Por Andrea Villagrán/ Opinión/ Un quetzal, dos quetzales. Negras, amarillas y blancas, las primeras son mis favoritas. Incluso, cuando no compro tortillas para el tradicional almuerzo, se me hace un nudo en la garganta de vergüenza solo con pasar frente a las ventas. Y por ello, quiero hablar del tema en mi columna,...