Lenina García / Opinión /

El espejismo de las elecciones

Es domingo y me dirijo a leer el periódico. Paso las páginas y de pronto me topo con un anuncio del Tribunal Supremo Electoral que dice: “Tu voto cuenta”, “Si quieres contar, debes votar” ¿O sea que si no voto no cuento? Aunque represento como mujer y como joven más del 50% de la población no existo democráticamente si no voto?

En la actualidad se invita a toda la población a participar del Proceso Electoral, en especial a la juventud. Se repite innumerables veces que es una fiesta cívica y una forma de hacer democracia. Ante la crisis que vive Guatemala y ante el descaro de las campañas políticas de los partidos para mí no representa ninguna fiesta, me imagino que para los sectores de poder que cada 4 años se rifan la política tal vez sí. Por eso he decidido abstenerme de participar en esa “fiesta” y en 4 puntos trataré de explicar porqué.

  1. El espejismo de las elecciones

El pasado 17 de julio, la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) presentó el Informe de Financiamiento de la Política en Guatemala, donde revela que el 50% de las campañas políticas en los últimos años han sido financiadas con corrupción, el 25% con narcotráfico y el 25% restante con el sector privado.  Además, el Comisionado Iván Velásquez señaló que las grandes empresas adscritas a las cámaras empresariales “nunca o casi nunca” reportan las donaciones que hacen a los candidatos. “Y eso es delito” (¿Qué pensarán de esto los férreos defensores de la legalidad?). Esto quiere decir que las elecciones, desde 1985 han sido un botín para los sectores privilegiados del país y no una opción democrática como nos han hecho creer.  La política se ha convertido en un negocio y no en un ejercicio ciudadano donde se garanticen condiciones de vida dignas para el pueblo.

  1. Una Reforma que no cuajó

Ante la actual crisis, diversos sectores de la sociedad, a través de la Plataforma Nacional para el Estado liderada por la Universidad de San Carlos, presentaron una Reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, que se sumaba a la del Tribunal Supremo Electoral (TSE), con el fin de cambiar las reglas del juego, aplazar las elecciones y así garantizar un proceso más legítimo. ¿Qué sucedió? No fue aprobada por el Congreso de la República, en especial por el Partido Líder, quien encabeza las encuestas de intención de voto, aunque haya sobrepasado el techo de campaña. Pese a que el TSE apoyó la Reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, al no ser aprobada, no ejerció presión ante el Congreso aplazando las elecciones, lo cual pone en duda su compromiso ante un proceso electoral viciado.

  1. Tropezar con la misma piedra

Si hay suficientes indicios que revelan que las elecciones están dirigidas por grupos de poder mafiosos y si éstas se llevan a cabo el 6 de septiembre ¿acaso no estamos tropezando con la misma piedra? ¿cómo se asegura que los grupos criminales y de poder no coopten el Estado (otra vez)? ¿Por qué debemos conformarnos con votar por el “menos peor”?

Si no queremos tropezar con la misma piedra ¿cuál es el camino? ¿quiénes somos mayoría? ¿quiénes toman las decisiones del país? ¿en quién reside la soberanía?

  1. La soberanía es del pueblo

[quote]

“La patria que construimos es una donde quepan todos los pueblos y sus lenguas, que todos los pasos la caminen, que todos la rían, que la amanezcan todos”.

–Subcomandante Marcos EZLN, Chiapas. México.

[/quote]

La situación que se vive en el país es indignante. La clase política que nos ha gobernado se ha enriquecido con nuestros impuestos, con el erario público.  El costo de esa corrupción se ha pagado con pobreza, hambre, desempleo, exclusión escolar, muerte, crisis hospitalaria, crimen organizado.

¿Vamos a permitir que se repita ese círculo de cinismo? ¿Nos vamos a limitar a marcar una X en una papeleta?

Debemos ir más allá de una mirada cortoplacista, las elecciones del 6 de septiembre no resuelven nada si no nos organizamos y trazamos las bases para un proyecto de Refundación del Estado. Las reglas del sistema político deben cambiar y las Reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, son vitales.

Con el despertar ciudadano del 25 de abril, ante los casos de corrupción, Guatemala ya no es la misma. Es importante articularnos como pueblo, entre estudiantes, campesinos, mujeres, jóvenes y demás sectores para rescatar la política y sacarla de la agonía en la que la han dejado los corruptos. Esto es un proyecto a largo plazo, donde hay que hilar fino, hasta lograr que las cosas cambien y se rompa el espejismo actual de las elecciones. Hay que luchar porque la política no sea reducida únicamente al voto y se convierta en un ejercicio permanente de ciudadanía, que responda al pueblo multicultural y plural que somos y que den respuesta a las grandes problemáticas sociales, económicas y políticas que enfrentamos.

Hay que hacer que en Guatemala amanezca, que la sonrían los niños, las niñas, que la caminen los pueblos, en su diversidad. Ese es nuestro compromiso histórico, nuestra Utopía.

** Esta columna recibió respuesta de Francisco Juárez con El espejismo real

Imagen

[divider]

 

Compartir

Otros artículos de interés