By Karen Letran
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Posiblemente algunos nos sentimos familiarizados con la palabra identidad, posiblemente otros no, quizás algunos la entiendan desde una sola perspectiva patriótica, puede que otros desde solo una perspectiva personal, cultural o de identificación frente a los demás… pero resulta interesante identificar y formular un concepto del término identidad, uniendo todas estas perspectivas y darnos cuenta de su relevancia en la vida, en la realización de proyectos, actividades y el desenvolvimiento en una sociedad, a la que desde luego, no debemos olvidar que pertenecemos.

Y además, en un contexto y mes en el que celebramos o recordamos el significativo suceso de la independencia de Guatemala, en donde nos damos cuenta que estamos cerca de culminar otro año de trabajo, de estudio, de planes y proyectos,  en donde personalmente, la motivación e inspiración a seguir intentando dar lo mejor de mí, proviene de gustos, personas, detalles y actividades que puede que no sean lo comúnmente asociado a la carrera que estudio, ni a la rutina que a simple vista realizo… el análisis sobre la importancia que tienen estos gustos, los sentimientos, valores e ideas que ocasionan, además de la motivación que estos implican, me llevan a relacionarlos con la ya mencionada identidad.

“Vida extraordinaria, vida ordinaria, cada vida tiene su propio camino”

-People de Agust D-

Muchas veces, nos limitamos a formar y basar esta individualidad y sentido de pertenencia a cierto grupo, que de forma general define la identidad, la profesión que estudiamos, la profesión que algunos ya ejercen; en las rutinas, costumbres, el ambiente social y cultural o en un solo y exclusivo gusto; pero todo esto, visto desde una perspectiva en tercera persona, lejana y no propia. Llegamos a ignorar y dejar de lado las aficiones, gustos, inclinaciones y preferencias que si bien pueden ser aspectos personales que manifestamos de forma cotidiana, no llegan a clasificarse como banales y sin importancia, pues debemos relacionar que de nuestras pasiones se deriva nuestra forma de actuar, de decidir, de comportarnos e interactuar con los demás.

Lo que escuchamos, lo que vemos, lo que consumimos, lo que leemos y aprendemos de las pasiones que nos hacen detenernos a analizar sobre quiénes somos, no somos o debemos trabajar en ser; que nos recuerdan momentos especiales, que nos hacen apreciar la vida y las oportunidades, son en mi opinión, fundamentales para tener clara nuestra identidad. Y estas pasiones, no solo se encuentran en la rutina del día a día ni se derivan siempre de nuestra profesión, carrera, trabajo o especialidad, sino que muchas veces se encuentran en una materia o ambiente totalmente diferente al que acostumbramos o al que el ambiente y estereotipos de nuestra realidad nos orienta a seguir.

“La historia de cada persona, la estrella de cada persona, brillando como siete mil millones de luces, Iluminando siete mil millones de mundos”

-Mikrokosmos de BTS-

No tengamos miedo de ser lo que sea ni ser de todo,

pues recordemos que nosotros los humanos, nos auto describimos como complejos y que por lo tanto, nuestras habilidades y cualidades pueden ser capaces de adaptarse, desenvolverse y exteriorizarse en distintos y variados ambientes. Una abogada, puede ser también una flamenca, un rapero puede apasionarse por el arte y estudiarlo en su tiempo libre, una bailarina puede disfrutar de participar en debates políticos, una escritora puede entrenar y disfrutar del boxeo por la tarde; todos podemos planear un proyecto de vida que nos permita hacer y ser nosotros mismos,

pues esto no se trata de una habilidad exclusiva de prodigios, sino de la oportunidad que todos los  seres humanos  nos damos al auto explorarnos y enamorarnos de lo que nos gusta y hacemos.

Conocer lo que nos gusta, lo que nos hace pensar, dar lo mejor de nosotros mismos; es lo que nos ayuda a definirnos, lo que nos hace sentirnos únicos, especiales y sobre todo, nos permite expresarnos, sentir y disfrutar. Esto puede ser la estrategia que nos hace falta para adueñarnos de lo que hacemos y que de manera auténtica, siempre encontremos la forma de dejar una huella y de comprometernos a actuar, a nuestra manera y estilo, para el bien de nosotros mismos y de una sociedad de la que también somos parte.

Tal vez sea el momento para darle la importancia que merecen tus gustos y sentirnos orgullosos de lo que amamos, de lo que nos inspira, de lo que nos hace sentir y que incluso puede representarnos… para que de igual forma nos adueñemos de las decisiones y acciones que realicemos.

Sintámonos orgullosos de lo que nos apasiona, pues respetar primero nuestros propios gustos, puede también exigir el mismo respeto y motivar a los demás a hacer lo mismo.

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