de experiencia como abogados (en lugar de los cinco que se les exigen ahorita).

Asistencia legal gratuita

Una vez más, recordemos lo que pasa en las películas estadounidenses cuando arrestan al malo y le dicen ¨You have the right to remain silent. Anything you say can and will be used against you. You have the right to speak to an attorney. If you cannot afford an attorney, one will be appointed to you…¨

La penúltima frase . ¨If you cannot afford an attorney…¨ es la que nos pone los pelos de punta. ¿Qué pasa si no podemos pagarle a un abogado para que nos ayude a salir de un problema legal? En Estados Unidos, como en Guatemala, si es un problema legal de tipo criminal, estamos seguros de que el Instituto de la Defensa Pública Penal saldrá a nuestro auxilio y nos defenderá gratuitamente. Pero, ¿qué pasa si un comerciante equis me vendió aparatos descompuestos? ¿o un dentista me quitó la muela equivocada? Tenemos que ver cómo le pagamos a un abogado o cómo conseguimos uno que nos ayude de gratis, porque el Estado no tiene la obligación de aportarnos uno.

La propuesta de reforma establece que si no tenemos un abogado por causas económicas, vamos a tener uno de gratis, por mandato constitucional. Suena bien.

Policía Nacional Civil

Personalmente, me aterra encontrarme una patrulla de la PNC en alguna zona sola durante la noche. Me han parado unas cuatro veces; en todas me han terminado o robando o sacando dinero como soborno para dejarme ir. La Policía se ha convertido en más peligrosa, incluso más que algunas bandas criminales organizadas. Para colaborar con la depuración y mejora del servicio de policía que se presta en Guatemala, esta propuesta explica la necesidad de darle reconocimiento constitucional a la misma y establecer que su organización es integra y  funcional.

Ministerio Público

Otra institución relacionada íntimamente con la administración de justicia, el Ministerio Público o MP, se encarga de promover la acción penal y pública, destinada a hacer cumplir las leyes del país. La propuesta de reforma establece la necesidad de crear un consejo de carrera fiscal adentro del MP para garantizarles seguridad y estabilidad a sus trabajadores, muy parecido a lo que se pretende hacer con la carrera judicial.

Algo grave está pasando en Guatemala. 22 naciones conviviendo en 108.890 Km2 estamos perdiendo la confianza en nuestra propia capacidad de modificar nuestro entorno social. Y no me refiero a nuestra hartamente alabada capacidad individual únicamente, sino también a nuestra habilidad como grupo socialmente organizado de ponerle orden a la jungla en la que estamos viviendo. La iniciativa de las Universidades Rafael Landívar, San Carlos de Guatemala y ASÍES toca uno de los pocos ejes que hemos acordado como sociedad polarizada que tenemos en común: la inseguridad, la fragilidad de nuestros bienes y de nuestras vidas.

Si algo puede quedarte de este reportaje, es que la Constitución no es más que la recopilación de las reglas del juego. Y no es cualquier juego, es el juego de vivir. Por tanto, preocupate por leerlas, hacelas tuyas, criticalas y entendé por qué existen como existen. Lee las propuestas de reforma que se han presentado y, cuando tengas de verdad ganas de ser un ciudadano responsable, contale a los demás sobre las mismas.

 

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